La impresión 3D se encuentra en pleno proceso de eclosión internacional. Esta tecnología es la piedra angular de la nueva revolución industrial y son cada vez más las empresas que la incorporan en su proceso productivo o de diseño. La compañía catalana BCN3D, una spin-off del CIM UPC, ha logrado hacerse un hueco en este emergente negocio y ha cerrado 2020 con un crecimiento récord que le ha llevado a duplicar la plantilla.
Para financiar este crecimiento, la firma cerró en 2020 una ampliación de capital de 2,8 millones de euros. Esta inversión la lideró el grupo industrial vasco Mondragón y el CDTI (Agencia Nacional de Innovación), junto con Accurafy4, JME Venture Capital y Danobatgroup. Desde su nacimiento en 2019, BCN3D ha levantado unos recursos de 5,5 millones y es un ejemplo de transferencia tecnológica y de empresa surgida en el seno de un grupo de investigación de una universidad, en este caso el CIM UPC, un centro tecnológico que quiere ser referencia mundial en el ámbito de la fabricación aditiva.
"El año 2020 fue un año emocionante para BCN3D ya que continuamos capitalizando nuestras oportunidades de mercado y ejecutando con éxito nuestros agresivos objetivos de crecimiento. Espero que el crecimiento de nuestro negocio continúe acelerándose en 2021", asegura el consejero delegado de BCN3D, Xavier Martínez Faneca.