Elegir los mejores restaurantes de un año nunca es fácil. Y menos en una ciudad donde los proyectos abren al ritmo de vermut. Aun así, hemos reunido una selección de espacios que han marcado 2025, que hacen cocina con identidad, que agitan tendencias o que, por una razón u otra, están en el centro de la conversación. Son lugares donde se come bien, pero también donde pasan cosas, donde hay una mirada y una manera de hacer que explican el momento de la ciudad.
Antes, sin embargo, te contamos qué se está cociendo y detallamos algunas aperturas que llegarán en los próximos meses y que ya despiertan curiosidad. Proyectos que aún no han levantado la persiana o están a punto de hacerlo, pero que ya generan ganas, rumores y reservas anticipadas.
Los restaurantes que vienen, los nombres que mandan
Uno de los proyectos que ya hace correr el runrún de 2026 es Mineral, la nueva aventura de Oliver Peña y Cristina Losada, prevista para finales de febrero. Un espacio pequeño, servicio directo y una cocina radicalmente personal, con esa sensibilidad que Peña maneja como un arma blanca, pero fina. Y, mientras tanto, el chef cierra etapa en Teatro, que se transformará en Orobianco Barcelona, con Paolo Casagrande (tres estrellas en Lasarte) como director gastronómico.También vuelven a escena los hermanos Sergio y Javier Torres, que retoman colaboración con Pantea Group tras el éxito de Eldemar. En primavera prevén estrenar La Parada Torres en el Mercat de Santa Caterina, una propuesta que quiere mezclar su sello con el pulso real del mercado y el empuje de un grupo que en los últimos años se ha puesto serio con la cocina mediterránea.
2026 también traerá la reapertura de Aürt, el proyecto de Artur Martínez. Regresa con ambición y con el radar puesto en las grandes guías internacionales. Además, se suma a Pizza x Chef, la iniciativa de Sartoria Panatieri que durante todo el año invitará a chefs de distintos lugares a reinterpretar una receta exclusiva, efímera y de temporada. Entre los nombres ya confirmados están Albert Adrià, Vicky Sevilla y el tándem Juan Sahuquillo y Javier Sanz, entre otros.
Y, para rematar el mapa, Rafa Zafra prepara una nueva jugada en la Masia del Tibidabo. Un restaurante con vistas, pensado para grupos y con producto de proximidad y de temporada como columna vertebral. El chef también acaba de estrenar Hernández, de cocina tradicional catalana, en el Parc de la Muntanyeta de Sant Boi de Llobregat, junto al chef Gonzalo Hernández.
Otras aperturas a tener muy en cuenta
Nos hace especial ilusión el nuevo proyecto de los hermanos Alam. Un templo del taco al pastor, con gringa, guacamole, tres leches en bandeja y cuatro salsas caseras para elegir tu nivel de felicidad, además de una coctelería seria. Y los miércoles, día de birria. El hype promete ser grande.Otra novedad relevante será Finca Nebot, que ocupará el espacio que dejaba Bajarí en Poblenou. A cargo del grupo No Hay Mañana, con Leo Chechelnitskiy al frente, propondrá cocina catalana con vuelta a los clásicos. Y con una idea que nos gusta especialmente: volver a poner el plato combinado en el centro.
"La tendencia de Time Out Market es clara: cocina directa, ágil y sin exceso de florituras"También abrirá Super Auto, previsto para febrero, en el mismo local donde estaba Auto Rosellón. Ronit Stern se mantiene fiel a su espíritu, con una carta renovada y fresca, y la promesa de conservar la esencia de un clásico del Eixample. En el Maremagnum, el Time Out Market también ultima tres nuevas propuestas. Aún no se conocen todos los nombres, pero la tendencia es clara: cocina directa, ágil y sin exceso de florituras.
También conviene tener en el radar Mercado Central, nueva cevichería en Poble-sec liderada por el chef Pablo Ortega; Bottega Bernacca, con el chef catalán Gerard Barberan, que en Brasil logró estrella Michelin con el japonés Kuro; y Cresta Negra, el nuevo proyecto de Omar Malpartida (Maymanta), centrado en el pollo asado al estilo peruano.
Las mejores aperturas de 2025
Además de mirar las aperturas que vienen, también vale la pena hacer balance de 2025 con una selección de los restaurantes más relevantes. Destacan proyectos de chefs creativos que quieren volar libres, lejos de grandes estructuras. Es el caso de Matteo Bertozzi con Atipical, una cocina con ingenio, técnica y sensibilidad, y uno de los menús de mediodía mejor pensados de la ciudad. O el de Carles Pérez de Rozas, que sorprende con Pompa, su pequeño local en la calle Séneca, lleno de libertad y criterio.En ese mismo impulso de cambio, Direkte ha dado el salto del rincón de la Boqueria a la calle París y, sin perder el pulso, ya juega en modo restaurante con todas las letras. Arnau Muñío mantiene una carta directa e irreverente, con ambición e inventiva. Y Agreste Mar ha consolidado su etapa en Serras Barcelona, con nuevos platos que tienden un puente entre Italia y Catalunya, con sabor a viaje y a casa.
Si bajamos al Raval, 2025 también ha dejado una apertura muy necesaria. Arraval abre sus puertas como una rara avis de barrio, catalana y urbana, con especias y guisos que viajan pero siempre acaban volviendo a casa. Una “tradición inventada” que también practican en Franca, que consolida una cocina catalana con mirada contemporánea, sin guiones ni corsés.
Y si la cocina catalana ha sido un relato transversal, se nota en sitios como Finorri, que tiende un puente entre territorio, plato popular y una elegancia sin intensidades. O en Bornès, que toma la cocina de siempre y la pone a correr un poco, sin perderla por el camino. En ese mismo terreno, Casa Fiero sigue siendo una apuesta segura, con cócteles creativos y una energía que invita a volver. Y en una línea más clásica, Fonda Balmes y Melós también han ido ganando adeptos a medida que avanzaban los meses.
Luego están los que hacen camino sin hacer ruido, pero acaban siendo tema de conversación igual. Sin promoción ni fuegos artificiales, Eugeni de Diego ha convertido Cerveseria 640 en uno de esos lugares que se llenan porque sí, con sala impecable y clásicos hechos con oficio. Algo similar ha pasado con Ultrapaninos Marín, híbrido entre bar, obrador y templo de la carne, que conecta con el auge de las charcuterías con criterio, como Provisions Gresca.
En cocina marcadamente internacional, Fukamura juega a la precisión y al silencio con un omakase casi ceremonial, mientras Ippudo revisita el ramen con sello global. Y, con notas de Middle East, Lora destaca en el nuevo SLS Barcelona, con un brunch que ya compite entre los más comentados de la ciudad. Unos pisos más arriba, la coctelería Kyara también es un lugar donde descubrir nuevos mundos.
Lo mismo ocurre con Fronda Pasaje que, aunque abrió a finales de 2024, merece un lugar destacado entre los espacios donde, además de comer, también se aprende. Y es que puede que el año se resuma precisamente en esa idea: salir a inspirarse en el mundo, regresar y ejecutarlo en casa de la manera más divertida posible.
