Según el Estudio de Impacto Socioeconómico 2024 elaborado por la consultora Steward Redqueen, la actividad local de la compañía generó 1.003 millones de euros de valor añadido a la economía catalana, una cifra que representa el 0,33% del PIB de Catalunya. El alcance de este impacto se explica tanto por la actividad directa de la empresa como por el efecto tractor que ejerce sobre su cadena de valor.
Del total de valor añadido generado, 104 millones de euros corresponden al impacto directo de Coca-Cola en Catalunya, mientras que 899 millones de euros se derivan de forma indirecta de la actividad de proveedores, distribuidores y puntos de venta. En este sentido, el estudio destaca que el mayor impacto económico se produce en los clientes de la compañía —que incluyen también a sus propios proveedores y clientes— con 755 millones de euros, mientras que la contribución vinculada a los proveedores asciende a 144 millones de euros. La actividad directa e indirecta genera, además, más de 280 millones de euros en impuestos.
El impacto de Coca-Cola Europacific Partners se refleja de manera especialmente clara en el mercado laboral. El Sistema Coca-Cola sostiene en Catalunya 15.660 puestos de trabajo, de los cuales 780 son directos y 14.880 indirectos. En términos de eficiencia económica, esto significa que por cada puesto de trabajo directo se generan 19 indirectos, un dato que sitúa a la compañía como uno de los grandes dinamizadores del empleo vinculado a la industria y a los servicios asociados.
Este efecto multiplicador está estrechamente ligado a la capilaridad de su modelo de distribución. Coca-Cola comercializa sus productos en más de 45.000 puntos de venta en Catalunya, que incluyen establecimientos de hostelería, comercio de proximidad, grandes superficies, espacios de ocio y restauración. Una red que permite llegar a todo el territorio y contribuye a vertebrar económicamente tanto áreas metropolitanas como municipios de menor tamaño.
Una apuesta industrial sostenida en el territorio
Uno de los pilares de esta presencia es la planta de producción de Martorelles y Montornès del Vallès, una de las principales instalaciones industriales del grupo en Europa. Con 11 líneas de producción, 500.000 metros cuadrados de superficie y una capacidad logística que puede gestionar hasta 285 camiones diarios, la planta produce cada día el equivalente a 7 millones de botellas de las principales marcas del grupo.
Desde 2019, Coca-Cola Europacific Partners ha destinado más de 59 millones de euros a esta planta, reforzando su capacidad productiva, la eficiencia operativa y la modernización tecnológica. A esta infraestructura se suman un centro logístico y cinco oficinas comerciales repartidas por el territorio catalán, que permiten coordinar la producción, la distribución y la actividad comercial de manera integrada.
"Coca-Cola lleva más de 70 años produciendo bebidas en Catalunya. Barcelona fue la ciudad donde se fabricó la primera botella de Coca-Cola en la península Ibérica", recuerda Josep Antoni Gómez, director de ventas del Área Este de Coca-Cola Europacific Partners Iberia. "Esto nos convierte en una compañía global con un origen, unas operaciones y una cadena de valor locales".
Impacto social y compromiso ambiental
Más allá de la actividad económica, la compañía impulsa en Catalunya iniciativas orientadas a reforzar el tejido social y a promover el desarrollo sostenible. En el ámbito de la formación y la empleabilidad, destacan los programas GIRA Mujeres y GIRA Jóvenes, que han beneficiado a más de 1.600 mujeres y a más de 500 jóvenes en el territorio catalán, respectivamente. A escala estatal, el voluntariado corporativo de Coca-Cola ha sumado 8.700 horas dedicadas a proyectos sociales.
En el ámbito ambiental, programas como Mares Circulares han permitido recoger más de 4 toneladas de residuos en playas y entornos acuáticos de Catalunya desde 2018, con la participación de más de 3.000 voluntarios, y han impulsado acciones de sensibilización en reciclaje y economía circular. Paralelamente, la iniciativa Hostelería #PorElClima cuenta con 4.294 establecimientos adheridos en Catalunya, más de la mitad de las nuevas incorporaciones registradas en todo el Estado en 2024.
A nivel interno, la planta de Martorelles ha incorporado medidas para mejorar la eficiencia hídrica y energética, como la reutilización de agua, el uso de tecnologías avanzadas de tratamiento, el consumo de energía eléctrica de origen 100% renovable y la instalación de sistemas más eficientes para reducir la huella de carbono.
