Towa International: cuando la cultura se convierte en estrategia

Detalle de un laboratorio, por Àngel Bravo
Detalle de un laboratorio, por Àngel Bravo

La división internacional de la farmacéutica japonesa Towa se lidera desde su 'hub' de Barcelona, con una mirada global y con la identidad empresarial como base

08 de junio de 2026 a las 05:40h

¿Cómo se construye una cultura compartida entre empresas que vienen de orígenes, dimensiones y tradiciones lejanas? ¿Y si la distancia es entre una empresa familiar catalana y una multinacional de Osaka? Cuando Towa Pharmaceutical adquirió el negocio de medicamentos genéricos de Esteve en el 2020, el cambio en la planta de Martorelles fue notable. El equipo pasaba de formar parte de una empresa familiar catalana a integrarse en una multinacional japonesa, con todos los cambios que implica, desde la manera de organizarse hasta la identidad dentro de la compañía. Así, el proceso no consistió solo en integrar una estructura empresarial, sino también la cultura de la empresa, de dimensión y origen muy diferente. 

La compañía japonesa aterrizó en la que hasta entonces había sido la planta de Esteve después de decidir convertir Barcelona en el centro de operaciones de su negocio internacional. Desde la capital catalana se articularía una estructura con presencia directa en España, Portugal, Italia y Estados Unidos, además de una división B2B con actividad en una cuarentena de países. Seis años después, esta división internacional nacida en Barcelona como Towa International cuenta con más de 1.000 trabajadores. Sin embargo, sus primeros meses estuvieron marcados por una cuestión menos tangible que los resultados financieros, como destaca la responsable de Personas y Cultura, Comunicación, Sostenibilidad y Transformación de Towa International, Meritxell Ferraté. 

Con la llegada de Towa, el reto no fue menor. Gran parte de la plantilla provenía de la antigua división de genéricos de Esteve, con equipos consolidados y una manera de trabajar propia. Entonces había que entender qué significaba formar parte de un grupo farmacéutico japonés con una historia, una filosofía y una cultura empresarial muy diferentes. La compañía, en lugar de limitarse a desplegar nuevos organigramas o procesos, apostó por trabajar esta identidad común, con iniciativas como la que fue la Towa Week, una semana que se diseñó para descubrir el origen, los valores y la manera de entender el negocio de la nueva matriz japonesa. 

Meritxell Ferraté de Towa International.

“Tuvimos la sensación de que nos encontrábamos ante un libro en blanco”, explica Ferraté: “Era una oportunidad para entender qué representaba Towa y, a la vez, decidir cómo queríamos construir Towa International”. A través de talleres, sesiones participativas y procesos de escucha, se puso en marcha un proceso para identificar los valores de la organización, explorando incluso el concepto de ikigai japonés —lo que podría ser un equivalente a la razón de ser—, con el objetivo de definir un propósito que la plantilla pudiera sentir como propio. Aquel ejercicio sirvió para sentar las bases que después han marcado el desarrollo de la compañía, como destaca Ferraté. 

Ahora, Towa International cuenta con más de 1.000 trabajadores —integrados en una plantilla de un total de 5.000 en todo el grupo Towa—, con profesionales de 18 nacionalidades. A las diferencias culturales propias de cada país se añaden las derivadas de las diferentes tradiciones empresariales que conviven dentro del grupo. Como destaca Ferraté, gestionar esta diversidad forma parte del día a día de la empresa, con iniciativas que también son bidireccionales: así como algunas celebraciones japonesas se han incorporado a la planta barcelonesa, rosas y libros llenan otras oficinas del grupo por Sant Jordi. Más allá de la anécdota, estos intercambios forman parte de un proceso de encuentro constante entre una cultura global y las realidades locales: “Tenemos que ser capaces de integrar la globalidad con las necesidades locales que existen”. 

La planta de Towa International.

Barcelona como polo de atracción de talento

En este contexto, la dimensión internacional del proyecto ha ido ganando peso con los años, y Barcelona juega un papel relevante, debido también a su capacidad de atracción de talento. Aquí, el peso de sectores como el farmacéutico, el biotecnológico y el tecnológico en la ciudad y su entorno es clave: “Tenemos una marca ciudad que ayuda”. 

“No es casualidad que tantas empresas del sector hayan decidido establecerse aquí”. Y el talento, según Ferraté, se tiene que atraer, pero no se tiene que retener: “Lo que se tiene que hacer es crear una cultura y unas condiciones con las que la gente decida quedarse. Cuando generas un entorno donde las personas pueden ser genuinas, no hace falta retener a nadie; lo que se tiene que hacer es crear el espacio para que vean la empresa como el mejor lugar donde crecer”. 

Mientras tanto, el negocio sigue evolucionando. Desde Barcelona, Towa International facturó 300 millones de euros en el ejercicio fiscal de 2024, y también capitanea la presencia en Estados Unidos, donde la empresa está inmersa en una transformación que va del negocio minorista de medicamentos genéricos a la presencia en el ámbito hospitalario. Al mismo tiempo, la compañía refuerza su división B2B con el objetivo de llegar a más mercados, todo desde su planta de Martorelles. En esta estrategia también tiene un papel principal la tecnología, incluida la IA, aunque Ferraté no la sitúa en el centro del debate:  “La tecnología no transforma las organizaciones; las transforman las personas”.