LA SEMANA DE LA LITERATURA

La gran Biblioteca Pública de Barcelona empieza a perfilarse con una mirada global

Solar en el que se levantará la Biblioteca Pública del Estado por Anna Badia
Solar en el que se levantará la Biblioteca Pública del Estado por Anna Badia

La futura Biblioteca Pública del Estado se construye junto a la Estació de França con un presupuesto de 82 millones de euros y la previsión de terminar las obras en 2030, con el objetivo de ser un polo cultural que traspase las funciones de proximidad como centro de divulgación e innovación en ciencia y pensamiento

03 de diciembre de 2025 a las 23:01h

Después de décadas de espera y reivindicación, Barcelona ve levantarse su Biblioteca Pública del Estado. Junto a la Estació de França, el futuro equipamiento aspira a convertirse en un gran centro cultural vinculado a la Ciutadella del Coneixement, con una mirada puesta en la ciencia, y también en el pensamiento en sentido amplio, y como gran centro de innovación del sector del libro.

“La biblioteca debe tener unas funciones que traspasen las de proximidad”, un papel que ya ejercen las de la red actual, como destaca el gerente del Consorci de Biblioteques de Barcelona, Ferran Burguillos. Así, el acceso estará abierto a todos los vecinos, pero los programas y proyectos de la biblioteca mirarán más allá de su entorno inmediato. “Estamos hablando de una dimensión más metropolitana y de nivel global”, remarca Burguillos. Ahora, las administraciones trabajarán para concretar los proyectos y servicios de la biblioteca dentro de esta mirada y dimensión global.

“Será la biblioteca central urbana de Barcelona”, que corona la red actual de bibliotecas, según el gerente del consorcio, formado por el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona. Con un presupuesto de más de 82 millones de euros, las obras se alargarán cinco años, hasta 2030. El gran equipamiento se distribuirá en seis plantas —más otras dos subterráneas— que sumarán 16.000 metros cuadrados. Una vez terminada, Barcelona tendrá la segunda biblioteca más grande a nivel estatal, solo por detrás de la Biblioteca Nacional de Madrid.

La gran biblioteca parte de una “reivindicación histórica”, como ha remarcado Burguillos, que recuerda que la Ley de Bibliotecas de 1993 establece que todo municipio de más de 30.000 habitantes debe tener una biblioteca central urbana. De hecho, el proyecto parte de la década de los 90, cuando estaba previsto construirla en el Born, pero se descartó con los hallazgos de la Barcelona de 1714 bajo el antiguo mercado. Finalmente, ha encontrado su lugar junto a la Estació de França, en un solar que ha cedido el Ayuntamiento. Tras las obras, que dependen del Ministerio de Cultura, la gestión de la biblioteca se traspasará a la Generalitat, que está abordando junto al resto de administraciones el modelo de gobernanza que regirá el futuro equipamiento.

Un gran centro cultural

La futura biblioteca dispondrá de áreas especializadas de música y audiovisual, además de amplios espacios para adolescentes y público infantil, así como auditorio y múltiples puntos de información y espacios polivalentes, de lectura y estudio y de reunión. En este contexto, “las funciones de la biblioteca no tienen que ser de proximidad, sino ir más allá. Toda la red de Barcelona ya tiene esa función, con proyectos y programas que interpelan a sus barrios y distritos”, reitera Burguillos.

En este sentido, las funciones de la futura biblioteca pasan por recoger todo el depósito legal de la provincia de Barcelona, pero van más allá: “Debe ser un gran centro cultural para Barcelona, y un gran centro de innovación del acceso a la información, con programas de divulgación científica”. Este rol adquiere una mayor dimensión teniendo en cuenta el emplazamiento de la biblioteca: se ubicará en el entorno de la Ciutadella del Coneixement, como polo de ciencia e investigación.

Imagen virtual de la futura Biblioteca Pública Estatal de Barcelona.

Punto clave del sector del libro

Además, la biblioteca ejercerá de “gran centro de innovación del sector del libro”, ya que debe ser “el gran exponente de la difusión y de la divulgación de Barcelona como capital editorial”. Así, además de recoger toda la producción editorial de la provincia, trabajará conjuntamente con todos los agentes de la cadena del libro, desde autores hasta editores, librerías, traductores e ilustradores, “para establecer un programa estable de actividades y de divulgación de todo este ámbito en sentido amplio”.

Las obras en el solar junto a la Estació de França se alargarán hasta 2030.

“La intención es convertir la biblioteca en un gran centro cultural y de divulgación científica y de pensamiento”, resume Burguillos. Para hacerlo, además, acogerá archivos particulares de escritores, para preservar su legado. El primero será el archivo de Juan Marsé, que está en proceso de adquisición por parte del Ministerio de Cultura y que pasará a formar parte de los fondos de esta biblioteca una vez esté en funcionamiento.

Todo esto se encajará en una red de bibliotecas más que consolidada. En este sentido, las administraciones están trabajando en “cómo se tiene que articular esta biblioteca teniendo en cuenta todo el funcionamiento de la red de Barcelona”, destaca Burguillos: “Barcelona tiene una red de bibliotecas que es modelo internacional, y la red más importante del sur de Europa”, a la que ahora sumará un nuevo polo cultural.

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