EL BAR DEL POST

Ariadna Tuxell: Con las alas puestas

Ariadna_Tuxell_005
Ariadna_Tuxell_005
(Escritor, periodista, gestor cultural)
13 de marzo de 2026

“Creo que todos nacemos con una misión de vida, con determinadas habilidades para recorrer determinados caminos”. Tras una cena de tapeo a pie de barra, Ariadna Tuxell sorbe el primer trago de su mojito de fresa –pasión descubierta durante la pandemia– y se deja mecer por la cadencia del Let’s get it on de Marvin Gaye. “Desde pequeña yo tenía claras mis dos vocaciones: ser policía y escribir”, añade.

De niña, Beatriz Torregrosa –este es su verdadero nombre– siempre se pedía ser policía en los juegos de polis y cacos, y se lo tomaba en serio: “¡Los pillaba a todos!”. De adolescente fue preparándose, cumpliendo poco a poco con los requisitos para poder opositar a mossa. “Y entré a la primera”, claro. “Desde entonces he patrullado en la calle, he estado en la unidad de traslado de presos y en la de atención a las víctimas de violencia doméstica y de género. Ahora llevo unos cuantos años como instructora en varias áreas”.

Un día de principios de la década pasada, unos libros se cruzaron en su camino y activaron su otra gran pasión. “Cayó en mis manos la trilogía de 50 sombras de Grey y aquello fue lo que me dio un empujón a escribir mis historias, en las que combinar mi experiencia como policía y hablar sobre relaciones personales, sentimentales, sexuales…”. Así se convirtió en Ariadna Tuxell (“Ariadna es el nombre de mi hija”), una policía especializada en escribir libros del género dark romance, amalgama de policíaca, romántica y erótica.

“Lo primero que hice fue escribir una novela que compartí con mis amigas y familiares. Al principio no tenía más pretensión que esa, pero todos me animaron a dar el paso y, poco después, en 2013, publicaba mi debut Lo sigo intentando, con una pequeña editorial”. Fue como darle a un interruptor que no se puede volver a apagar. “Es como si me hubiesen dado unas alas… que aún no me he quitado”, ríe, porque, desde entonces Ariadna ha publicado la friolera de diecisiete novelas, “más las que están ya entregadas y pendientes de publicación”. Títulos como Sombras en la ciudad, La duda y el deseo o Me olvidé de olvidar, han visto la luz para sellos como HakaBooks o Zafiro. Pero luego hay el último, el decimoctavo libro… en el que Ariadna se ha hecho a un lado.

Lo que sólo podía contar Beatriz

En 2014, Biel, el segundo hijo de Beatriz, nació muerto. “Yo sé que algo de mí también murió, se fue con mi niño”. Parte de aquella experiencia acabó plasmada en la novela Quisiera quererte, pero olvidé cómo hacerlo, aun sabiendo que, “algún día, tendría que contar aquella historia, y para ello la de Ariadna Tuxell no iba a ser la voz para hacerlo”.

El momento llegó en agosto de 2025. “Mi madre murió tras una dura lucha contra el cáncer, durante la enfermedad quise saldar la deuda que tenía con la memoria de mi hijo, escribir un libro para él. El día antes de cerrar los ojos, mi madre sonrió y dijo que lo primero que haría sería ir a buscar a su nieto y abrazarlo”. Entendió, entonces, que aquella novela no sólo podía ser para su hijo, sino también para su madre, “que tenía que crear un espacio literario precioso para ellos dos”.

La escritora Ariadna Tuxell

Así surgió Te quise, te quiero y siempre te querré, “que es lo que siempre digo cuando medito pensando en ellos, y que he firmado como Beatriz Torregrosa, claro, porque es una historia que sólo podía contar yo, y no Ariadna”. La novela forma parte de un proceso de duelo en el que la autora trabaja día a día, sabedora de que el dolor no se va, sino que aprendemos a convivir con él. A veces, las alas sirven para sobrevolar los abismos.

Entretanto, estas siguen ahí, batiendo sin pausa: “Leo y escribo mucho, medito cada día y me encanta mi trabajo. Y ahora también enseño, a través de Acción y Deseo, la academia online para escritores noveles que acabo de montar con un socio”.

La escritora Ariadna Tuxell

Las dos caras de la ciudad

“Me gusta tener Barcelona cerca, pero no vivir en ella”. La escritora prefiere vivir en los márgenes de una urbe vivida en sus mejores y peores calles, de paisano y de uniforme. “Una ciudad de dos caras, preciosa de día, y pecadora de noche”, que, por lo pronto, es el escenario donde se desarrollan todas sus tramas literarias.

“Lástima que, como ocurre en tantas otras ciudades, aquí también la inseguridad y la delincuencia conviertan barrios enteros en guetos”, lamenta, liquidando el último trago de su mojito de fresa.

--- En este Bar no puedes estar más segura, así que, si te apetece otro, estás invitada.

Las notas de Super duper love de Joss Stone animan el ambiente. Ariadna Tuxell y Beatriz Torregrosa sonríen al unísono. La noche avanza con rumbo firme y la escritora capta su aleteo, sus detalles, sus voces y secretos listos para ser transformados en una nueva historia.

Sobre el autor

Alberto Valle
Alberto Valle

Escritor, periodista, gestor cultural

Ver biografía