Nora Real Food apunta a 10 millones y se prepara para dar el salto a Madrid

Nora Vallcorba, cofundadora; Nora Barata, cofundadora y Albert , cofundador y CEO
Nora Vallcorba, cofundadora; Nora Barata, cofundadora y Albert , cofundador y CEO

La 'foodtech' de comida saludable para empresas redobla su apuesta por las cantinas físicas tras superar los 100 empleados

29 de septiembre de 2025 a las 10:30h

De una idea emprendedora que empezó en una cocina de 20 metros cuadrados a servir más de 4.000 menús diarios a empresas de todo tipo del área de Barcelona. Ahora, la comida saludable para empresas de Nora Real Food llega a sus comensales a través de su plataforma digital y de sus cantinas físicas, que ha abierto en compañías como Mango, Glovo o Social Point.

La foodtech, con más de 100 empleados, apuesta por impulsar la gestión de cantinas físicas para seguir creciendo, con la previsión de alcanzar este año los 10 millones de facturación. Aunque la empresa nació como una plataforma digital de menús personalizados para empresas, la startup expandió su negocio a las cantinas físicas. Esta modalidad, que ya representa el 60% de los ingresos, consiste en desplazar a cocineros de Nora Real Food hasta las empresas, para que preparen la comida desde sus instalaciones, ya sean grandes corporaciones a pequeñas startups.

Con su modelo, Nora Real Food ha ido ganando peso en Barcelona y su entorno metropolitano. “Nuestra intención es, a corto-medio plazo, irnos a Madrid”, destaca la cofundadora de la compañía, Nora Barata. “La previsión es preparar el desembarco a Madrid a partir del año que viene”, remarca la impulsora de Nora Real Food, que se puso a cocinar la startup hace ocho años.

De hecho, el proyecto empezó mucho antes. “Desde pequeña me ha encantado la cocina; era tímida, y la cocina era mi forma de expresarme”. Pero, en un momento en el que la hostelería no entraba en el mundo universitario, se graduó en Económicas, y pasó luego por sectores que van desde la automoción al turismo y al ámbito sanitario. Hasta que cumplió los 50, y se decidió a lanzarse, teniendo en cuenta una premisa: “Hacer que coincida tu pasión con tu profesión es un lujo”.

Así fue como, con su hija, Nora Vallcorba, empezó a “dar vueltas por el mundo” para conocer diversos modelos de negocio vinculados a la cocina. “Y ahí vimos el hueco, en la city de Londres, con una empresa que ofrecía menús muy cuidados y saludables a los empleados del entorno”. Inspirándose en esa compañía ---“que era muy distinto de todo lo que existía en ese momento”---, Vallcorba centró el proyecto final de carrera en Esade en desarrollar una empresa similar, “y esos fueron los cimientos”.

“El sector de las oficinas es infinito, la gente necesita comer, y qué importante es cuidar eso en el lugar de trabajo. Eso tiene un gran impacto social también”, defiende Barata. Con esta visión de fondo, decidió dar el salto en 2017; dejó su empleo y lo apostó todo a Nora Real Food: “Metí toda la carne en el asador”.

Nora Barata, la impulsora de Nora Real Food.

Ese salto lo dio en una cocina de 20 metros cuadrados. “Servíamos con correos electrónicos, y de 30 pedidos nos equivocábamos en 20. Estábamos yo y el cocinero, y repartía yo misma a medida que salían los pedidos”, rememora. ¿Y cómo ha logrado crecer desde la treintena de pedidos a 4.000 menús diarios? “Escuchando al cliente y a base de prueba y error, estando muy abiertos al mercado y a su evolución. Te equivocas constantemente, y la cuestión es ir mejorando”, explica Barata. Un año después de abrir en esa cocina de 20 metros cuadrados, la startup se mudó a un local mayor en la misma calle: “Cerró un restaurante cercano, y nos quedamos con el espacio, y también con una cocinera”.

Aprovechar esta oportunidad imprevista llevó a la empresa a alcanzar los 300 pedidos, a poner en marcha la web y a ampliar el equipo fundador, con Nora Vallcorba y también Albert Solé. “Empezamos a crecer y a reformar una nueva cocina central y, en plena expansión y en plenas obras, nos pilló la pandemia”. Para mantenerse a flote, hicieron una ronda de family and friends de 455.000 euros, y no se quedaron parados: “Hicimos una recolecta de fondos para servir menús solidarios a hospitales”. Y sirvieron unos 6.000, con tres personas trabajando.

Platos de Nora Real Food.

Después del descalabro por la pandemia, “fuimos saliendo del agujero”. En 2021 facturaron 1,3 millones de euros, y en 2022 prácticamente la duplicaron, con 2,9 millones. La facturación escaló en 2023 hasta rozar los cinco millones, y el año pasado superaron los siete. “Tenemos previsto cerrar 2025 con diez millones de euros”, resalta Barata.

Este aumento de facturación va ligado a la apertura de nuevos servicios, con un protagonista: las cantinas físicas ubicadas de forma permanente en grandes empresas. A la plataforma digital de menús saludables para distribuir en empresas desde una cocina central en Barcelona, la startup sumó esta modalidad: las cantinas físicas, mediante las que su personal se desplaza a la empresa y cocina in situ, para plantillas que en varios casos superan los 500 trabajadores. “Un ejemplo es Mango, donde tenemos a 25 personas trabajando”. Ahora, la compañía pretende seguir expandiéndose, también de forma territorial, con Madrid como el siguiente paso en su hoja de ruta.

Cocina de Nora Real Food, que se propone abrirse a Madrid próximamente.