Entrevista a Albert Gassull

La AMB: pensar el espacio público desde la escala metropolitana

Director de Serveis de l'Espai Públic de l'AMB © AMB
Director de Serveis de l'Espai Públic de l'AMB © AMB

Albert Gassull, arquitecto y director del departamento de Espacio Público del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), reflexiona sobre cómo se construye una mirada metropolitana y el papel clave de la sostenibilidad, la cooperación internacional y los nuevos paradigmas en la arquitectura pública.

30 de diciembre de 2025 a las 23:19h

Albert Gassull es arquitecto y dirige el departamento de Espai Públic del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), un ente relativamente joven que nace en 2010 con la voluntad de dar respuesta, desde una escala supramunicipal, a aquellos retos que desbordan los límites administrativos de las ciudades. 

Desde la gestión de playas y parques metropolitanos hasta el desarrollo de proyectos arquitectónicos solicitados por los ayuntamientos, la AMB interviene allí donde el territorio se fragmenta, se estigmatiza o pierde continuidad. En esta conversación, Gassull explica cómo se construye una mirada metropolitana, qué significa vertebrar el territorio hoy y qué papel juegan la sostenibilidad, la cooperación internacional y los nuevos paradigmas en la práctica arquitectónica pública.

¿Qué se hace desde Espai Públic de la AMB?

En el departamento existen dos secciones: por un lado, se gestiona toda la red de los 30 km. de playas y los 55 parques metropolitanos; por otro lado, desarrollamos proyectos de arquitectura para los municipios del área metropolitana de Barcelona según sus propias necesidades y a través de un plan de inversiones propio.

¿La AMB propone los proyectos o los municipios van a pedir ayuda para casos específicos?

Desde la gestión del espacio público, la AMB propone actuaciones de mantenimiento y mejora. En el caso de los proyectos y obras, los ayuntamientos solicitan nuestra ayuda.

Sede de la AMB

Dentro de los proyectos que habéis realizado, existen diversos equipamientos. ¿Se consideran espacio público?

Lo defendemos porque, aunque se trate de lugares cubiertos, son edificios públicos de uso público y colectivo.

— ¿Qué es la vertebración territorial que busca la AMB?

— Que las intervenciones en los espacios públicos y los equipamientos buscan cohesionar el territorio: por un lado, se está construyendo un territorio más igualitario, porque los proyectos tienen la misma categoría sin importar su localización. Por otro lado, se trata de proyectos que acentúan el continuo territorial y urbano que, al mismo tiempo, presenta fracturas físicas (como las infraestructuras pensadas para el transporte rápido y de larga distancia que se construyeron durante el siglo XX) o sociales. Se trata de integrar todas las estructuras en una trama más urbana y de desestigmatizar espacios.

¿Qué proyectos puedes compartir que representen estas ideas?

El Parc de la Solidaritat en Esplugues de Llobregat cubre la ronda de Dalt, en el espacio que antes recorría el torrente de Can Clota. Era un barranco que dividía el municipio, que se fragmentó aún más con la ronda: era una fractura bestial. El parque integra las partes y las hace accesibles: la intervención se convirtió en un mecanismo para unir la ciudad.

Vista de la Ronda de Dalt al seu pas pel parc de la Solidaritat d'Esplugues de Llobregat

Ahora mismo se está desarrollando un gran proyecto de viviendas en donde estaba la antigua fábrica Montesa en Esplugues de Llobregat. Esta zona limita con el barrio de Sant Ildefons de Cornellà de Llobregat, una zona estigmatizada por la inseguridad que se ha transformado y ha dejado atrás esa condición. Así que la alcaldía propone que los nuevos vecinos, de la ciudad contigua, participen y cuenten con los equipamientos de su municipio. El encargo entonces es integrar ambas partes a través de la creación de recorridos que inviten a los habitantes de esa nueva zona a acercarse al metro, al mercado, a los equipamientos y servicios más cercanos. Es un caso de una fractura social que podría crearse pero nos estamos adelantando con una invitación clara y muy explícita a recorrer lugares que se han transformado.

¿Cuáles son los proyectos de colaboración internacional?

Por un lado, desarrollamos proyectos de cooperación a través de pequeñas inversiones que hace la AMB en territorios de África, Suramérica y Oriente Medio. Hemos desarrollado, por ejemplo, proyectos de espacio público en el área metropolitana de San Salvador y de Ciudad de Guatemala, o de movilidad y accesos en Mozambique junto con Arquitectura sin Fronteras.

Por otro lado, trabajamos en proyectos financiados por la comunidad europea, en colaboración o en asociación con otras ciudades. Actualmente, somos los promotores del proyecto TOP SEC, que consiste en componer cubiertas vegetales con un sustrato derivado de residuos orgánicos y mezclado con tierra. Nos preocupa tanto desarrollar infraestructuras verdes como solucionar el tema del riego en una ciudad como Barcelona, así que hemos ensayado distintas soluciones de cubiertas vegetales sin riego, que aporten todos los beneficios climáticos por el aislamiento y de biodiversidad. Haremos varias pruebas en la sede de la AMB para luego llevar el proyecto a tres edificios concretos del área metropolitana.

¿Existe otra entidad de este tipo en Catalunya o en el Estado español?

— Existen áreas metropolitanas como territorio pero, ahora mismo, es la única como ente administrativo del Estado español.

"El protocolo de sostenibilidad que hemos desarrollado ha sido finalista en los premios de la New European Bauhaus"
¿Qué balance puedes hacer de estos 15 años?

Existen dos factores cruciales que han cambiado la mirada sobre las cosas: la digitalización, tanto de la propia producción arquitectónica como de la gestión de la información y los datos. El otro factor es la sostenibilidad: creo que ya empieza a haber un cambio claro de paradigma, con una voluntad explícita.

En este sentido, hemos desarrollado nuestro propio protocolo de sostenibilidad, que ha sido finalista en los premios de la New European Bauhaus. Se trata de una iniciativa que arranca por responsabilidad profesional e institucional delante de la poca legislación y control, teniendo en cuenta de que la construcción y el uso de los edificios son responsables de casi el 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Hay que intentar, desde aquí, trabajar para que esto no sea así.

¿Cómo ves la AMB en los próximos 15?

El futuro de la AMB es seguir trabajando en estos proyectos, como la reducción de residuos, la gestión del agua o la movilidad a varias escalas. Durante el 2026 y en el contexto de la capital mundial de la arquitectura, tendremos una exposición en la que se explica cómo la AMB da respuesta a los retos contemporáneos del espacio público.

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