La Vall d’Hebron será el escenario desde el cual Barcelona quiere acelerar la transición hacia la movilidad del futuro. Será precisamente en este punto estratégico, frecuentado tanto por residentes como por conductores en tránsito, donde se instalará la primera estación pública de recarga ultrarrápida para vehículos eléctricos, en la calle Germans Desvalls, 2. Una instalación pionera tanto en la ciudad como en todo el país, que entrará en funcionamiento a finales de 2026, impulsada por Endolla Barcelona y gestionada por BSM.
Con una potencia de hasta 480 kW, la nueva electrolinera —estación de servicio diseñada para vehículos eléctricos— permitirá recargar hasta 400 kilómetros de autonomía en tan solo 15 minutos. La instalación contará con 900 metros cuadrados y 12 puntos de recarga simultánea, que podrán atender a más de 300 vehículos al día, siguiendo un modelo stop & go, pensado para que los conductores se detengan, carguen y reanuden el trayecto con rapidez y comodidad.
Esta nueva estación representa, para el alcalde Jaume Collboni, un “salto cualitativo y un cambio de paradigma” que reafirma a Barcelona como “ciudad referente en infraestructura de recarga y movilidad sostenible”. De hecho, la nueva estación no solo destaca por su rapidez y capacidad, sino también por su compromiso con la sostenibilidad, ya que la instalación se alimentará 100% con energía renovable, gracias a una marquesina fotovoltaica y un sistema de baterías de almacenamiento que permitirán optimizar el uso de energía renovable.
“Este impulso también significa la mejora de las posibilidades de la industria de la ciudad y del área metropolitana, en las plantas de automoción de la Zona Franca, y de las familias que trabajan allí y dependen de ella”, ha añadido el alcalde. Con una inversión de más de 2 millones de euros, está previsto que las obras comiencen en el verano de 2026, con el objetivo de que la estación entre en funcionamiento a finales de ese mismo año.
La estación ha sido diseñada para ofrecer la máxima comodidad a los usuarios, con zonas de descanso, conexión wifi, puntos de vending, baños adaptados y sistemas de vigilancia. Asimismo, el acceso a los puntos de recarga será sencillo e intuitivo, ya que los usuarios solo deberán escanear el código QR del punto con la aplicación SMOU y conectar la manguera al vehículo para iniciar la recarga. Esta aplicación ofrece tarifas de suscripción mensual de 4,20 € por coche.
Con esta nueva instalación, Barcelona refuerza su red Endolla Barcelona para vehículos eléctricos, que ya cuenta con más de 1.041 puntos de recarga y registra un promedio de 18.000 recargas mensuales. La incorporación de esta nueva estación ultrarrápida no solo busca ampliar la capacidad de la red, sino también reducir de manera significativa el tiempo dedicado a la recarga, facilitando la rotación de vehículos.
A pesar de los avances y la expansión de la red de puntos de recarga, la presencia del coche eléctrico en Catalunya sigue siendo minoritaria. En 2024, el territorio catalán superó los 100.000 vehículos electrificados matriculados, incluyendo híbridos enchufables y eléctricos puros. No obstante, la edad media de los automóviles que circulan por las carreteras catalanas es superior a 14 años, según los datos de 2024 publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC). Las etiquetas ambientales reflejan esta realidad: solo un 8 % de los vehículos cuentan con etiqueta ECO o de 0 emisiones.
Frente a esta situación, este nuevo punto de recarga tiene como objetivo preparar la ciudad para responder a una demanda cada vez mayor de recarga, facilitando que más ciudadanos adopten vehículos eléctricos. Por este motivo, Collboni ha defendido que esta nueva estación, con mayor potencia, capacidad simultánea para varios vehículos y servicios pensados para el usuario, “contribuirá a acelerar la transición hacia una movilidad más sostenible”.
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