Miquel Barceló es uno de los grandes nombres del arte contemporáneo catalán, y su nombre aparece entre los artistas preseleccionados para elaborar una propuesta artística para acabar de esculpir la belleza de la fachada de la Gloria de la Sagrada Familia. Mientras se resuelve si finalmente participará en el templo de Gaudí, el artista presenta en Barcelona su primera exposición en una galería de la ciudad desde los años 90. Concretamente, el pintor mallorquín llena la galería Artur Ramon Art con una treintena de grabados inéditos realizados entre 2010 y 2026. Las obras, producidas en el taller de Joan Romà y Takeshi Motomiya, exploran algunos de los universos que más fascinan al artista: seres marinos como peces, crustáceos y pulpos, así como plantas, paisajes e incluso retratos de escritores célebres.
