Zona Franca, el Hospital del Mar y el Clínic se alían para llevar la salud al 3D

Prototipos para el sector salud creados con impresión 3D en la Incubadora del Consorci de la Zona Franca © Gemma Sánchez Bonel (ACN)
Prototipos para el sector salud creados con impresión 3D en la Incubadora del Consorci de la Zona Franca © Gemma Sánchez Bonel (ACN)

Las tres instituciones comparten la primera incubadora 3D de Europa, con casi 1.000 metros cuadrados, para desarrollar implantes, guías quirúrgicas y simuladores a medida de cada paciente

18 de septiembre de 2026 a las 16:45h

Catalunya es un país con "ADN colaborativo", en palabras de la consejera de Salud, Olga Pané. Las alianzas entre empresas siempre han estado dentro de las prioridades de la administración pública, pero también de las compañías. Compartir no es solo una manera de agilizar y facilitar recursos, sino que abre un espacio de pensamiento nuevo, con más personas para resolver un solo problema. En este caso, la colaboración llega en un sector completamente conectado con la mejora de la vida de las personas: la salud. En concreto, se alían el Consorci de la Zona Franca (CZFB), el Hospital del Mar y el Hospital Clínic, con el apoyo del Departament de Salut. Tres instituciones muy potentes en su respectivo sector, pero también pioneras en la innovación de este país. Desde el Consorcio firman un acuerdo con los dos centros hospitalarios para cederles el espacio y la maquinaria de su incubadora 3D, unas instalaciones de casi 1.000 metros cuadrados con herramientas de impresión y tecnología puntera para resolver problemas reales de los pacientes de los hospitales. Con esta nueva firma los centros podrán disponer de este espacio para casos complicados o incluso para testear investigación. El proyecto comienza con estos dos centros, pero Pané reconoce que la idea es que, a medida que avance la iniciativa, más centros se sumen a esta nueva alianza.

"Es una innovación que no tiene demasiado sentido hacerla solos", explica Jaume Raventós, director gerente del Hospital del Mar. De esta manera, el directivo recuerda que dentro de los hospitales ya se buscan tratamientos innovadores y se piden piezas personalizadas para diferentes casos, pero con esta nueva alianza todos estos procesos se podrán hacer de manera más rápida y centralizados. Además, el uso de las instalaciones será compartido, lo cual puede indicar que también haya sinergias entre los profesionales de los dos hospitales. Así, todavía se creará un espacio de conversación y reflexión mucho más grande desde donde podrán salir más ideas innovadoras. A la vez, gracias a la tecnología que aporta el Consorcio, se podrán llevar a la práctica. "Somos un país pequeño donde nos conocemos todos, por lo tanto, nos toca colaborar", dice Josep Maria Campistol, director general del Hospital Clínic.

Esta nueva alianza abre una nueva línea de acción para los hospitales, pero también ayuda al CZFB a reactivar unas instalaciones que acogen algunas start-ups, pero que pueden hacer mucho más. "Es la primera incubadora 3D de Europa y la tenemos que aprovechar", afirma Pere Navarro, presidente ejecutivo del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona. La realidad, pues, es que los hospitales darán una segunda vida al espacio y desde allí podrían surgir grandes ideas innovadoras que —se espera— puedan ayudar a mejorar los tratamientos de pacientes. "La innovación en salud es el servicio con el impacto más fuerte para las personas", recuerda Blanca Sorigué, directora general del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona.

Una incubadora al servicio de los pacientes

La incubadora 3D puede parecer un concepto muy imponente y a veces cuesta bajarlo a la tierra con los casos de uso. De hecho, tanto el Hospital del Mar como el Hospital Clínic cuentan con un jefe de innovación que han ejemplificado esta alianza con los casos de uso concretos que se pueden llevar a cabo en las instalaciones. El del Mar dispone de Antoni Gilabert (director de Innovación y Estrategia digital) y el Clínic de Jorge Fernández (director de Innovación). De esta manera, el laboratorio da servicio en tres ámbitos (asistencial, docencia, I+D/innovación) y se aplica a muchas especialidades: cardiovascular, neurocirugía, urología, oftalmología, ORL, traumatología, cirugía maxilofacial, neonatología/UCIN, terapia ocupacional y electromedicina, entre otros. Los usos concretos van desde la planificación quirúrgica digital y la fabricación de biomodelos, guías quirúrgicas e implantes a medida, hasta simuladores para formación clínica y piezas de recambio para equipos descatalogados. En otras palabras, todo aquello que un investigador, médico o docente necesitan para innovar.

Si bien es cierto que cada hospital tiene su equipo humano y algunos espacios en los mismos centros para la investigación e investigación, con estas instalaciones también podrán crear los modelos, ver su utilidad, o incluso practicar. Algunos de los usos previstos son la creación de bebés simulados para mejorar el entrenamiento clínico a la hora de atender situaciones críticas en neonatos o el desarrollo de objetos que faciliten el día a día de personas con dependencia o dificultades de movilidad. También se trabaja en la impresión de elementos para optimizar la electromedicina. Es decir, crear piezas que sean de fácil sustitución cuando se rompa algo en un aparato médico.

En definitiva, tal como concluye Fernández es "un paso histórico" y esta alianza ayudará a encontrar soluciones más rápidamente y eficaz para los pacientes. Además, existe la clara vocación de que se convierta en un espacio referente de investigación y búsqueda con una amplia gama de maquinaria que permitirá testear todos los posibles productos de manera segura. Así pues, después de que en 2019 fuera la primera de su especie en Europa, con esta firma, la Incubadora 3D vuelve a situarse en el centro de la escena.

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