Imagen virtual de la futura sede de la Barcelona Cable Landing Station.

Catalunya quiere ser el puerto digital del Mediterráneo con una estación de cables submarinos en Sant Adrià

La nueva infraestructura facilitará que los datos viajen de Asia el continente americano y puede suponer un incremento del PIB catalán de entre el 2% y el 4% en los próximos años, además de desarrollar un nuevo distrito digital en el ámbito de las Tres Xemeneies.

Sant Adrià del Besòs se convertirá a partir del año 2022 en un puerto de entrada de cables submarinos, con la construcción de la primera estación de aterrizaje en Catalunya. Pero, ¿qué es un cable submarino? Es como un cable de fibra óptica —el que te permite conectarte a Internet desde casa y ver series—, solo que está enterrado en el mar. Y protegido con acero para que no se estropee. Así lo explica el consejero delegado de la Barcelona Cable Landing Station, Norman Albi, la empresa encargada de pilotar este nuevo puerto, que quiere competir con otros similares del Mediterráneo, como el de Marsella.

Los indicios de este futuro puerto digital se pueden ver ya en la playa de Sant Adrià, donde las obras han excavado en la arena para enterrar la infraestructura que la conectará con el resto del mundo. Concretamente, los datos, la materia prima moderna, llegarán a la ciudad a través del mar: algunos continuarán su camino hacia otros destinos y otros se quedarán. Esta es la oportunidad que tiene el municipio: impulsar una industria digital alrededor de los bits y generar un nuevo ecosistema.

Visita de obras en la playa de Sant Adrià.

El alcalde de Sant Adrià, Joan Callau, indica que proyectos como este son los que permiten transformar la ciudad y dotarla de los recursos necesarios para superar las desigualdades que actualmente dividen a los adrianenses. “No nos resignamos a ser especialistas en droga y pobreza”, defiende. En este sentido, Callau subraya que el litoral de Sant Adrià tiene un “gran potencial” por explotar, teniendo en cuenta su posición geográfica y su proximidad a Barcelona —y al [email protected]—. El Campus Diagonal-Besòs de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) es un ejemplo de cómo se podrá dinamizar la localidad con el puerto de cables, a pesar de que sea un recorrido a largo plazo y lento. Pero, como dice Callau, “las transformaciones son esto”.

La Barcelona Cable Landing Station trabajará con operadores de cable internacionales para ofrecerles un servicio de aterrizaje a Barcelona, de manera segura y sin restricciones. Se podrán beneficiar algunos de los 400 cables submarinos que hay en el mundo y que permiten comunicar todos los continentes. Podrá trabajar con los principales centros de datos situados en el sur de Europa y servirá de enlace para los cables procedentes de Asia, África y el Mediterráneo que quieren conectarse con Estados Unidos por la vía más rápida posible. El directivo de la empresa, Norman Albi, expone que este puerto funcionará como un aeropuerto, captando aerolíneas y haciendo que lleguen —y se queden— pasajeros.  “Con los datos pasa exactamente el mismo”, remarca. De momento, la compañía está en conversaciones con varios sistemas submarinos y en breve prevé poder anunciar los acuerdos a los que van a llegar.

La infraestructura permitirá superar los 200.000 ocupados en el sector TIC

La Generalitat calcula que el nuevo puerto de cables submarinos de fibra óptica puede incrementar el PIB en Catalunya entre el 2% y el 4% en los próximos cuatro años y seguir acelerando la creación de ocupación en el sector TIC hasta superar los 200.000 puestos de trabajo en 2024. El Govern ha destinado unos 800.000 euros para amplificar el impacto del desarrollo de esta estación de aterrizaje, además de haberse encargado de la tramitación de todos los permisos marítimo-terrestres.

El conseller de Polítiques Digitals, Jordi Puigneró, sostiene que para la digitalización de Catalunya hacen falta infraestructuras del siglo XXI como esta. Puigneró recalca que el puerto de Sant Adrià es una “gran oportunidad” para desarrollar en la ciudad un nuevo distrito digital. Y añade que, mientras que antes salía humo de las Tres Xemeneies y gracias a eso se podía tener luz en casa, ahora continúa siendo así aunque estén apagadas, gracias a la luz de la fibra óptica.