Monarka: medicina integrativa para la longevidad con el sello de Guardiola

Los cuatro fundadores de Monarka Clinic
Los cuatro fundadores de Monarka Clinic

La clínica impulsa una metodología propia que combina diagnóstico avanzado, personalización y prevención para tratar a la persona en su totalidad, con un modelo que prevé replicar en otras ciudades con el objetivo de facturar diez millones de euros en cinco años

20 de enero de 2026 a las 13:45h

El oxígeno es indispensable para la vida, también en cada célula. Sin él, el funcionamiento celular se deteriora. Mediante el entrenamiento de hipoxia–hiperoxia intermitente, se activan mecanismos de adaptación celular que favorecen la renovación mitocondrial. En la práctica, esto se traduce en mayor eficiencia energética y mejor rendimiento celular.

La hipoxia intermitente es uno de los tratamientos que ofrece Monarka Clinic, que se centra en medicina integrativa y neurolongevidad desde una metodología propia que combina la medicina convencional con protocolos de medicina integrativa y de precisión. Los tratamientos van desde los especializados en abordaje del dolor hasta la prevención y la psicología humanista. Todo con un fin: tratar a la persona en su totalidad, no solo los síntomas de una enfermedad. Y es que, a veces, los síntomas físicos tienen orígenes inesperados, incluso emocionales.

Desde esta perspectiva, la especialista en neurociencia y longevidad Estela Lladó-Carbó; la neurocirujana Mireia Illueca, la psicóloga humanista Montse Escobar y Daniel Muigg como director financiero, se unieron para articular una metodología que combina diagnóstico avanzado, neurociencia, medicina funcional, optimización metabólica y protocolos personalizados, con el fin de avanzar hacia una salud integral y sostenida en el tiempo. Para hacerlo, parte también del concepto de slow medicine: “La primera diferencia que se hace evidente es la escucha: en las visitas, se despliega la situación actual del paciente, y todo lo que lo ha llevado hasta este momento vital”, destaca Muigg.

La clínica, abierta en junio en Paseo de Gràcia, ha cerrado su primer semestre de actividad con 1.500 personas atendidas y cumpliendo con los objetivos de facturación previstos por la compañía —que descarta detallar la cifra—. Ahora, se propone alcanzar los diez millones de euros en cinco años, a través de un plan de aperturas nacionales e internacionales. Para la puesta en marcha de su primer centro, el proyecto contó con una inversión de dos millones de euros, en una operación en la que fueron protagonistas nombres del deporte de élite: sumó a Pep Guardiola como uno de los principales inversores y accionistas de la clínica, junto a los también exfutbolistas Jonathan Soriano y Thiago Alcántara, ahora miembro del staff técnico del Barça.

Más allá de los síntomas

Aunque Monarka Clinic abrió sus puertas en junio, sus cuatro cofundadores se conocen desde hace tiempo en el ámbito profesional. En muchas conversaciones se fue cristalizando la idea de que el abordaje tradicional de la medicina tiene flecos: se centra en el tratamiento de los síntomas, más que en las raíces y en las causas de las enfermedades.

Desde esta convicción, en verano de 2024 empezaron a desgranar lo que debía ser una clínica integrativa, “donde se aborda a la persona de una forma mucho más global”, y no solo mirando aquello que se estudia de forma aislada. “No es mirar el corazón, el cerebro, un elemento determinado: es entender que todo está interconectado”; y ofrecer el espacio para que el paciente tenga a su disposición a un equipo alienado con esta forma de mirar.

Instalaciones de Monarka Clinic en Barcelona.

Esta mirada incluye análisis conjunto e información compartida, como destaca Muigg. Todo enfocado al mismo objetivo: “Contemplar el cuerpo como un sistema integral. Cuando encuentras el verdadero origen de una dolencia, vemos auténticos cambios en las personas”. Muigg lo dice haciendo hincapié en este concepto: “Para la clínica, no son pacientes, son personas”. Y es que en ella adquieren una responsabilidad extra: “Cuando entras en una consulta como paciente, ya cedes parte del poder, porque vas al médico para que te cure. En realidad, gran parte de nuestra salud está en nuestras manos, y el gran responsable es cada uno en sí mismo”.

Personalización con miras a la longevidad

Desde este ángulo, la clínica prioriza la personalización, como recalca Muigg. “Y hay líneas que se tocan entre esta medicina mucho más personalizada y el deporte de alto rendimiento”. Es en este contexto en el que Guardiola se sumó al proyecto. El primer punto de contacto del entrenador con lo que sería el equipo de Monarka fue cuando fue intervenido en una operación de espalda por Illueca. Cuando el concepto de la clínica fue tomando forma y se lo plantearon, “decidió confiar en Monarka”, resalta Muigg. Luego se sumaron Soriano y Alcántara: los tres suman cerca del 15% del capital del proyecto, mientras que el resto del accionariado está distribuido entre los socios fundadores y participaciones de su entorno.

Los impulsores de Monarka Clinic quieren llevar el modelo a otras ciudades.

Ahora, Monarka trabaja para dar formalidad a su metodología, como paso previo a la apertura en nuevas ciudades: “No hay calendario, pero en 2026 nos proponemos abrir otro centro”, resalta Muigg. De hecho, están en conversaciones para explorar la apertura en ciudades como Madrid y Bilbao, con la mirada puesta no solo en el resto de España, sino también en Europa. “Siempre tenemos el norte de Europa muy presente. Estamos manteniendo conversaciones, y hay mucho interés”, resalta el cofundador ---de origen precisamente austríaco--- sobre la expansión de la clínica, en un proceso en el que suma el posicionamiento de Barcelona en el ecosistema de salud internacional.

Esta mirada expansiva no solo tendrá repercusión en el número de clínicas, sino también en el crecimiento de la de Barcelona. El centro cuenta con 25 profesionales, “y van creciendo de forma bastante continua, pero orgánica”. De nuevo desde esta convicción de que todo está interconectado, la clínica irá incorporando servicios interrelacionados. “Vimos que muchos de los problemas estaban vinculados con la calidad del descanso, y hemos creado una Unidad del Sueño”. También han incorporado un otorrinolaringólogo y una unidad de cardiovascular, “uno de los principales factores de riesgo que tenemos todos”, según Muigg, que detalla que los precios van en la línea de los habituales en medicina privada.

El centro se ubica en el Paseo de Gràcia.

“Siempre estamos pensando en la metodología Monarka, y en cómo maximizar la prevención y la curación desde esta visión integral”, remata Muigg. Todo con un fin: acompañar a los pacientes —o personas— en procesos de transformación. Monarka en sí es ya una declaración de intenciones: “La mariposa monarca es la más longeva del mundo. Desde la oruga hasta la mariposa, se produce un proceso de transformación tremendo”. Es esta metamorfosis la que quieren reflejar en quienes acuden a su metodología, a través de una visión que mira el cuerpo como un todo y al paciente como agente activo y responsable de la salud.