BSC-Repsol Building Marenostrum 5
Nueva sede del BSC, ubicada detrás de la capilla de Torre Girona.

El BSC estrena sede a la espera del nuevo superordenador MareNostrum 5

La infraestructura científica concentrará dos tercios de su plantilla en este edificio de 12.000 metros cuadrados. Su construcción ha supuesto un coste de 19,6 millones de euros.

El Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), una de las principales infraestructuras científicas de la capital catalana, acaba de estrenar una nueva sede corporativa, ubicada justo detrás de la capilla de Torre Girona, espacio donde está el superordenador. El edificio que se ha inaugurado este jueves, el BSC-Repsol Building, será donde irá la nueva máquina, que tendrá más volumen y capacidad.

El MareNostrum 5, que sustituirá al actual MareNostrum 4, ocupará dos plantas subterráneas del nuevo edificio. Se espera que este espacio esté listo para recibirlo a principios de 2022. Las primeras piezas del futuro superordenador empezar a llegar a partir de junio, después de que la Comisión Europea seleccione qué empresa lo construirá entre los meses de marzo y abril. Con todo, no será hasta finales del año que viene cuando el nuevo superordenador esté ya completamente instalado.

El BSC-Repsol Building, diseñado por el despacho de arquitectura BAAS, estará conectado con la capilla a través de una pasarela, permitiendo que los dos edificios se complementen en el caso de que el MareNostrum 5 requiera más espacio del que hay en el nuevo edificio, en función de las características de la máquina que gane el concurso. Actualmente, el espacio disponible en Torre Girona es de 150 metros cuadrados. Con la nueva sede, se pasará a tener una superficie total de 1.000 metros cuadrados.

La construcción de estas nuevas instalaciones ha tenido un coste de 19,6 millones de euros. Ha sido financiada por los patronos del centro, el Gobierno, la Generalitat y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), y ha contado con la colaboración de la Fundación Repsol, que le da nombre, y los fondos Feder. El Estado aporta el 60% de la financiación del BSC, junto con las contribuciones de la Generalitat y la UPC.

Capella Torre Girona
El nuevo edificio visto desde la capilla de la Torre Girona.

En la inauguración del edificio, la secretaria general de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, Raquel Yotti, y la consellera de Recerca i Universitats, Gemma Geis, han coincidido en celebrar la colaboración que hay entre ambas administraciones para fomentar el éxito del BSC.

Por su parte, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, también ha puesto en valor la buena relación existente entre su compañía y el BSC, iniciada en 2007 y que, hasta ahora, se ha traducido en una inversión de casi 20 millones de euros.

Con puntos de encuentro para los investigadores

Con una superficie de 12.000 metros cuadrados, el nuevo edificio dará cabida a más de 500 trabajadores del BSC, cifra que representa dos tercios de su plantilla —tiene un total de 765 trabajadores—. El resto estarán repartidos entre la Torre Girona y otro edificio, todos ellos cerca el uno del otro, alrededor de los jardines que rodean la capilla. De este modo, se solucionará una de las asignaturas pendientes de esta infraestructura científica, concentrar a sus empleados en una misma área, dejando atrás la época en la que estaban ubicados en siete edificios y tenían que ir de un lado a otro del campus de la UPC para encontrarse.

Los trabajadores del BSC se repartirán entre el BSC-Repsol Building, la Torre Girona y otro edificio, todos ellos cerca el uno del otro

Precisamente, en el BSC-Repsol Building, se han creado espacios para fomentar el contacto entre los investigadores, con el objetivo de promover nuevos descubrimientos. El edificio cuenta con cuatro plantas de oficinas, 35 salas de reuniones, dos aulas de formación y un auditorio, además de una terraza y una cafetería donde los trabajadores del superordenador se podrán ver las caras. “Permitirá una mayor interacción entre los más de 600 investigadores del centro, que hasta hace poco estaban repartidos por diferentes edificios y ahora dispondrán de puntos de encuentro para intercambiar ideas y experiencias y crear nuevas sinergias, con todo el que esto tiene de positivo para la creación de conocimiento”, valora el director del BSC, Mateo Valero.

A pesar de todo, la sede flamantemente inaugurada ya se ha quedado pequeña, sin espacio suficiente para ubicar a toda la plantilla. Para el rector de la UPC, Daniel Crespo, esto demuestra que el BSC es un proyecto que todavía tiene mucho campo por recorrer después de 15 años intensos que lo han hecho crecer más de lo que se esperaba. “El día de hoy es un hito, pero no lo es para pararse”, ha resumido Crespo.

Vista aèria de la nova seu del BSC
Vista aérea de la nueva sede del BSC.