En un contexto de transformación constante, Alimentaria celebra en 2026 su 50 aniversario consolidada como una de las principales plataformas internacionales del sector. A lo largo de estas cinco décadas, el salón ha evolucionado en paralelo a la propia industria, acompañando su apertura a nuevos mercados y su creciente proyección global.
Al frente de esta edición se sitúa Antoni Llorens, presidente de Alimentaria y presidente y consejero delegado de Serunion Elior. Con una trayectoria de más de 30 años en el ámbito del foodservice, analiza el papel estratégico del evento, su dimensión internacional y los retos que marcarán una edición que se celebrará del 23 al 26 de marzo en Fira de Barcelona.
— Alimentaria celebra este año su 50 aniversario. ¿Cómo ha evolucionado el evento desde sus primeras ediciones hasta convertirse en una de las grandes plataformas internacionales de la industria alimentaria?
— La evolución ha sido espectacular. Alimentaria empezó siendo un pequeño salón organizado por algunos fabricantes y se ha convertido en una plataforma mundial y en una de las ferias de referencia del sector alimentario.
La clave de esta evolución es que la feria ha crecido siempre acompañando a la industria. La alimentación es un sector muy dinámico que se ha tenido que adaptar constantemente a cambios en los gustos del consumidor, a situaciones climáticas, a periodos de inflación o incluso a una pandemia. En estos 50 años han pasado muchas cosas, y Alimentaria ha estado siempre al lado de la industria.
Inicialmente el salón acompañaba a las empresas españolas en su proceso de internacionalización. Hoy, en cambio, es una feria absolutamente internacional. Hay otro dato muy relevante, y es que muchas empresas han estado en Alimentaria desde sus orígenes y no han faltado nunca. Es difícil encontrar sectores donde las compañías que eran líderes hace 50 años sigan siéndolo hoy. En cambio, en Alimentaria hay muchas marcas que han acompañado al salón durante cinco décadas
— ¿Cuál es hoy la misión y la visión de Alimentaria+Hostelco dentro del ecosistema global de las ferias alimentarias y del canal HORECA?
— Alimentaria se basa en tres ejes estratégicos muy claros. El primero es entender que Alimentaria no es un único salón: es lo que yo llamo un salón de salones.
Está muy sectorizado. Dentro de Alimentaria encontramos distintos espacios especializados, como Intercarn, Interlact, Restaurama o los dedicados a productos ecológicos. Es decir, existe una verticalización muy clara para dar respuesta a cada subsegmento del sector. El segundo eje es la internacionalización y la integración con el mundo horeca a través de Hostelco. La unión entre Alimentaria y Hostelco permite ofrecer una solución para toda la cadena de valor: desde los productores de alimentos y las industrias transformadoras hasta la distribución, la restauración y la hotelería.
El tercer eje fundamental es la innovación, clave en todos los puntos de la cadena de valor. Desde la producción agraria —donde hoy se aplican tecnologías que permiten optimizar recursos como el agua— hasta los procesos industriales o la distribución. La tecnología está transformando profundamente todo el sector.
— Si comparamos esta edición con las anteriores, ¿qué evolución ha experimentado en términos de participación de empresas, visitantes e internacionalización?
— La evolución de esta edición respecto a la anterior es muy clara, especialmente en el ámbito internacional. Contaremos con 3.300 empresas expositoras, de las cuales 1.200 son internacionales, lo que supone un crecimiento del 33% en número de expositores internacionales respecto a la edición anterior y un incremento del 41% en superficie ocupada por estas empresas.
En cuanto a visitantes, la última edición cerró con 107.000 profesionales, y todo apunta a que este año se superará esa cifra. A pocas semanas de la feria, el ritmo de acreditaciones ya está claramente por encima del registrado en el mismo momento de la edición anterior, por lo que la previsión se sitúa en torno a los 110.000 visitantes, con posibilidad incluso de superar esa cifra. También crecerá el peso internacional de la demanda. Aproximadamente un 25% de los visitantes serán internacionales, lo que confirma que Alimentaria+Hostelco no solo ha ganado dimensión, sino también alcance global. Estamos ante la edición más internacional de la historia del salón.
— ¿Qué papel juega como plataforma de expansión internacional para las empresas españolas?
— Históricamente ese ha sido uno de los grandes objetivos del salón: ayudar a las empresas españolas a internacionalizarse. Hoy ese papel sigue siendo fundamental, pero además Alimentaria se ha convertido en un auténtico hub mundial de negocio.
Un dato muy significativo es el programa de Hosted Buyers que organizamos junto al ICEX y el Ministerio. En esta edición invitamos a 2.700 compradores, de los cuales 1.500 proceden del extranjero. Son compradores muy seleccionados, de mercados estratégicos como Estados Unidos, México, China o Canadá. A cada uno de ellos se le organiza una agenda personalizada de reuniones. Actualmente ya hay 14.000 reuniones de negocio programadas, lo que demuestra el enorme potencial comercial que genera el evento.
— Barcelona se ha consolidado como una ciudad clave para el sector gastronómico y alimentario. ¿Qué impacto tiene el evento en la economía local?
— Estimamos que el impacto económico inducido para Barcelona rondará este año los 180 millones de euros. Pero más allá del impacto económico directo, hay un elemento aún más relevante: durante Alimentaria+Hostelco, Barcelona se posiciona como la capital mundial de la alimentación.
España cuenta con una enorme riqueza en materias primas —agricultura, ganadería y pesca— y con una industria transformadora muy potente. A esto se suma una gastronomía reconocida internacionalmente, con algunos de los mejores restaurantes y chefs del mundo. Todo este ecosistema convierte a Barcelona en un punto de referencia global durante la celebración de la feria.
— Cada edición incorpora nuevos contenidos y formatos. ¿Qué innovaciones destacaría especialmente en esta edición?
Habrá muchas innovaciones, algunas anecdóticas —como productos curiosos o combinaciones inesperadas—, pero lo verdaderamente relevante es la transformación profunda que está viviendo la industria gracias a la tecnología. La digitalización, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están transformando toda la cadena de valor: desde la producción hasta la logística, la distribución o la relación con el consumidor. Ese es el cambio realmente estructural que estamos viendo en la industria alimentaria.
— El canal HORECA tendrá un papel destacado este año. ¿Qué oportunidades genera dentro del evento?
— El canal horeca ha crecido enormemente en los últimos años. Su peso dentro del sector alimentario es mucho mayor que hace una década. El consumidor es cada vez más exigente y busca una oferta gastronómica más diversa y sofisticada. Hoy en ciudades como Barcelona se puede acceder a gastronomía de prácticamente cualquier parte del mundo. Durante Alimentaria+Hostelco se generan numerosos contactos, intercambios de conocimiento y oportunidades de negocio que cada empresa puede aprovechar según sus intereses.
— Alimentaria reúne tanto a grandes multinacionales como a pymes y startups. ¿Cómo se equilibra esta diversidad empresarial?
— En realidad hay muchas Alimentarias dentro de una misma feria. Está la Alimentaria para las grandes multinacionales, la Alimentaria para la pyme española que quiere internacionalizarse, la Alimentaria para empresas extranjeras que quieren entrar en el mercado español y también la Alimentaria para startups. En espacios como The Alimentaria Hub participan más de 60 startups con propuestas muy innovadoras, desde alimentos funcionales hasta soluciones de inteligencia artificial aplicadas a la nutrición personalizada. Hay espacio para todos.
Lo importante es que quien visite Alimentaria se empape de todo lo que ocurre dentro. Pasan tantas cosas que es imposible ver ni siquiera una décima parte del conjunto, por lo que es clave organizarse bien la agenda y acudir a aquellas ponencias, mesas redondas o stands que realmente respondan a los intereses de cada profesional. Para hacerse una idea de la magnitud del evento, la superficie de esta edición equivale a 28 veces el campo del Barça, con más de 100.000 metros cuadrados de exposición.
— Mirando al futuro, ¿cómo imagina la evolución de Alimentaria y del sector en los próximos años?
— El sector de la alimentación es tan antiguo como la propia humanidad. Siempre ha existido y seguirá existiendo, aunque adaptándose a los cambios. No es un sector disruptivo como otros, pero evoluciona constantemente y mejora en eficiencia, tecnología y sostenibilidad.
Entre ediciones se producen avances importantes, especialmente en el ámbito tecnológico, pero son cambios que se integran de forma gradual dentro de la cadena de valor. En cuanto a la feria, el principal reto de esta edición ha sido el espacio. Hemos ocupado todos los pabellones disponibles del recinto Gran Via, lo que ha limitado la capacidad de crecimiento.
De cara al futuro, la incorporación del nuevo pabellón 0 de Fira de Barcelona abrirá nuevas posibilidades. Será una oportunidad para replantear estratégicamente el evento, crecer, incorporar nuevos salones y seguir ampliando el alcance de Alimentaria. Todo apunta a que este crecimiento continuará. Alimentaria+Hostelco es una feria global, una feria ganadora, y su evolución es imparable.