Geopolítica dentro de los consejos de administración: el nuevo reto empresarial

Marcos Urarte, presidente del Grupo PHAROS, consultor estratégico y organizacional y especialista en geopolítica, prospectiva y transformación empresarial © Àngel Bravo
Marcos Urarte, presidente del Grupo PHAROS, consultor estratégico y organizacional y especialista en geopolítica, prospectiva y transformación empresarial © Àngel Bravo

Los ponentes del DAFO Barcelona coinciden en que Europa debe ganar autonomía estratégica y que la resiliencia y las alianzas público-privadas son la respuesta a la volatilidad

16 de octubre de 2026 a las 05:30h

El mundo vive inmerso en conflictos geopolíticos cronificados. En un mundo polarizado donde la nueva normalidad es el conflicto, la tensión y las guerras. En un espacio en el que enfermedades, tendencias y modas rigen las decisiones mundiales, las empresas deben surfear la incertidumbre y verla como una oportunidad para reinventarse. Cada vez hay más motivos para entender el mundo desde dentro de los consejos de administración y añadir estos cambios geopolíticos a la línea de decisión sobre el futuro de la empresa. Ya no se puede vivir de espaldas al mundo, sino que se debe enfrentar el nuevo paradigma y gestionar cómo los cambios globales también pueden afectar a las empresas a escala individual. Precisamente, la geopolítica ha sido uno de los bloques clave en las ponencias de la primera edición del DAFO Barcelona 2027, El año en que se acaba la ambigüedad. Organizado por The New Barcelona Post y Banc Sabadell, la jornada ha reunido a un centenar de empresarios para debatir y reflexionar sobre el futuro que quieren. El acto ha contado con la participación de Marcos Urarte, presidente del Grupo PHAROS, consultor estratégico y organizacional y especialista en geopolítica, prospectiva y transformación empresarial, quien en la primera keynote del evento ha puesto sobre la mesa la incertidumbre global como motor de cambio para el tejido empresarial.

Según Urarte, en un DAFO lo más importante son las fortalezas. Ha establecido dos lecturas: una defensiva, que relaciona las debilidades y las amenazas, y una de crecimiento, que combina las oportunidades y las fortalezas. Ha aplicado esta mirada estratégica al escenario mundial, y ha afirmado que "el mundo se mueve por olas": momentos cruciales como la covid-19, la llegada de internet o el 11-S han construido el mundo que conocemos hoy en día. Ahora bien, ha reconocido que todos estos cambios se han nublado por una única razón: El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien ha descrito como un "impresentable". Sin embargo, ha advertido que hasta ahora se veía como una caricatura: cada vez que decía algo, pensábamos que estaba loco. Según él, sin embargo, no es así, y lo que hay detrás es "la estrategia del loco", que consiste en "crear conflictos y luego solucionarlos".

Siguiendo esta misma línea, Urarte ha concretado que vivimos un nuevo orden mundial, y para entenderlo ha recordado la Guerra Fría, sostenida por las armas nucleares. "Los equilibrios del terror son la base de todo", ha dicho el experto, quien ha remarcado que "si antes eran nucleares, ahora es la comercialización". En este contexto, ha afirmado que Europa necesita desprenderse de esta dependencia de Estados Unidos y ha afirmado que es necesaria una autonomía estratégica. Para él, Europa no tiene un papel clave en las grandes potencias del mundo y lo ha ejemplificado como una partida de ajedrez: "En la partida de China, Rusia es la reina, mientras que en el juego de EE. UU. nosotros somos peones, y de los peones siempre se puede prescindir", ha espetado el experto. Por lo tanto, ha animado a los empresarios de la sala a tener en cuenta la geopolítica desde los consejos de administración y ha recordado que se deben potenciar las fortalezas del tejido empresarial para un futuro europeo autonómico.

Las empresas como actores de cambio

Urarte ha terminado su intervención con una ovación del público y ha dejado la puerta abierta al debate posterior. Sara Puig, directora de comunicación del Colegio de Economistas de Cataluña ha sido la encargada de moderar la mesa en la que han participado grandes nombres de la economía catalana. Raquel Carrasco, directora general de Veolia Cataluña; David Garrofé, exsecretario general de Cecot y CEO de Binillum; Rafael Ruiz, presidente de EBRO Motors Group; y Josep Lluís Sanfeliu, presidente de Barcelona Global han sido los encargados de conversar sobre esta idea de geopolítica y su afectación a escala empresarial.

El debate ha partido de una idea que ha planteado el presidente de EBRO: "detrás de los conflictos geopolíticos actuales hay una pugna entre bloques por los recursos". En este sentido, el empresario ha destacado los combustibles fósiles y minerales críticos, imprescindibles para la transición eléctrica. Carrasco, de Veolia ha añadido a esta escasez de recursos una nueva variante: la volatilidad de los precios. La respuesta que ha propuesto es la resiliencia, y ha dado un ejemplo con la red de recuperación de energía de Barcelona, que ha permitido reaprovechar calor que antes se perdía y reducir la dependencia de gas, electricidad y agua. En otras palabras, una estrategia para ganar autonomía. Sin embargo, Carrasco ha recordado que "para hacerlo, han sido necesarios valentía, alianzas público-privadas y la capacidad de ver las debilidades como fortalezas".

(De izquierda a derecha) Sara Puig, directora de comunicación del Colegio de Economistas de Cataluña; Josep Lluís Sanfeliu, presidente de Barcelona Global; David Garrofé, exsecretario general de Cecot y CEO de Binillum; Rafael Ruiz, presidente de EBRO Motors Group; y Raquel Carrasco, directora general de Veolia Cataluña © Àngel Bravo -

Sobre la volatilidad que ha mencionado la directora general de Veolia Cataluña, David Garrofé, exsecretario general de Cecot y CEO de Binillum ha asegurado que hay empresas que están más preparadas para vivir en esta incertidumbre que provoca el conflicto geopolítico y ha remarcado que "la volatilidad es una oportunidad de negocio para las start-ups", ya que las empresas emergentes están acostumbradas a trabajar con este constante cambio. Sobre geopolítica general, pero Garrofé ha afirmado que no afecta a todos los sectores por igual y lo ha ejemplificado con los servicios de proximidad, que dependen poco de ella, y la promoción inmobiliaria, que ha visto cómo los costes de construcción se disparaban hasta un 40% a raíz de un choque energético.

La última gran idea del debate la ha traído Josep Lluís Sanfeliu, presidente de Barcelona Global quien ha recordado que la autonomía estratégica no debe ser a costa de otras prioridades. Para él, el flujo de talento y de inversión debe poder ser libre y ha lamentado que "tanta burocracia dificulta la entrada de capital financiero". Así pues, ha aseverado que se necesitan regulaciones con sentido, es decir, que no colapsen los mercados actuales, pero que tampoco frenen la innovación y el talento. El punto en común de los ponentes ha llevado a la audiencia de nuevo al principio, a las opiniones de Urarte. Al final, Ruiz, de EBRO ha destacado que "las empresas no pueden limitarse a observar la geopolítica, sino que la tienen que interpretar y trasladar a sus consejos de administración".