El pacto de la TDC: un “amor fugaz” entre referentes
Esta colaboración es, en realidad, un diálogo entre generaciones que han definido el humor y el teatro en Cataluña. La génesis del proyecto se remonta a hace un año y medio, cuando las integrantes de T de Teatre decidieron contactar con La Calòrica. Como ha explicado Àgata Roca, la propuesta nació de una identificación total con el sello propio de los “calóricos”: su humor, su mirada crítica sobre el mundo y, sobre todo, la concepción del teatro entendido como un espacio colectivo y de consenso.Por su parte, La Calòrica aceptó el reto de manera inmediata. Para una compañía que ya suma quince años de trayectoria, las T de Teatre no son solo colegas: son auténticas referentes. Júlia Truyol se ha declarado “fan” absoluta de montajes como Delicades o la serie Jet Lag, y se ha puesto en valor que una compañía con treinta y cinco años de recorrido no se haya acomodado en un formato concreto y que siga investigando y renovándose, tal y como hace T de Teatre.Así es como nace la TDC: T de Calòrica. Pero no nace para quedarse para siempre. Carme Pla ha sido muy clara al definir esta unión como un “amor fugaz”, una suma de fuerzas pensada para levantar un proyecto único. Es una alianza que permitirá poner a nueve intérpretes sobre el escenario, una cifra que en el teatro privado actual es una auténtica “rara avis” y que permitirá un choque de estilos y lenguajes muy interesante.Les dones Piñeiro: memoria obrera y dignidad de barrio
El resultado de esta unión es el espectáculo Les dones Piñeiro, un texto original que Joan Yago aún está escribiendo y que contará con la dirección de Israel Solà. La obra nos traslada a la Galicia de los años ochenta, desde donde la familia Piñeiro migrará hacia el área metropolitana de Barcelona para integrarse en el tejido industrial de la época. Aunque la obra se sitúa en una fábrica ficticia, el relato bebe directamente de hechos reales como los sucesos de la SEAT y las numerosas revueltas sindicales que marcaron la identidad del cinturón rojo barcelonés.Júlia Truyol ha definido el espectáculo como una “comedia de mujeres que luchan” y pretende recuperar el papel, a menudo silenciado por la historia oficial, de las mujeres en las luchas obreras. El texto de Yago abordará temas como la familia, la clase, el género y la identidad, pero siempre desde el prisma irónico y punzante que tanto caracteriza a La Calòrica.La elección de la Nau Bòstik para la presentación de este nuevo espectáculo ha tenido un motivo simbólico: este espacio representa las fábricas donde las obreras se organizaban, realizaban encierros y mantenían la moral alta mediante actividades colectivas y celebraciones populares.Un cierre con sabor revolucionario
El acto fundacional de la TDC ha terminado como acaban las mejores luchas obreras: con una celebración comunitaria. Los acordes de Comandante Che Guevara han despedido la parte formal de la rueda de prensa para dar paso a una sardinada popular entre los asistentes. Como decía el folleto distribuido durante la performance: “La asistencia es un pacto colectivo”.
Con el estreno fijado para febrero de 2027 en el Teatre Poliorama, la TDC ya ha abierto su venta anticipada e invita al público a formar parte de esta asamblea extraordinaria. Sin duda, ver esta “unión sindical” en el teatro es el mejor homenaje a todas aquellas mujeres Piñeiro que, con su esfuerzo anónimo, empezaron a romper con la desigualdad de clase y de género. Porque sí: juntas somos más fuertes.
