En Velfont llevan más de 50 años dedicándose a una parte del dormitorio que casi nunca se ve. Almohadas, fundas, protectores de colchón o rellenos nórdicos forman parte de ese universo silencioso del descanso sobre el que la empresa catalana ha construido su negocio. Ahora la compañía acaba de introducir ahí algo poco habitual: probióticos.
Bajo el nombre de AlerProTECH, Velfont ha lanzado una nueva gama textil diseñada para reducir alérgenos de ácaros, polen y mascotas mediante biotecnología aplicada directamente al tejido. La tecnología ha sido desarrollada durante cerca de tres años y, según los ensayos realizados por laboratorios externos, consigue reducciones superiores al 95% en los principales alérgenos presentes en el hogar.
“Las alergias son la pandemia silenciosa del siglo XXI”, resume Anna Blanqué, directora de marketing de la compañía y una de las responsables del proyecto. “Afectan ya a una de cada tres personas y las previsiones apuntan a que esta cifra seguirá creciendo”. Hasta ahora, gran parte de las soluciones antialérgicas para el descanso se centraban exclusivamente en combatir ácaros mediante tratamientos biocidas. La propuesta de Velfont busca ampliar ese enfoque y actuar directamente sobre las partículas responsables de las reacciones alérgicas.
La nueva gama está diseñada para reducir no solo alérgenos de ácaros, sino también de polen y mascotas, dos de los factores que más han aumentado en los últimos años dentro del hogar. “Queríamos desarrollar una solución más completa, más sostenible y también más respetuosa con la salud”, explica Blanqué.
La utilización de probióticos en textiles sigue siendo todavía muy poco habitual. Estos microorganismos vivos, ampliamente utilizados en otros sectores como la alimentación o la farmacia, se integran en el tejido y generan enzimas capaces de degradar los alérgenos presentes en el entorno de descanso. Según explica la compañía, Velfont es además la primera empresa del país en aplicar este tipo de tecnología al textil de descanso.
Uno de los aspectos que la compañía destaca especialmente es la durabilidad del tratamiento. A diferencia de otros sistemas cuya eficacia disminuye con los lavados, los probióticos continúan regenerándose incluso después del mantenimiento doméstico habitual, manteniendo la eficacia del producto durante toda su vida útil. “Son organismos vivos que siguen reproduciéndose y regenerándose después de los lavados”, señala Blanqué. “Eso nos permite garantizar que la eficacia se mantenga hasta el final de la vida útil del producto”.
Innovación textil desde Barcelona
Fundada en Barcelona hace más de 55 años, Velfont se ha especializado históricamente en categorías vinculadas al descanso como almohadas, protectores de colchón, fundas y rellenos nórdicos. Actualmente la compañía vende en más de 50 países, factura 41,5 millones de euros y mantiene una trayectoria de crecimiento dentro de un mercado altamente globalizado donde gran parte de la oferta acaba reduciéndose a precio y funcionalidad básica.Frente a ello, la empresa defiende una estrategia basada en innovación, valor añadido y fabricación made in Spain. De hecho, la innovación se ha convertido en uno de los principales ejes de la marca y en buena parte de sus lanzamientos recientes. “Todos los productos o soluciones que lanzamos buscan mejorar de forma real la calidad del descanso de las personas”, explica Blanqué. “Ya sea desde el confort, la higiene o la salud, siempre intentamos aportar algo más que la función básica del producto”. Ese enfoque ha llevado también a la compañía a desarrollar otras líneas vinculadas a la termorregulación o al confort térmico, capaces de absorber el exceso de calor corporal y liberarlo posteriormente para mejorar la sensación térmica durante el sueño.
Desde la empresa creen además que el sector del descanso evolucionará cada vez más hacia productos vinculados a salud, sostenibilidad y bienestar. Una transformación que, según explican desde la compañía, va muy ligada también a un consumidor cada vez más consciente de la importancia del descanso y más dispuesto a invertir en productos que tengan un impacto real sobre su calidad de vida.
