Teodor de Mas: “Tener el doble de dinero no te hace el doble de feliz"

Teodor de Mas, autor de 'Fer Diners' i 'Gastar Diners' © Àngel Bravo
Teodor de Mas, autor de 'Fer Diners' i 'Gastar Diners' © Àngel Bravo

Tras publicar 'El arte de hacer dinero', el economista e inversor aborda la otra cara del dinero con un segundo libro: ¿qué pasa cuando ya lo tienes? ¿Qué hacemos con ese dinero?

20 de enero de 2026 a las 13:35h

Teodor de Mas (Barcelona, 1973) lleva años reflexionando sobre el dinero. Como director de inversiones para business angels y family offices, ha ayudado a muchos a ganarlo. Pero después de publicar El arte de hacer dinero, ha decidido abordar la otra cara: ¿qué pasa cuando ya lo tienes? ¿Qué hacemos con ese dinero?

El resultado es El arte de gastar dinero, que él mismo define como “el manual definitivo para gastar mejor y vivir sin angustias”. Un libro que nace de la experiencia —y también de las contradicciones—. Teodor de Mas, de hecho, reconoce que no siempre gasta bien el dinero y confiesa una debilidad difícil de controlar: los libros. Se define, de hecho, como un “comprador de libros compulsivo” y, pese a que lee dos libros a la semana de media, cree que difícilmente podría leerse todos los libros que tiene y que compra. En casa, de hecho, tiene unos 6.000, de los cuales le quedan 2.000 por leer. Y sigue comprando.

Quizá tendrá que aprender a decir que no a tantos libros. Por una cuestión de dinero, y también de tiempo —que quizá no son dos cosas tan distintas—. Pero sobre eso, sobre todas las cosas que tenemos que rechazar para tener más dinero, hablará en su tercer libro, que ya tiene escrito. En esta ocasión, quedamos con él para aprender a gastarlo, y lo hacemos en un escenario ideal para hablar de consumo: el Mercado de Sant Antoni.

— Con un salario medio de unos 2.000–2.250 euros mensuales (salario medio en Barcelona según Idescat) y un alquiler que ya supera los 1.150 euros de media en Barcelona, ¿qué le queda realmente a la gente para invertir o gastar bien el dinero?

— Bueno, este es el juego de la estadística. Si tú tienes dos vacas y yo no tengo ninguna, según la estadística tenemos una cada uno. Pero la realidad es que tú tienes dos y yo ninguna. Y con el dinero pasa exactamente lo mismo: el gran problema es que está mal distribuido. Hay mucha desigualdad.

Teodor de Mas: "Tener trabajo ya no garantiza una vida digna ni te asegura que seas de clase media"

En Barcelona todavía hay una clase media que puede seguir viviendo en la ciudad porque no paga vivienda. Viven en pisos heredados o de familiares. Recuerdo que cuando vivíamos en Gràcia con mi pareja, en la guardería nosotros éramos los únicos que pagábamos alquiler. El resto tenía vivienda en propiedad, propia o familiar. Y no es que esto sea un problema, ¿eh? Simplemente hay una gran desigualdad.

Teodor de Mas, autor de 'El arte de hacer dinero' y 'El arte de gastar dinero', en el Mercat de Sant Antoni © Àngel Bravo

— Más allá de la grieta que no muestra la estadística, el acceso a la vivienda es el principal problema de los barceloneses.

— Sí. La situación de la vivienda es dramática. De hecho, hoy la vivienda es el principal obstáculo económico de los hogares. Hace unos años el gran problema era el paro; ahora no. Ahora la gente encuentra trabajo, pero tenerlo ya no garantiza una vida digna ni te asegura que seas de clase media. Las condiciones salariales no han crecido al ritmo de la inflación y han quedado por debajo del nivel de vida al que nos habíamos acostumbrado.

Pero para revertir esta situación hay fórmulas. Es decir, vivir solo con un salario de 2.000 euros es posible con un alquiler de unos 700 euros, algo que sabemos que es muy difícil de encontrar. En cambio, en pareja, con dos salarios medios, se puede asumir un alquiler de unos 1.300 euros tranquilamente.

— Pero la tendencia va en sentido contrario: cada vez más gente vive sola. En Barcelona, uno de cada ocho habitantes vive solo.

Y, según los ingresos que tengamos, esto es una locura. Nos hemos ido volviendo cada vez más individualistas, queremos vivir cada vez más solos… y nos hemos pasado de vueltas. Quizá deberíamos empezar a rectificar y darnos cuenta de que hay que volver a compartir la vivienda, la vida y el tiempo. ¡Que eso de estar solo, al final, es muy aburrido!

Teodor de Mas: “Tener dinero no te hace feliz, pero la falta de dinero sí te hace infeliz”

— ¿El arte de gastar dinero está pensado para quien va justo de dinero o solo para lectores que ya lo tienen?

El arte de gastar dinero es la continuación del libro El arte de hacer dinero. Es una consecución. Si alguien va justo de dinero, lo que le interesa primero es hacer dinero. Y gastarlo solo puede venir después. Cuando ya tienes dinero, y esta no es tu primera preocupación al despertarte por la mañana, es cuando puedes dedicarte a gastarlo: a invertir, a tener un propósito o simplemente a tener tiempo. Si vas demasiado justo, solo puedes pensar en dinero.

Al final, el dinero es un factor higiénico. Tener dinero no te hace feliz, pero la falta de dinero sí te hace infeliz. Por lo tanto, tener el doble de dinero no te hace el doble de feliz. La dificultad es no tenerlo. Como no tener salud, o no tener amor. Puede obsesionarte y destruirlo todo.

Teodor de Mas, autor de 'Fer Diners' i 'Gastar Diners' © Àngel Bravo 

— Y si no da la felicidad, ¿para qué lo queremos?

— Para mejorar nuestra vida. El dinero no tiene ninguna utilidad si no lo convertimos en bienes y servicios que nos la mejoren. Hay gente que acumula dinero toda la vida y luego no lo gasta. No son capaces de transformarlo en experiencias, en viajar, en comer bien, en tener hijos… No son capaces de moverlo, de invertirlo o de devolverlo a la sociedad.

— ¿Un consejo para gastar o invertir bien el dinero?

— ¡Hablar de ello! El dinero es un idioma que tenemos que saber hablar bien. Porque si no somos capaces de entenderlo y gestionarlo, nos hará sufrir.

Y septiembre y enero son dos momentos perfectos para repasar nuestra economía. Para sentarnos con la pareja, por ejemplo, y ver si lo estamos haciendo bien, y detectar aquello que podemos gestionar mejor. Calcular ingresos y gastos, decidir si destinaremos dinero a un nuevo sofá, a formación o a cambiar de ciudad. Es el momento de volver a tomar el control de nuestro flujo de ingresos y gastos.

Portada del libro 'Gastar diners', de Teodor de Mas © Àngel Bravo

— ¿Cuál es la fórmula idónea para distribuir los gastos?

— Cada uno puede hacer la suya. Yo tengo la mía: una cuarta parte para la casa, una cuarta parte para los hijos, una cuarta parte para consumir y una cuarta parte para ahorrar e invertir.

“A medida que la vivienda se lleva más parte del pastel familiar, hay que reducir otros gastos”

— Pero volvemos al problema de la vivienda…

— Sé que en el año 98 o en el año 2002 esto era asumible por el coste de la vivienda. Y que ahora ese 25% teórico llega al 40% tranquilamente.

Por eso, tenemos que ser conscientes de que, a medida que la vivienda se lleva más parte del pastel familiar, hay que reducir otros gastos. Como el ahorro, el consumo… ¡o los hijos! Y entonces es momento de plantearnos si, quizá, es mejor irse a vivir a otra ciudad, o tener menos hijos, o viajar menos...

— O bien encontrar la manera de ingresar más dinero.

— ¡Claro! En estos casos, hay dos vías para vivir tranquilo: o gastar menos o ingresar más. Y es cierto que gastar menos es mucho más aburrido, más deprimente. Es más estimulante poner la estrategia familiar en aumentar los ingresos que en calcular los cafés que deberíamos tomar a la semana.

— No queremos ser los más ricos del cementerio, sino los que hemos vivido más felices. Pero ¿cómo puede ayudar el dinero a conseguirlo?

— Convirtiéndolo en una herramienta para tener tiempo. Ser rico es tener tiempo. Quien no lo tiene porque está “demasiado ocupado” no es rico, es pobre. Los verdaderos ricos son los que pueden ir al mercado cualquier mañana sin prisas.

Teodor de Mas, autor de 'El arte de hacer dinero' y 'El arte de gastar dinero', en el Mercat de Sant Antoni © Àngel Bravo -

Si miras los gráficos de la felicidad por edades, los más felices son los que están esta mañana en este mercado comprando: ellos son los ricos. No somos tú y yo intentando producir dinero. Son esas mujeres de 70 años que vienen a comprar al mercado, que ya tienen la vivienda pagada y eso ya no les angustia, que compran comida saludable y de calidad, y se están un rato, y las atienden personalmente… ¿Quién puede hacer eso? Alguien de 30, 40 o 50 años no. Nosotros estamos demasiado ocupados produciendo dinero.