El alzhéimer puede empezar a provocar cambios en el cerebro muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas. Ahora, un estudio del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha identificado una proteína en la sangre que podría ayudar a detectar estos cambios en personas con síndrome de Down, que tienen un riesgo muy elevado de desarrollar la enfermedad. Los investigadores han analizado a 131 personas y han observado que los niveles de β-sinucleína, una proteína relacionada con la comunicación entre neuronas, ya son más elevados en adultos con síndrome de Down que todavía no presentan síntomas.
Esta diferencia aumenta a medida que avanza la enfermedad: los niveles de esta proteína son 2,82 veces superiores en la fase inicial y 3,67 veces superiores en las personas con demencia. Publicados en la revista Alzheimer’s & Dementia, los resultados apuntan a que la β-sinucleína podría ayudar a comprender cuándo empieza el deterioro de las conexiones entre neuronas, uno de los procesos tempranos del alzhéimer.
La investigación está liderada por Olivia Belbin, jefa del grupo de Neurodegeneración Molecular del IR Sant Pau. Nacida en el Reino Unido, se licenció en Neurociencias y se doctoró en Ciencias Biomédicas Moleculares por la Universidad de Nottingham. En 2011 se incorporó al Hospital Sant Pau, procedente de la Clínica Mayo, en Estados Unidos, y en 2014 puso en marcha su propia línea de investigación, centrada en identificar marcadores de degeneración sináptica que permitan comprender mejor las fases iniciales de las enfermedades neurodegenerativas.
