170 años y una audiencia con el Papa: el Círculo Ecuestre proyecta su legado

Enrique Lacalle le entrega al Papa la acuarela encargada por el Círculo Ecuestre
Enrique Lacalle le entrega al Papa la acuarela encargada por el Círculo Ecuestre

El histórico club barcelonés celebra sus 170 años con una audiencia privada ante León XIV en el Vaticano, a las puertas de la visita del Pontífice a Barcelona

27 de mayo de 2026 a las 00:39h

Fue en 1856 cuando un grupo de aficionados a la hípica fundó el Círculo Ecuestre en Barcelona. En estos 170 años desde su fundación, el club privado se ha erigido como punto de encuentro, debate e influencia de la escena empresarial, institucional y económica barcelonesa. En el marco de esta efeméride, el Círculo ha puesto en valor su historia y trayectoria en una visita más allá de Barcelona: el papa León XIV ha recibido en audiencia privada a la junta del club.

El camino hasta el Vaticano empezó con una carta para solicitar una audiencia al Papa que mandó el presidente del Círculo Ecuestre, Enrique Lacalle, como explica él mismo tras la audiencia del lunes en las dependencias pontificias. La comitiva del Círculo, con una treintena de personas, compartió con el Papa el papel que ha desempeñado el club en la ciudad desde que echó a andar hace 170 años, como punto de encuentro de la sociedad civil, económica, cultural e institucional de Barcelona. Todo ello, a pocos días de que León XIV llegue a la ciudad para su visita del 9 y 10 de junio, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí y la culminación de la Torre de Jesús de la Sagrada Família.

Acuarelas, vitrales y jamón

En una visita no exenta de anécdotas ---incluida una lipotimia y una visita pontificia a enfermería---, el club transmitió al Papa “su vocación de servicio a Barcelona y su voluntad de seguir siendo un espacio de diálogo, convivencia y reflexión al servicio de la sociedad”, ha remarcado Lacalle. La comitiva del Círculo no solo entregó su mensaje al Papa; le obsequió con una acuarela del palacete del Círculo encargada a Josep Moscardó. Y no solo eso: también una reproducción de un vitral de la Sagrada Familia, y algo que a Lacalle le constaba que es del gusto del Papa: jamón.

“Hemos empezado el 170 aniversario con algo muy especial. He conocido a mucha gente, he estado con Mandela, con Clinton, con Blair, y nadie me ha impresionado tanto como el Papa”, asegura ahora Lacalle, que ha defendido que la audiencia representa una muestra del vínculo histórico del club con Barcelona y su sociedad civil. “Celebrar 170 años de historia supone mirar atrás con orgullo, reconocer el legado de quienes han hecho grande el Club y, al mismo tiempo, reafirmar nuestro compromiso con el futuro”.

Este vínculo con la realidad barcelonesa se ha tejido desde el Círculo a lo largo de las décadas, primero en la calle Sant Pau, luego en La Rambla y en la Plaza Catalunya, hasta llegar a un suntuoso edificio que levantó el club en Paseo de Gràcia y que estrenó hace justamente 100 años. Tras la Guerra Civil y tras la venta del edificio, se instaló definitivamente en la que es su sede actual, en el centro financiero y comercial de Barcelona —concretamente, en el singular palacete de Balmes con Diagonal o, lo que es lo mismo, la Casa Pérez Samanillo.

La sede del Círculo Ecuestre, en Balmes con Diagonal.

Mirada de futuro

El club, ahora con más de 2.400 socios, interpreta este 170 aniversario y las palabras del Papa durante la recepción como una invitación a “continuar trabajando con responsabilidad, manteniendo vivo el espíritu fundacional del Club y reforzando nuestro papel como punto de encuentro plural, abierto y comprometido con el progreso social, económico y cultural de nuestro entorno”, ha añadido Lacalle, al frente de la entidad desde 2023. Así, “este aniversario no es solo una celebración institucional, sino también una oportunidad para renovar los valores que han acompañado al Círculo Ecuestre desde 1856”.

Desde esta convicción, el club ha viajado hasta el Vaticano con una comitiva liderada por Lacalle y formada por una treintena de personas, incluidos los vicepresidentes de la Junta de Gobierno Ignacio Marull, Antonio Gámiz, Luis Conde e Isabel Estany. También ha viajado el secretario, José Ignacio Garmendia, junto a una veintena de vocales de la Junta de Gobierno: Ramón Agenjo, Luis Badrinas, José María Cardellach, Jordi Casas, Carlos Durán, Álvaro Echevarría, Ricardo Fernández Deu, Jordi García Tabernero, Anna Gener, Tirso Gracia, Pere Guardiola, Sergio Martínez, Alberto Missé, Jordi Morral, Isabel Perea, Daniel Puig, Aurora Sanz, Luis Sans Mercé, Miguel Tarazón, Helena Torras y Carlos Tusquets. Tampoco han faltado el director general del club, David Galán, así como el presidente del Senado del Círculo Ecuestre, Antonio Gámiz; el secretario del Senado del club, Enrique Salvia; y el presidente del Comité de Jóvenes, Emilio Zegrí.

Comitiva del Círculo Ecuestre con el Papa, en el Vaticano.

Los 170 años que siguen con una cena de gala

Para seguir conmemorando este 170 aniversario, el club celebrará una cena de gala. Será en noviembre —como lo fue su fundación—, en un evento en el Palau de Congressos de Catalunya. El acto se prevé como un reconocimiento a la trayectoria del club y a las personas que han contribuido a situarlo como institución de referencia, a la vez que ejercerá de punto de encuentro para socios, representantes de empresas e instituciones y miembros de la sociedad civil.

Así, el Círculo Ecuestre mira al futuro afianzado sobre una trayectoria consolidada y sobre su voluntad de ejercer de punto de encuentro para el diálogo y el debate de la sociedad catalana de forma amplia. Tanto es así que en los salones del club se entremezclan iniciativas que van desde encuentros profesionales hasta ferias de arte, siguiendo esa estela que marca a la entidad desde su fundación: ser punto de encuentro de la Barcelona más influyente.