Más de 90 museos abiertos hasta la madrugada: de las ruinas romanas al techno

La Nit dels Museus
La Nit dels Museus

La ciudad y su entorno metropolitano se convierten este sábado 16 de mayo en un gran mapa cultural nocturno, donde museos y espacios singulares se activan con música, visitas comentadas, arte o performances

(Redactora en The New Barcelona Post)
15 de mayo de 2026
¿Quién no ha imaginado alguna vez qué ocurre dentro de un museo cuando la ciudad duerme y las salas quedan a oscuras? La popular película Night at the Museum alimentó todavía más esa imaginación colectiva con esqueletos de dinosaurios recorriendo pasillos, figuras históricas que despiertan y salas que cobran vida cuando cae la noche. Este sábado 16 de mayo, los museos de Barcelona no despertarán literalmente como en la película, pero sí dejarán atrás su silencio habitual para transformarse, durante unas horas, en espacios llenos de música, luz y performances, con un flujo constante de visitantes entrando y saliendo hasta pasada la medianoche.

Desde las siete de la tarde y hasta la una de la madrugada, más de noventa museos, fundaciones y centros culturales del área metropolitana abrirán gratuitamente sus puertas en una nueva edición de la Noche de los Museos. La cita coincide en fechas, como cada año, con el Día Internacional de los Museos —que se celebra el 18 de mayo—, pero la jornada hace tiempo que ha superado la idea de una simple jornada de puertas abiertas.

Conciertos, instalaciones inmersivas, visitas teatralizadas, proyecciones, danza, poesía y performances llenarán una programación que se extiende mucho más allá de la ciudad de Barcelona, con actividades también en Badalona, L’Hospitalet, Cornellà o Sant Joan Despí. Entre las novedades de este año destacan espacios como el Gran Hotel Barcino —y los últimos hallazgos romanos— o el Centro Cultural La Bòbila, que se incorporan por primera vez a una red cultural cada vez más amplia y diversa.

La Noche de los Museos se ha consolidado como una forma diferente de recorrer Barcelona: entrar en espacios pendientes desde hace años, descubrir edificios bajo otra luz y dejarse llevar por un ritmo nocturno inesperado. Una noche en la que a menudo se atraviesa la ciudad casi por intuición, entrando en un museo porque se escucha música desde la calle o siguiendo una performance hasta el interior de un claustro medieval.

Con las puertas abiertas y acceso gratuito a todos los equipamientos, la ciudad puede recorrerse con total libertad de un centro a otro, aunque algunos espacios —como el Palau Güell, la Fundació Miró o el CCCB— requieren reserva previa gratuita, igual que algunas actividades concretas. Sin embargo, para quienes quieran dar cierta coherencia al recorrido y seguir una propuesta más estructurada, desde The New Barcelona Post hemos agrupado las propuestas por zonas, trazando itinerarios que conectan museos y espacios culturales de la ciudad.

Conciertos, instalaciones inmersivas, visitas teatralizadas, proyecciones, danza, poesía y performances llenarán una programación que se extiende mucho más allá de Barcelona. © Xavi Torrent

Montjuïc: el gran epicentro cultural de la ciudad

Más allá de ser un gran espacio verde donde perderse a pie, Montjuïc se ha ido configurando, a través de la proliferación de equipamientos deportivos, musicales y culturales, como uno de los grandes polos culturales de la ciudad. Durante la Noche de los Museos, la colina adquiere aún más protagonismo y se convierte en una parada imprescindible, con hasta once equipamientos abiertos simultáneamente que dibujan una ruta donde se cruzan arte, historia, arquitectura y música en un mismo relato urbano.

Como puerta de entrada a la colina, el MNAC ofrece un diálogo entre patrimonio y contemporaneidad, entre espacio sagrado y experimentación sonora. El recorrido va del románico catalán —con especial protagonismo de muestras como Sant Pere de Rodes i el Mestre de Cabestany— hasta la electrónica más actual, con sesiones de DJ y el concierto final en la Sala Oval de Gregotechno, que fusiona canto gregoriano y ritmos electrónicos en clave de gran rave con imaginario medieval. Con esta banda sonora de fondo, el museo también permite revisitar diferentes capas de la historia catalana, desde el pasado franquista —con la exposición Recuperado del enemigo, centrada en las obras depositadas por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional— hasta la Guerra Civil, a través de la mirada del artista José Luis Rey Vila..

Noche de los museos Barcelona
Vista desde el Castillo de Montjuïc en una edición anterior de la Noche de los Museos. © Robert Ramos

A pocos minutos a pie, la colina barcelonesa ofrece también propuestas como el Castillo de Montjuïc, que estrena un nuevo Centro de Interpretación tras un complejo proceso de reforma y obras, o la siempre sugerente Fundació Joan Miró. Pero también hay opciones para los amantes de la escena, con las propuestas del Museu de les Arts Escèniques —desde la performance de la vedette y cupletista Glòria Ribera hasta danza y visitas teatralizadas— y para quienes miran el deporte con otros ojos, el Museu Olímpic i de l’Esport reivindica Montjuïc como escenario clave de la historia deportiva de la ciudad.

Si la ruta se extiende hasta la falda de Montjuïc, el recorrido continúa entre arquitectura, arte y memoria. El pabellón Mies van der Rohe abre un camino que recorre el CaixaForum —con exposiciones como Chez Matisse, en colaboración con el Centro Pompidou, y un ciclo de Microconciertos— y también se adentra en el Espai Bombers para descubrir la historia del cuerpo de bomberos de la ciudad. No muy lejos, el Museo Marítimo transforma las Drassanes Reials con un videomapping sobre la Galera Real que convierte el espacio en una gran instalación de luz.

Ciutat Vella: entre historia, poesía y vanguardia

En el centro histórico de Barcelona, la Noche de los Museos también se vive con intensidad. Las calles estrechas del Gótico, la Rambla y el Born se convierten en un mosaico de épocas y lenguajes, donde cada edificio parece esconder una propuesta diferente. Recorrer espacios como el Templo de Augusto, las Domus de Avinyó o el Call jueu —gracias al Museu d’Història de Barcelona— en plena oscuridad permite redescubrir la ciudad desde una perspectiva casi arqueológica, con piedras antiguas y vestigios romanos emergiendo en el centro de la ciudad.

Pero Ciutat Vella no es solo pasado: también es experimentación y contemporaneidad. En el Centre d’Arts Santa Mònica, la exposición L’assalt de la il·lusió propone un viaje inmersivo por los mecanismos de la imagen y su capacidad de manipulación en la era de los deepfakes. Muy cerca, la Fundació Joan Brossa transforma la noche en un territorio poético y escénico, con instalaciones y performances que desdibujan los límites entre lenguaje, identidad y memoria.

Y aún dentro de este mismo eje más contemporáneo, La Virreina Centre de la Imatge presenta una de las experiencias más singulares de toda la programación: la proyección de A Bunch of Questions with No Answers, un film de casi 23 horas que elimina las respuestas de ruedas de prensa sobre el conflicto de Gaza y deja solo las preguntas, convirtiendo el patio del centro en un espacio de reflexión continua sobre el poder, la información y los silencios institucionales.

Desde las siete de la tarde y hasta la una de la madrugada, más de noventa espacios abrirán gratuitamente sus puertas. © Víctor Parreno

Unos pasos más allá, el Museu Egipci propone una de las experiencias más cinematográficas de la noche: recorrer sus salas, llenas de momias, sarcófagos y esculturas faraónicas, que evocan la sensación de adentrarse en una escena salida directamente de Night at the Museum. Además, la jornada permite descubrir gratuitamente las nuevas piezas incorporadas justo esta semana a la colección, que ya supera las 1.350 obras, entre las que destaca el sarcófago antropomorfo de Padiefty y varios escarabajos, utilizados tradicionalmente en los rituales funerarios y depositados sobre las momias como símbolos protectores.

Pero, en medio de tantas propuestas y formatos, tampoco faltarán los grandes clásicos de la ciudad, muchos de ellos concentrados en las calles del Born, como el Museu Picasso, el MEAM, el Moco Museum o el Museu de la Xocolata, que siguen siendo paradas imprescindibles dentro de la Noche de los Museos.

Una de las nuevas piezas de la colección del Museo Egipcio, que ya suma más de 1.350 piezas.

Fuera del mapa museístico

Fuera del circuito museístico tradicional, la propuesta también se adentra en barrios menos habituales del recorrido cultural, como Sant Andreu o Nou Barris, con espacios como la Fabra i Coats, que acaba de estrenar una de sus naves como sede del Museo del Trabajo, o la Casa de l’Aigua en Nou Barris. Pero la Noche de los Museos va aún más allá y amplía la propia idea de museo, incorporando equipamientos que normalmente no asociaríamos a este concepto.

Es el caso de la antigua prisión de Barcelona, La Modelo, uno de los espacios más emotivos de la programación, con celdas, patios y pasillos que conservan intacta su atmósfera, marcada por el sufrimiento y la memoria de todas las personas que fueron encarceladas, condenadas e incluso ejecutadas durante el franquismo. Este año, esa carga histórica se complementa con el espectáculo de teatro histórico El fil vermell, que recupera las voces de las mujeres que vivieron en primera persona la institución franquista del Patronato de Protección a la Mujer.

Visita nocturna en La Modelo. © Xavi Torrent
También se suma el Hotel Barcino, que abre por primera vez al público los restos del foro romano descubiertos recientemente durante sus obras de ampliación; o la experiencia silenciosa y contemplativa del Real Monasterio de Pedralbes, que, con visitas nocturnas al claustro gótico, recorridos por el huerto medieval y otras actividades, celebra su 700 aniversario.Y aunque la cultura tiende a concentrarse en los grandes centros neurálgicos de la ciudad, la Noche de los Museos también es una oportunidad para descubrir otros equipamientos repartidos por el área metropolitana, desde el pasado romano de Badalona hasta el patrimonio modernista de Sant Joan Despí.
Foro romano descubierto durante las obras del Hotel Barcino.

Entre todos los municipios metropolitanos, L’Hospitalet de Llobregat destaca especialmente este año con la ampliación de su programación y la incorporación de dos nuevos espacios: el Centre Cultural La Bòbila y el el Centre de Transformació Digital La Florida 6.0, que suman conciertos al aire libre y recorridos para descubrir el arte urbano que impregna las calles. Una apuesta que refleja la propia evolución de la Noche de los Museos, cada vez más abierta a formatos híbridos y experiencias participativas, donde los equipamientos dejan de ser solo espacios de exhibición para convertirse en lugares de experimentación.

Sobre el autor

Ainara Valadez
Ainara Valadez Medina

Redactora en The New Barcelona Post

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