Como quien se propone objetivos en Año Nuevo, nos marcamos pequeñas metas durante el verano. Y entre ellas, cómo no, están los libros que planeamos leer en las semanas de calor. Para una letraherida como yo, las lecturas de verano son tan importantes como las del resto del año, aunque reconozco que tengo una debilidad: durante los meses de calor me atraen especialmente la novela negra y las criaturas victorianas —no me preguntéis por qué—. Por eso, he decidido darme una vuelta por ocho de mis librerías favoritas de la ciudad, no solo para aprovechar el tan agradecido aire acondicionado, sino para dejarme recomendar por los y las libreras más majas de Barcelona y traeros, además de algunos títulos inesperados, una nueva ruta literaria por nuestra ciudad.
Aviso a navegantes: detrás de cada uno de los siguientes títulos hay una librera o librero sin ningún interés más allá del simple placer de compartir el apasionante mundo de la literatura. ¿Arrancamos?
El punto de partida de nuestra ruta es en el barrio de Poblenou, en la librería NoLlegiu (en Pons i Subirà, 3). Aunque ahora tiene otras dos sucursales más abiertas, la de la Juanita es la mater familias. Un edificio setentero de tres plantas, antigua tienda de ropa del barrio, donde además de poder ojear los libros antes de comprar, organizan actividades literarias de todo tipo. Y en la tercera planta, acogen la Escuela de Lectura Creativa. Su título sugerido es Caledonian Road, de Andrew O’Hagan (Libros del Asteroide). Una novela de más de 600 páginas ---ahí es nada--- que, siguiendo durante un año la vida de su personaje protagonista, un historiador del arte de origen humilde convertido en figura intelectual, ofrece una sátira mordaz de la Gran Bretaña post-Brexit, abordando temas como política, poder, desigualdad y decadencia moral, todo con un tono de humor negro que recuerda al Dickens más ácido. Como bien nos dicen, no es un libro, es un puñetero festival.
Desde Poblenou ponemos rumbo a la Dreta de l'Eixample, donde nos espera otra joya: Ona Llibres (en Pau Claris, 94). Esta librería, que nació en 1962 para promocionar la libertad del catalán en plena dictadura, sigue hoy reivindicándose como librería-casa de las letras, en un ambiente moderno e inspirador. Presumen de un catálogo de más 40 mil títulos en catalán ---que los tienen--- y de una dilatada agenda de actos ---que también--- que gozan de un público activo y fiel. Le pregunto a Kim, una de sus libreras que, curiosamente, me recomienda un par de libros de los que tengo en mi lista de pendientes. Y aunque quedamos de acuerdo en proponeros Las Gratitudes de Delphine de Vigan (Anagrama), acabo optando por su recomendación que no está en mi lista personal: Otra vida por vivir, de Theodor Kallifatides (Galaxia Gutenberg). Este relato íntimo y reflexivo, escrito por Kallifatides a sus más de 75 años, aborda el bloqueo creativo, la identidad y el envejecimiento. Narra su decisión de vender su estudio en Estocolmo y regresar a Grecia, su país natal, en un viaje tanto físico como emocional. A través de sus memorias entre Grecia y Suecia, el autor medita sobre el exilio, el lenguaje, la migración y la búsqueda de sentido en la etapa final de la vida. Es una obra breve y profunda que reivindica el retorno a las raíces como un acto de reconciliación y claridad. Definitivamente, siento que es un buen libro para leer.
Acercándonos al centro de la ciudad, las callejuelas son la mejor opción para evitar el tráfico turístico y para encontrar a Ángel y a sus 300, en la pequeña y acogedora On the Road (en Verdaguer i Callís, 14), desde la que puede verse parte de la fachada del Palau de la Música. Aunque su arranque es la literatura de la generación beat, lo que merece la pena es charlar con Ángel y dejarse aconsejar ---y también los clubs de lectura en la puerta del local---. Y si no puedes porque está liado o tienes prisa, siempre tiene una copia de los 300 títulos que te recomienda leer en papel. Esta vez, el título que propone es El accidente de Blanca Lacasa (Libros del Asteroide). Esta nouvelle intensa y envolvente explora el enamoramiento con una mirada aguda y una narración fragmentada. Dos personas con pareja se sienten irresistiblemente atraídas, y aunque el vínculo parece imposible, la tensión crece en cada encuentro. Con un estilo de flujo de conciencia, lo no dicho y lo no consumado adquieren una poderosa carga emocional. Lacasa ofrece un relato íntimo y vertiginoso sobre el deseo, la seducción y la fuerza de lo que queda en suspenso. Si no sois mucho de ver el Tour de France, me parece una opción estupenda.
La siguiente librería por visitar está en el corazón de Sant Antoni, muy cerca de su mercado. La Llama Store (en Tamarit, 148) abrió sus puertas en 2017 y es considerada por múltiples medios como la primera librería mundial dedicada al humor, cómic y comedia. Todos sus cacharritos y elementos de ingenio hacen que nadie salga de allí sin haber sonreído al menos una vez, y eso es un plus. Hablo con Abi, quien deja sus hojas de cálculo para recomendarme un libro, por el contrario, bastante serio. Cuando comenzó el silencio de Jesse Ball (Sigilo) relata cómo el abrupto silencio de su esposa lo lleva a emprender un viaje a Japón para investigar el misterioso caso de Oda Sotatsu, un vendedor de hilos que, tras perder una apuesta, es obligado a firmar una confesión falsa relacionada con el caso de las desapariciones de Narito. A pesar de ser arrestado, Sotatsu mantiene un silencio inexplicable que lo conduce al corredor de la muerte. A través de archivos y entrevistas, Ball reconstruye su historia y revela una compleja red de amor, engaño, honor y rebeldía. La obra es una exploración profunda de la verdad y una muestra de maestría narrativa que consolidó el prestigio literario del autor. Una lectura que, sin duda, me llevo puesta.
Y aún no dejamos el barrio para asomarnos a Lata Peinada (de la Verge, 10), donde encontramos a Gonzalo también enfrascado con los números. Esta librería es un rincón literario singular que revaloriza la literatura latinoamericana con cuidado editorial, pasión por lo emergente y fuerte compromiso cultural comunitario en Barcelona. Así que su recomendación es la potente Electrónica de Enzo Maqueira (Interzona). Esta es una novela corta e intensa que retrata a una profesora universitaria en plena crisis vital. Su vida se tambalea tras un romance con un alumno de 18 años. Familia, desidia, drogas, música electrónica y la búsqueda de identidad se mezclan en menos de 120 páginas en un retrato generacional crudo y sincero. Hay melancolía, erotismo, desencanto y la velocidad de una sociedad líquida que absorbe la carne y difumina fronteras. Lectura para las noches de insomnio y pereza.
Verano de reflexión
Dejando el casco viejo atrás, vamos al encuentro de una de las librerías de nueva hornada que más nos han podido fascinar desde la apertura de sus puertas. Y es que Finestres (Diputació, 249) no deja indiferente, y nadie que pase ante sus puertas puede escapar de la atracción a entrar que infunde al viandante. Hablo con Ana, que me confiesa que lleva poco tiempo trabajando en el lugar pero que se ve a la legua que es una librera de las buenas, a juzgar por su recomendación: Algún día todo el mundo habrá querido estar siempre en contra, de Omar El Akkad (Libros del Kultrum). Bajo este título, su autor articula un alegato valiente y devastador: un libro nacido de un tuit viral que reúne ensayos interconectados sobre Gaza, la guerra, el exilio y la traición moral de Occidente. Con su voz de periodista y escritor, cuestiona los valores liberal‑democráticos que permanecen mudos ante el horror, y expone cómo el silencio puede ser el acto más indigno de todos. También el verano puede ser un momento de reflexión.
La literatura siempre estará ahí para abrirnos puertas, despertar nuestros sentidos y ofrecernos nuevos mundosSeguimos en ruta ascendente por la ciudad hasta el barrio de Gràcia, y no puedo no nombrar una de las librerías que más me hace ensoñarme con un lugar. Y es que la preciosísima Haiku (Montseny, 7) me lleva siempre al más alejado Japón, con solo mirar su escaparate. Marian, su dueña y librera siempre atenta y cercana, lleva años recomendándome lecturas fascinantes, y esta vez, no podía ser menos. Sin titubear ni tener que pensar mucho, La escopeta de caza de Yasushi Inoué (Anagrama) es su elección. Una brillante novela epistolar (apenas 100 páginas) narrada en tres cartas que revelan una relación adúltera desde distintas perspectivas: la hija de la amante, la esposa y la amante misma. El protagonista, Josuké, recibe una carta tras publicar un poema que lo describe. Cada misiva desvela secretos profundos de amor, traición, soledad y tragedia. Una obra elegante, tierna y dolorosa, con matices poéticos y una intensidad que permanece tras la lectura. Me hace pensar en los amores de verano. quizás, a ustedes también.
El último punto de nuestro recorrido es a su vez el más alejado, y una librería a la que no había ido nunca, pero que, por diversas vías, había llegado a mí que debía visitar. Acció Perifèrica (Francesc de Bolòs, 28) está en Nou Barris y representa un modelo de librería transfeminista, inclusiva y crítica desde la periferia. Es un espacio cultural y educativo que apuesta por transformar a través de la literatura y la acción comunitaria, dirigido especialmente a personas que buscan repertorios LGTBIQ+ y el refuerzo de identidades desde la diversidad y el barrio. Allí, Jose recomienda como lectura de verano La belleza de la ausencia de Julieta París (Siglantana), un ensayo íntimo y reflexivo en el que la autora explora cómo la ausencia ---la pérdida, el silencio, el final de una etapa--- puede ser una oportunidad para reconectar con lo esencial. A través de experiencias personales y profesionales como psicóloga y antropóloga, París propone una mirada serena sobre el valor de aceptar lo que ya no está como camino para reencontrarse. Un libro sensible y cálido, ideal para tiempos de pausa y reflexión.
Ocho librerías, ocho propuestas, y días de verano por delante. Algunas personas viajaréis a nuevos destinos; otras, os quedaréis donde estáis. Pero la literatura siempre estará ahí para abrirnos puertas, despertar nuestros sentidos y ofrecernos nuevos mundos. Como escribió Marcel Proust: "El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos". Feliz verano, lector.
