La Cursa El Corte Inglés ha vuelto a convertir Barcelona en una gran pista de running. Este domingo, la 46ª edición de la prueba ha reunido a 50.000 participantes —10.000 más que el año pasado—, confirmando el gran momento que vive el running urbano y consolidando la carrera como una de las grandes citas populares de la primavera barcelonesa.
Más allá de los cronómetros y de los ganadores —Pol Espinosa, con un tiempo de 29’44”, y Sandra Sancho, con 35’33”—, la jornada volvió a poner en evidencia la capacidad de la ciudad para convertir el deporte popular en un fenómeno transversal, intergeneracional y masivo. Desde primera hora de la mañana, miles de corredores llenaron la Diagonal, paseo de Gràcia, Aragó, Gran Via o paseo de Sant Joan en una edición marcada tanto por el récord de participación como por el ambiente festivo.
La imagen resume bien la evolución de una prueba que nació en 1979, cuando correr por las calles todavía era una práctica minoritaria y ni siquiera se hablaba de running. Cuatro décadas después, la Cursa El Corte Inglés sigue funcionando como un termómetro privilegiado de la transformación deportiva y social de Barcelona. Si hace unos años las inscripciones se movían alrededor de los 40.000 dorsales, este 2026 la demanda obligó a la organización a ampliar la oferta hasta los 50.000 participantes tras agotar las plazas iniciales antes de Semana Santa.
“La edición se ha celebrado a favor de la Fundación Cruyff, que trabaja para garantizar el acceso al deporte a niños y jóvenes con necesidades especiales”
Una parte importante del éxito sigue explicándose por el carácter abierto e inclusivo de la prueba. En la misma línea de salida convivieron corredores experimentados, atletas amateurs, familias enteras, debutantes y participantes que completaron el recorrido caminando. La gratuidad de la carrera sigue siendo uno de los grandes factores diferenciales de una cita que mantiene intacta su vocación popular y su capacidad de atraer nuevos corredores cada año.
El recorrido de 10 kilómetros mantuvo el trazado estrenado en 2022, con salida en la avenida Diagonal y llegada a plaza Catalunya, incorporando de nuevo el tramo final por paseo de Sant Joan hasta Arc de Triomf para facilitar la fluidez de los participantes. Un circuito rápido, pero también pensado para disfrutar de la experiencia de correr por algunos de los principales ejes urbanos de la ciudad.

La dimensión solidaria también volvió a tener un papel destacado. Esta edición se celebró a favor de la Fundación Cruyff, que trabaja para garantizar el acceso al deporte a niños y jóvenes con necesidades especiales. Los beneficios de la venta de la camiseta solidaria Under Armour se destinarán íntegramente a la entidad, que también participó en la carrera con un grupo de corredores encabezados por la presidenta de la fundación, Susila Cruyff.
Con más de dos millones de participantes acumulados desde su creación y con el recuerdo todavía vigente del récord Guinness de 1994, cuando la prueba superó los 109.000 corredores, la Cursa El Corte Inglés sigue demostrando que forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones de barceloneses. Y este domingo volvió a confirmar que Barcelona, más que nunca, es una ciudad que corre.