Con sedes en nueve países y un catálogo que se renueva constantemente gracias a sus 61 sellos, Penguin Random House Grupo Editorial se ha consolidado como uno de los principales actores del panorama cultural en lengua española y catalana. Al frente se encuentra Núria Cabutí, CEO del grupo y vicepresidenta del Cercle d’Economia, quien conjuga una delicada combinación entre visión empresarial y sensibilidad literaria.
Núria Cabutí nos recibe un día antes de su viaje a Guadalajara (México), donde comienza una de las citas más relevantes para el sector editorial mundial, y también barcelonés. La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es la reunión editorial más importante de Iberoamérica y un extraordinario festival cultural, y este año Barcelona participa con más de 60 personalidades de la escena literaria, con el privilegio de ser la ciudad invitada.
— ¿La FIL de Guadalajara es como nuestro Mobile World Congress?
— Es la feria más importante de América Latina. Y para nosotros es vital: en Penguin Random House tenemos empresas en nueve países —siete de los cuales están en América Latina— y por eso tenemos muchísima actividad allí. De hecho siempre vamos: es un lugar fantástico para encontrarse con el mundo editorial, tanto con el sector como con los lectores. Además, son jornadas muy enriquecedoras, con actividades culturales, charlas y conciertos. Este año vamos con 70 autores.
— Y este año Barcelona es la ciudad invitada.
— Exacto, una ocasión magnífica para explicar nuestra cultura.
— ¿Cuál es el último libro que has leído?
— L’Odel de l’aigua, de Laia Vilaseca, que acabamos de publicar. Laia es una de las autoras que nos acompaña a Guadalajara. Es una autora joven que se encuentra en un buen momento profesional y ha escrito una novela muy interesante, de acción y suspense, ambientada en el Baix Llobregat con el contexto del aeropuerto.
— Cuando decidís publicar un libro, ¿qué peso tienen la intuición y el análisis financiero?
— Soy economista y mi formación está muy orientada a la gestión, pero en mi infancia tuve muy cerca al mundo creativo: mi madre era bibliotecaria, mi abuelo escultor, mi abuela pintora… Creo que la industria funciona bien cuando combina estos dos mundos: entender la parte creativa y las necesidades del autor, y al mismo tiempo mantener el rigor financiero. Tener un buen proyecto cultural y asegurarte de que sea rentable. Así lo entienden también nuestros accionistas, Bertelsmann. El grupo, con 190 años de historia, nació como una editorial y tiene muy arraigada esta combinación entre creatividad y rentabilidad.
— ¿Qué papel juega la tecnología en este binomio entre creatividad y rentabilidad?
— Importante, y cada vez más. Tenemos herramientas, por ejemplo, para valorar analíticamente las posibilidades de éxito de un libro. Siempre hay un componente imprevisible, pero la tecnología ha sofisticado la tarea del editor y complementa su intuición. Ya no basta con el olfato: hay que justificarlo con analíticas, tendencias de mercado, previsiones…
— ¿Cómo conviven 61 sellos dentro de una misma compañía?
— Con un back office muy unificado pero con mucha diferenciación editorial. En los últimos años hemos crecido tanto a través de sellos propios como de adquisiciones, pero ahora nuestro objetivo es preservar la personalidad y el ADN de cada sello, ofreciendo el espacio creativo y el programa adecuado para cada uno.
"Las mujeres siguen siendo las que más leen"
— ¿Qué momento vive la industria editorial?
— Un momento muy dulce. Los hábitos de lectura aumentan en España, Latinoamérica y muchos países europeos. Y no solo crece la lectura, sino también el mercado del libro. En España, el año pasado creció un 10% y este año casi un 5%. Y en catalán, un 5%.
— ¿Tenéis segmentada esta evolución?
— Sí. Crece en todos los segmentos, pero sobre todo entre los jóvenes de 15 a 25 años. Y las mujeres siguen siendo las que más leen. También vemos un interés creciente por el cómic, la novela ilustrada y el manga —es un fenómeno mundial.
"Las redes no son un enemigo: son un altavoz. Viralizan libros y disparan sus ventas"
— Sorprende que los jóvenes se acerquen tanto, siendo los más dependientes de las redes. ¿Han encontrado un refugio en la lectura?
— No solo en la lectura, sino en el libro físico, que representa el 90% de nuestras ventas y es el formato que más crece. También crecen mucho las ediciones sofisticadas, como las de coleccionista. Los jóvenes lo dicen y las cifras lo confirman: quieren leer en papel para desconectar de las pantallas.
— ¿Y cómo se relacionan con la literatura a través de las redes?
— Las redes están generando grandes comunidades de lectores. Nos permiten llegar a públicos muy concretos, pero sobre todo en ellas nacen comunidades, a través de los Booktokers, que favorecen el fenómeno fan: los lectores quieren saber más del autor, conectar con él, verlo, hablar con él. Las redes no son un enemigo: son un altavoz. Viralizan libros y disparan sus ventas.
— También crece la demanda de experiencias: conocer al autor, clubes de lectura…
— Mucho. Hay un resurgimiento de eventos y clubes de lectura; es un fenómeno mundial. Por eso hemos creado Penguin Clubs de Lectura, una plataforma con materiales para ayudar a los dinamizadores y ofrecer guías y recomendaciones.
— ¿La inteligencia artificial rema a favor o en contra del sector?
— Aporta ventajas y retos. Pero la literatura es creatividad humana: experiencias, recuerdos, infancia, traumas, viajes, conversaciones, relaciones, lecturas… Todo esto configura una mirada y una creatividad que una máquina no puede reproducir. Ahora bien, la IA también nos aportará herramientas útiles: simplificar procesos, automatizar tareas, analizar más rápido. Tenemos que experimentar y ver dónde tiene sentido aplicarla. Por ejemplo, no podemos tardar tantos meses en poner un libro en la calle: debemos acortar el tiempo que dedicamos a decidir tirajes, reimpresiones…
"Amazon ha ayudado mucho al sector editorial porque lo ha revolucionado"
— Pero la IA ya puede escribir libros o hacer cribados editoriales.
— Es cierto: ya hay libros hechos exclusivamente con IA que se venden online. Y nos dirigimos hacia un contexto con muchos más contenidos, porque será fácil generarlos. Precisamente por eso, el rol del editor es más importante que nunca: seleccionar y curar contenidos, trabajar con el autor, proponer la mejor portada, un buen posicionamiento, la mejor comunicación…
— ¿Cómo afectan los movimientos geopolíticos recientes a la venta de libros en el mundo?
— Personalmente, estoy preocupada por el giro que está tomando el mundo y las fuerzas que se imponen. Pero empresarialmente, analizamos constantemente el contexto geopolítico, y es cierto que estamos acostumbrados a trabajar en entornos inestables, especialmente en Latinoamérica, con inestabilidad política y económica y mucha desigualdad. Y estamos convencidos que en momentos de incertidumbre la cultura es un refugio, tanto de conocimiento como de evasión.
— Amazon revolucionó el sector. ¿Cómo convivís con él?
— Empezó en 1994 queriendo ser la librería más grande del mundo y impulsó el comercio online, especialmente en nuestro sector. Y realmente Amazon ha ayudado mucho al sector editorial porque lo ha revolucionado: ha forzado a que el sector adquiera competencias y ha facilitado que los libros lleguen a más lectores, más rápido.
— Aun así, no ha matado a las librerías físicas, como algunos auguraban.
— En absoluto. De hecho conviven. La librería es el espacio donde descubrir libros y autores, donde recibir recomendaciones, donde vivir una experiencia cultural. Y en Catalunya tenemos un buen tejido de librerías, con programas y charlas muy bien trabajados.
— En marzo estrenasteis el nuevo centro logístico en Cerdanyola. ¿Cómo han ido los primeros meses?
— Es un centro de 42.000 m² con capacidad para enviar 160.000 libros al día. Se ha convertido en un centro de distribución puntero en Europa, con mucha robótica. Lo inauguramos en marzo y todavía estamos en proceso de aprendizaje y mejora de los procesos.
— ¿Qué libros no pueden faltar bajo el árbol de Navidad?
— ¡Muchos! Pero intento decirte sólo unos pocos: Susurro de fuego, de Javier Castillo (SUMA); El círculo de los días, de Ken Follett (Plaza & Janés); Los tres mundos, de Santiago Posteguillo (B); Unos cuantos sueños, de Chimamanda Ngozi Adichie (Random House); Contes per curar l'ànima, de Albert Espinosa (Rosa dels Vents); Crims amb Carles Porta – El lloc del crim (La Campana) y Sempiterno, de Joana Marcús (Montena). Para los más jóvenes: Escola de monstres, de Sally Rippin (Montena); Diario de Greg 20, de Jeff Kinney (Molino); El nou viatge del Petit Príncep, de Eloy Moreno (Salamandra Infantil & Juvenil); y El poder del lleó, de Miriam Tirado (B de Block).
