Barcelona continúa avanzando en la consolidación de su recuperación económica tras el impacto de la pandemia. Los últimos datos del padrón de actividades económicas correspondientes al ejercicio 2025, presentados por el Ayuntamiento de Barcelona, confirman una evolución positiva del tejido comercial y empresarial de la ciudad, con crecimientos relevantes tanto en el número de actividades como en la recaudación del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE).
Según estos datos, el padrón de actividades económicas ha crecido un 5,8% respecto al año anterior, mientras que el importe recaudado por el IAE ha aumentado un 3,3%, lo que se traduce en 2,8 millones de euros más que en 2024. Este impuesto grava las actividades empresariales, profesionales y artísticas con una facturación superior al millón de euros, por lo que se convierte en un indicador clave para medir el dinamismo y la capacidad de tracción de la economía urbana.
Este comportamiento positivo no es puntual. Se trata del tercer año consecutivo de crecimiento, después de que los ejercicios 2021 y 2022 se vieran fuertemente condicionados por la pandemia, el cierre de actividades económicas significativas y la reordenación del sector financiero, con el cierre de numerosas oficinas bancarias en la ciudad.
La evolución de la recaudación del IAE en los últimos años refuerza esta tendencia. Tras alcanzar los 85,4 millones de euros en 2020, los ingresos cayeron hasta los 78,3 millones en 2022, el punto más bajo del período analizado. A partir de 2023, sin embargo, se inicia una recuperación sostenida que lleva la recaudación hasta los 87,6 millones de euros en 2025, el valor más elevado de la serie, consolidando así la superación de la etapa más crítica.
El teniente de alcaldía de Economía, Hacienda, Vivienda y Turismo, Jordi Valls, ha valorado estos datos como “un claro indicador de la consolidación de la recuperación de la ciudad pospandemia”. Según Valls, los resultados “no solo reflejan una dinámica positiva de la economía barcelonesa, sino que también avalan el trabajo del Ayuntamiento para fomentar un entorno favorable a la actividad económica”.
"El comerç i el turisme concentren el 50% del padró, mentre que el sector financer i els serveis professionals el 19%"
El responsable municipal ha destacado, además, la importancia de disponer de un tejido comercial y empresarial resiliente y diverso, capaz de reforzar la base económica de la ciudad y reducir su vulnerabilidad ante futuros impactos externos.
En cuanto a la distribución sectorial, el padrón de actividades económicas vinculado al servicio de recogida de residuos comerciales también muestra una evolución al alza, con un incremento del 3% en el número de actividades. El comercio y el turismo concentran el 50% del padrón, mientras que el sector financiero y los servicios profesionales a las empresas representan el 19%, confirmando el peso estructural de estos ámbitos como motores de la economía local.
En conjunto, los datos apuntan a una ciudad que no solo ha dejado atrás los efectos más graves de la crisis sanitaria, sino que avanza hacia una fase de crecimiento más estable, sustentada en la actividad empresarial, la diversificación sectorial y una fiscalidad que refleja la recuperación de la confianza económica. Un escenario que refuerza el papel de Barcelona como polo económico y comercial de referencia en el sur de Europa.
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