Barcelona se erige como ciudad de moda, y no solo en lo referente al diseño, sino también en proyectos innovadores que van desde nuevos materiales a formas disruptivas de consumo. En este contexto se enmarca Trent, plataforma que redefine el acceso a la moda de lujo y a prendas exclusivas, con un modelo basado en el alquiler de piezas de diseñadores emergentes y firmas de culto internacionales.
La plataforma, impulsada en Barcelona en 2022 por Laia Cuscó y Alejandro Assens, ejerce de escaparate global para diseñadores emergentes y de alternativa al consumo rápido, con un modelo al que han recurrido artistas como Rosalía, Karol G y Julia Fox. Después de tres años operando e incorporando nuevos diseñadores y clientes a su plataforma, Trent ha dado recientemente su salto al comercio físico con su primer establecimiento, que abrió sus puertas en el Born a finales de mayo. Para tener un buen surtido de productos y estar a la vanguardia de la moda, Trent se focaliza de forma permanente en buscar nuevos talentos y diseñadores emergentes para continuar enriqueciendo la plataforma, como evidencia el hecho de que viajen cuatro veces al año a París.
Pese a su sello barcelonés, el origen de Trent se sitúa muy lejos de la capital catalana. Cuscó y Assens se conocieron en un programa de intercambio en Colombia en 2018. “Laia es una apasionada de la moda, y le sorprendió la oferta de artistas, artesanos y marcas que se abrían paso en Bogotá”. Todo eso generó “el runrún de montar algo en Barcelona, que aglutinara a artistas y a diseñadores emergentes en un mismo sitio”.
Tras regresar a Barcelona como pareja y después de trabajar un par de años en sus respectivos sectores, se decidieron a recuperar esa idea surgida en Colombia. “Nos pusimos a investigar, y vimos que el formato de alquiler funcionaba bien en Estados Unidos y en el Reino Unido”, rememora Assens.
Fue así como empezaron a dibujar un proyecto que “aúna el mundo de los diseñadores emergentes con la innovación y la sostenibilidad”. Desde que surgió la idea hasta lo que hoy es Trent, el proyecto ha ido virando y creciendo: “Empezamos con diseñadores emergentes en 2022, con una apuesta bastante atrevida, y nos acabamos enfocando a artistas, músicos y estilistas”.
Pero querían ir más allá: “Queríamos acercar Trent a la gente de a pie y que el alquiler se convirtiera en una costumbre”. Así, sin renunciar a esa base de clientes que empezaron a construir desde 2022, la plataforma empezó a introducir pequeños cambios para que pudieran convivir ambos modelos. Con este objetivo, empezó a incluir vestidos y accesorios para celebraciones y ceremonias: “Hemos ido equilibrando ambas categorías”.
Este camino ha alcanzado ahora un nuevo hito, con la apertura de su primer local físico, en el que han incluido tanto marcas consolidadas como emergentes. “Nos ha traído diferentes tipos de target”, desde turistas que van a comprar hasta locales que alquilan prendas para eventos, pasando por artistas.
Para todos ellos, ofrecen diversas modalidades: la compra de los artículos, el alquiler puntual, o el plan mensual para los usuarios asiduos, que incluye de tres a siete prendas que se alquilan durante un mes. Para el alquiler puntual, el usuario abona cerca del 15% del precio de la prenda, con el que puede disponer de ella durante cuatro días.
Trent opera, además, sin fronteras, y es que envía sus artículos a todo el mundo —y luego los recoge de nuevo en el caso del alquiler—. La empresa, que no comunica por ahora ni su facturación ni la inversión que ha requerido para ponerse en marcha, se marca ahora como objetivo consolidar su tienda en Barcelona y su clientela. Para ello, prevé ampliar su plantilla, ahora formada por los dos cofundadores y una directora creativa.
“La previsión es consolidarnos durante los próximos dos o tres años, y luego nos planteamos abrir una segunda tienda, seguramente en España”, explica Assens. En paralelo, trabajan constantemente para ampliar su gama de productos: “Estamos planteando siempre la búsqueda de nuevos diseñadores”.
