Dormir entre 10 y 15 minutos después de comer es, según declaró Antoni Esteve, “una forma inteligente de permitirle a nuestro cerebro hacer un reset y prepararnos para el descanso nocturno”. Y puso como ejemplo a las empresas más punteras, tecnológicas, que han previsto sus espacios adecuados para que sus trabajadores descansen esos 10 o 15 minutos después de la comida. Sin embargo, Luis de Lecea apuntó que no a todas las personas les funciona la siesta.
En lo que sí coinciden ambos especialistas en el sueño es que uno de los grandes obstáculos para lograr las horas suficientes de descanso, un sueño de calidad, es el estrés. En palabras de Luis de Lecea, “el estrés es el mayor enemigo del buen sueño. Por ello, la manera de manejar el estrés es fundamental. Desde el punto de vista biológico, un animal estresado ante la amenaza de un depredador se activa en modo huida, como mecanismo de defensa. Y nuestro cerebro funciona igual ante los problemas que nos estresan”.La terapia cognitiva conductual para el sueño, personalizada, enfocando en cada persona sus problemas y sus amenazas de la integridad del sueño, trata de corregirla con varios métodos cognitivos, haciendo al paciente consciente de sus problemas.
Dormir para prevenir enfermedadesLas consecuencias de no dormir bien son muchas, “una larga lista”, apunta Luis de Lecea, que solo como ejemplo cita que a nivel neuronal se acumulan errores metabólicos en el ADN, mientras que dormir bien ayuda a repararlos. Durante el sueño, además, se restablece un equilibrio inmunológico muy importante, y, en cambio, puede darse inflamación crónica por falta de sueño. En definitiva, ese tercio de nuestras vidas en el que dormimos afecta a toda nuestra actividad fisiológica.
Antoni Esteve: “dormir 8 horas garantiza poder llevar una vida ordenada las 16 horas restantes”
Todos estos argumentos formaron parte de la segunda sesión del ciclo Barcelona Global Duets, organizado por Barcelona Global y que este año cuenta con la colaboración de The New Barcelona Post. Son una serie de diálogos que pretenden confrontar la mirada de dos barceloneses globales, uno residente en Barcelona y otro que vive y trabaja en el extranjero. En esta ocasión, Antoni Esteve presidente y fundador de AdSalutem Insistute for Healthy Sleep, presidente del Institut Guttmann y miembro numerario de las Reales Academias de Medicina y Farmacia y Luis de Lecea, profesor del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Stanford, han protagonizado el debate Sueño y envejecimiento saludable celebrado este lunes 13 de marzo, y moderado por la también socia de Barcelona Global, Bibiana Ballbè, fundadora de la agencia de creatividad TheCreativeAgency. La sesión pudo seguirse en directo por streaming y ahora también la tenéis disponible en este mismo artículo o en el canal de Youtube de Barcelona Global.
Y, aprovechando la doble perspectiva California-Barcelona, también se planteó si hay diferencias sobre los mejores o peores hábitos para acompañar un buen sueño en Estados Unidos y en España. Y, aunque no se conocen estudios comparativos, “lo que sí es cierto es que de forma pública, en Estados Unidos es más común que se hable de la importancia del sueño, incluso a nivel cultural es algo en lo que aquí aún tenemos mucho por recorrer. La investigación que hace Luis, aquí no se hace. En Estados Unidos, grandes estudios de investigación del sueño reciben importantes fondos, cosa que aquí es solo una aspiración”, declaró Antoni Esteve.
Tanto Esteve como De Lecea consideran que una buena promoción del sueño reparador, como puntal de nuestra salud debería iniciarse ya durante el proceso educativo de las personas, “no en las facultades, sino en las escuelas, que se permita incorporarlo en la enseñanza primaria”, precisaron. “En etapas como la infancia y la adolescencia, además, que son periodos esenciales para la formación de circuitos neuronales, dormir bien es fundamental para tener un cerebro sano en la edad adulta”, indicaron.
Un cerebro sano en la edad adulta, y también un mejor envejecimiento, son los beneficios directos de un sueño de calidad, según apuntaron los especialistas. “Es ciencia pura” ---aseguraron--- “vivir más años y en mejores condiciones depende, en gran medida, de cuidar nuestro sueño. Si logramos restituir el sueño, la calidad cognitiva, cardiovascular y muchos otros factores mejoran. En cambio, cuando padecemos estrés y nos hacemos mayores, el organismo se adapta peor a las amenazas de un hecho amenazador (depredador), el cerebro está menos dispuesto a ese tipo de situaciones porque tiene menos recursos, responde peor y se van acumulando daños en él”, señalaba Luis de Lecea.Luis de Lecea: “vivir más años y en mejores condiciones depende, en gran medida, de cuidar nuestro sueño
Si dormimos peor, la prevalencia de problemas es más alta, pero eso es algo que se puede revertir, tal como apuntó Antoni Esteve, el sueño es un factor modificable. El científico se lamentaba del tiempo que la sociedad ha perdido por el hecho de no prestar atención cuando existe un problema de sueño para intentar recuperar el sueño saludable. También echa en falta, incluso entre los profesionales sanitarios, la falta de conocimiento aún cuando el problema persiste. “No nos queda otro remedio que prescribir medicamentos como solución. Son medicinas extremadamente efectivas y sin apenas efectos adversos, pero su uso continuado sí que puede conllevar serios problemas de salud”. Sí, admitió que la falta de sueño no se aborda médicamente suficientemente bien.
No es extraña, sin embargo, esa falta de información, puesto que De Lecea también se refirió a la “poquísima atención que se le dedica a explicar el sueño a los estudiantes de medicina, tanto de los mecanismos básicos del dormir, como a las terapias que lo propician”.
Sin embargo, la investigación sigue apuntando hacia un envejecimiento más saludable y el sueño tiene en ello su papel protagonista, no solo para prevenir enfermedades, sino también como predictor. Los trastornos del sueño empiezan a figurar ya en estudios como predictores de enfermedades neurodegenerativas, según dejaron constancia en la sesión de Barcelona Global Duets. Los expertos ponían fin a ella invitando a consultar y aplicar el decálogo de la higiene del sueño, que recoge hábitos como mantener siempre un mismo horario para ir a dormir, reducir al máximo el consumo de sustancias que estimulan el sistema nervioso o procurar las condiciones óptimas en la habitación en la que se duerme, de luz, temperatura y silencio.Añadir The New Barcelona Post como fuente preferida de Google de forma gratuita
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