Reclau nació en Sants de la mano de David, su hermana Leila y el arquitecto Emilio Asensi. Realizan reformas de interior tanto en viviendas como en locales comerciales y oficinas, sobre todo en Sants, Les Corts y L’Hospitalet, apostando por una idea clara: “Queremos abrir los espacios y hacerlos nuevos: no se trata de repensar un espacio con aquello que el cliente tenía antes, sino de reinventarlo, rehacerlo”.En aquel momento de arranque del proyecto, el Gremi de Reformes d’Interiors de Catalunya —con quien David mantiene una relación estrecha— le hizo una propuesta que, con el tiempo, ha resultado determinante. “El Gremio, que siempre nos da un gran apoyo para ayudarnos a profesionalizarnos y formarnos, a todos los del oficio, me propuso participar en el Projecta’t”, explica.
Cuando la orientación profesional llega en el momento justo
Projecta’t es un programa de orientación profesional impulsado por el Consorci per a la Formació Contínua de Catalunya, dirigido exclusivamente a personas trabajadoras ocupadas. No se trata de formar por formar, sino de acompañar a cada persona para que entienda mejor sus capacidades, intereses y objetivos profesionales, y pueda proyectarse con criterio en un mercado laboral cambiante.Para David, el momento era especialmente oportuno. “A pesar de los 30 años de experiencia, nunca había trabajado en la dirección de manera asociativa, y me pareció interesante contar con herramientas para moverme bien en esta nueva fórmula para mí”, reconoce. Codirigir una empresa implicaba tomar decisiones diferentes, pensar en clave de negocio y anticipar escenarios.El proceso del Projecta’t, de un año de duración, le permitió detenerse, reflexionar y ordenar ideas. “Me ha permitido ver el futuro de otra manera”, resume.Actualizarse para no quedarse atrás
David lo dice sin rodeos: “Cuando te dedicas a un trabajo durante muchos años, te crees que ya lo sabes todo. Y no acabas actualizándote nunca, y no te das cuenta de que en realidad te vas quedando atrás”. Projecta’t le sirvió precisamente para romper con esa inercia.A partir del acompañamiento recibido, empezó a realizar tanto formaciones técnicas como formaciones vinculadas a la gestión y a las habilidades personales. “He hecho formaciones técnicas y también formaciones de habilidades de gestión, de trato con los clientes… me han servido de apoyo en mi día a día”, explica. No como un añadido teórico, sino como una herramienta práctica para afrontar mejor cada decisión.
Ahora, dos años después de haber terminado el programa, David continúa formándose. “Ahora haré otra formación para conocer mejor el punto de equilibrio de la empresa. Va sobre saber decir que no a proyectos, por ejemplo. De analizar los proyectos técnicamente y con ilusión, pero también económicamente”.
