El Mundial y el fútbol que mueve Barcelona

Imagen generada por el FC Barcelona que ilustra la influencia del Barça en la final del Mundial entre Argentina y España. © FC Barcelona
Imagen generada por el FC Barcelona que ilustra la influencia del Barça en la final del Mundial entre Argentina y España. © FC Barcelona

De la final del Mundial a los campos de barrio: así es la industria que genera 1.521 millones de euros anuales y proyecta Barcelona en todo el mundo

20 de julio de 2026 a las 09:46h

Anoche, Barcelona tenía los ojos puestos en Nueva York. Bueno, en verdad en Nueva Jersey. Y no porque los estadounidenses tengan un don especial para empacar con un gran show cualquier evento deportivo —que lo tienen— ni porque la Roja sea precisamente una selección que despierte un fervor unánime entre los barceloneses, sino porque en la final del Mundial entre Argentina y España, el Barça estaba muy presente. Y Barcelona también.

Estaba muy presente, por supuesto, por el gol de Ferran Torres, que marcó la victoria de la selección española. Pero también porque ocho jugadores del Barça formaban parte de la convocatoria de España y porque, al otro lado del campo, estaba Leo Messi. Y a pesar de que la gran fotografía que muchos esperaban —Messi contra Lamine Yamal— finalmente no acabó marcando el partido, sí mantuvo el espíritu culé vivo, nostálgico y con sentimientos opuestos; y eso también es muy culé.

De hecho, cerca de 30.000 personas siguieron la final desde la pantalla gigante instalada en el Fórum. Y a esta cifra se le deberían sumar los miles de personas que lo vieron desde casa o en los bares. Bastaba con abrir la ventana y escuchar. O volver a casa después del pitido final y encontrarse una ciudad celebrando espontáneamente en las calles. Una euforia que, a escala mundial, tuvo 2.200 millones de personas delante del televisor en todo el mundo, compartiendo uno de los eventos deportivos más seguidos del planeta.

Pero lo que millones de personas vieron el domingo también es el resultado de una industria con una larga tradición y un talento profundamente arraigado a nuestro territorio. Una industria que, además, tiene un enorme peso económico. De hecho, según el informe El fútbol que mueve Barcelona, elaborado por la Cámara de Comercio de Barcelona, la industria del fútbol genera 1.521 millones de euros anuales de valor añadido bruto en Barcelona y sostiene 27.822 puestos de trabajo a jornada completa.

Este impacto, por cierto, parte de un gasto directo de 981 millones de euros dentro del área de Barcelona y una recaudación fiscal de 311,9 millones de euros por parte de las administraciones públicas, derivada de la operativa de los clubes, la masa salarial, la contratación de servicios, la actividad de día de partido y el consumo asociado a los aficionados y familias vinculadas al fútbol. Concretamente, 242,6 millones de euros, el 77% del total, provienen del IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social, el IVA vinculado a la actividad de los clubes y a los días de partido representa 66,7 millones de euros, y las tasas y tributos locales añaden 2,6 millones más.

La mayor parte del impacto de la industria del fútbol en Barcelona, por supuesto, corresponde al FC Barcelona, responsable de unos 1.300 millones de euros de valor añadido bruto. Según el estudio de la Cámara de Comercio, el Barça sostiene 23.726 puestos de trabajo y aporta 271 millones de euros anuales en impuestos. Le sigue el RCD Espanyol, con 201 millones de euros, 3.689 puestos de trabajo y un retorno fiscal de 36,8 millones de euros.

Pero el informe también reivindica el papel de los clubes de proximidad. La UE Sant Andreu genera 5,7 millones de euros y 100 puestos de trabajo; el CE Sabadell, 5,2 millones y 92 puestos de trabajo; el CE Europa, 5,1 millones y 92 puestos de trabajo; el FC Terrassa, 3,5 millones y 63 puestos de trabajo; y el CE L'Hospitalet, 3,4 millones y 60 puestos de trabajo. A pesar de tener presupuestos mucho más modestos, el estudio destaca que estos clubes tienen una incidencia especialmente relevante en el comercio, la restauración y la movilidad de sus entornos gracias a la afluencia recurrente de aficionados a lo largo de toda la temporada.

Pero estas cifras solo explican una parte de la historia. La otra nos obliga a mirar hacia afuera. El FC Barcelona es, desde hace décadas, uno de los grandes embajadores internacionales de la ciudad. Los días de partido y las visitas al Spotify Camp Nou Experience, por ejemplo, atraen a más de 1,3 millones de turistas internacionales cada año, que generan más de 1,4 millones de pernoctaciones en Barcelona. 

Los días de partido del Barça y las visitas al Spotify Camp Nou Experience atraen a más de 1,3 millones de turistas internacionales anuales

No es solo, por lo tanto, un club de fútbol; es una de las principales puertas de entrada a la ciudad. Es el responsable del 5% del turismo que llega a la región de Barcelona. Es la primera palabra que nos responden en todo el mundo cuando decimos que somos de Barcelona. Breve y directo: "¿Barça?".

Es quien nos hace ser "esta ciudad que lleva el nombre de nuestro club", a pesar de que sea un lapsus. Y es, por supuesto, el responsable de que cuando el mundo mira el fútbol, a menudo también acaba mirando Barcelona. Y ayer no fue ninguna excepción.