En el mundo antiguo, la ánfora era mucho más que un recipiente: era el símbolo de un comercio que atravesaba mares y continentes. Dos mil años después, ese espíritu sigue vivo en Amphora Logistics, una startup catalana que ha sabido reinterpretar aquella vocación comercial en clave tecnológica, adaptándola al siglo XXI. Su misión es clara: simplificar y agilizar la logística de los comercios electrónicos para que puedan vender en todo el mundo con la misma eficiencia que las grandes corporaciones. Solo el último año, la compañía ha gestionado más de 6 millones de paquetes para más de 500 clientes.
La empresa nació a finales de 2020, en plena eclosión del comercio electrónico, impulsada por tres emprendedores —Joaquim Sant, Joan Tresserras y Adrià Cortés— que identificaron una brecha clara en el mercado. Crear una tienda online se había vuelto relativamente sencillo gracias a las plataformas digitales, pero la logística seguía siendo una barrera para muchas pequeñas y medianas empresas.
"En aquel momento, disponer de un buen sistema logístico solo estaba al alcance de las grandes corporaciones, que ya contaban con procesos consolidados y presencia internacional", recuerda Adrià Cortés, consejero delegado y cofundador de Amphora Logistics. El problema era estructural: la logística tradicional estaba diseñada para mover grandes volúmenes y mercancías en palets depositados en grandes superficies. Pero el comercio online exigía un nuevo enfoque: miles de pedidos individuales, que debían ser preparados y enviados rápidamente al cliente final. Así, pese a que cualquier persona podía iniciar un negocio digital y vender en línea, el reto era gestionar, preparar y entregar los pedidos con eficiencia y trazabilidad.
La apuesta de Amphora Logistics fue claramente tecnológica: digitalizar el almacén, automatizar procesos y ofrecer seguimiento en tiempo real. “El objetivo era que estos negocios pudieran externalizar la logística y que sus clientes tuvieran una experiencia de compra y entrega similar a la de las grandes compañías”, afirma Cortés.
El corazón del proyecto es, así, su software propio de gestión de almacenes, que utilizan en sus propios centros logísticos y que también comercializan a terceros. El sistema permite controlar en tiempo real las entradas y salidas de stock, la preparación de pedidos, el inventario y las devoluciones. Además, los consumidores reciben un número de seguimiento personalizado y, gracias a la inteligencia artificial, disponen de soporte continuo durante todo el proceso de envío.
Aunque la venta del software representa cerca del 20% de la facturación, la mayor parte del negocio está dominada por la gestión logística para aquellas tiendas online que deciden externalizar estos servicios. Según datos internos, sus clientes logran reducir un 22% los costes logísticos y un 37% las incidencias.
En poco más de cinco años, el crecimiento de la compañía ha sido notable. En 2025, Amphora Logistics superó los 40 millones de euros de facturación, trabajando con más de 500 clientes: desde marcas emergentes hasta empresas que facturan más de 100 millones de euros anuales. Entre sus clientes destacan marcas de moda, cosmética, accesorios y suplementos alimenticios como Ölend, One Dilemma, Fake Gods, Facegloss o Skin Molecule.