Curvas, tecnología y luz para la metamorfosis de Sutton

La sala de Sutton reformada
La sala de Sutton reformada

El icónico club de Tuset culmina una reforma exprés de siete semanas con una inversión de cerca de dos millones de euros, más de tres kilómetros de LED y sofás creados con impresoras 3D de hormigón

28 de noviembre de 2025 a las 08:27h

Hay locales que forman parte de la historia de Barcelona, y de quienes la viven, también de noche. Uno de ellos es Sutton, que roza los 25 años siendo escenario nocturno de historias de innumerables barceloneses que han pasado, siguen pasando o pasarán por la sala de la calle Tuset. Ahora, este trozo de historia de la ciudad más noctámbula se ha renovado para seguir siendo uno de los locales de referencia de la ciudad.

Con un cambio de imagen que apuesta por las líneas redondeadas y por las nuevas tecnologías, el club se ha reformado de forma integral, y en un tiempo récord: en siete semanas y cinco días. “El interior se derribó entero, no quedó nada. Todo es nuevo, desde la cabina del DJ hasta el último enchufe”, ha destacado Robert Massanet, propietario y director de Sutton Club.

Con una inversión que ha rondado los dos millones de euros, la reforma da protagonismo al rojo de la tapicería y a las formas curvas, además de al techo: con centenares de luces LED, se convierte en uno más en la pista, con efectos que se mueven al ritmo de la música. De hecho, ya no hay solo un DJ en la cabina: son dos, uno para la música, y otro para las luces, que se dispersan por la sala a través de pantallas y serpenteantes lineas de luz. En total, más de tres kilómetros de tiras de LED se combinan con la música para hacer vibrar la sala. “A nivel constructivo fue un reto importante, porque son LEDs digitales que deben ir conectados a un ordenador, y no simples luces”, ha resaltado la arquitecta Marta Badia.

La reforma, con al que el club mantiene el aforo de 810 personas, se ha llevado a cabo a través de un innovador proyecto de reingeniería desarrollado por ConstruNext, que ganó la licitación convocada por la sala en 2024, cuando inicialmente se querían llevar a cabo las obras. De enero a abril de 2025, ConstruNext reformuló soluciones técnicas, tiempos y procesos para maximizar la eficiencia, precisión y viabilidad de la reforma. Con este sistema, el club cerró a finales de agosto y reabrió el 26 de septiembre tras una metamorfosis integral y un nuevo diseño.

La propuesta estética, con un proyecto de interiorismo encargado a Daniel Poch, toma las curvas como elemento central, con 150 bancos distribuidos en forma semicircular alrededor de la pista de baile, como un anfiteatro con vistas privilegiadas para contemplar el espectáculo. Los bancos se distribuyen formando pasillos sinuosos que dan fluidez al espacio. Y esta fluidez tiene que ir más allá de lo estético, como resalta Massanet: para escoger el nuevo aspecto de Sutton para los próximos años se tuvo en cuenta no solo el diseño, sino también que facilitara el movimiento de los clientes y la operativa del personal: “Si no fluye para el trabajador, tampoco fluye para el cliente”.

Marta Badia, Toni Cano, Joaquin Frigola y Robert Massanet en la presentación de la reforma. © Job Vermeulen

Para lograr estas ondulaciones en un plazo lo más reducido posible, fue clave un elemento en particular: la prefabricación de todas las piezas curvas, con impresoras 3D de hormigón con la tecnología innovadora de la startup barcelonesa Aridditive. Todo ello llegó después de que ConstruNext digitalizara el local con tecnología BIM, con el objetivo de acortar al máximo los plazos de las obras: “El reto era aprovechar el momento de menos clientela”, ha señalado el director del grupo de Sutton, Toni Cano. De hecho, la familia Cano está detrás de otros locales emblemáticos de la vida nocturna de la ciudad, como el Gatsby —a dos pasos de Sutton— y la también ya histórica Bikini.

La sala de Sutton reformada. © Sergi Espinosa

Así, Sutton ha mudado su piel para afrontar los próximos años con una imagen actualizada, que evoluciona en paralelo a su clientela. “Un local de este tipo debería hacer una reforma cada unos diez años para actualizar los materiales y las modas”, ha defendido desde ConstruNext su fundador, Joaquín Frigola. Como ha resaltado Massanet, el objetivo está claro: “Seguir en la vanguardia y seguir sorprendiendo a los clientes”, con una metamorfosis para seguir sumando años a estos casi 25 como local icónico de la ciudad.

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