Elegancia festiva y cocina de excelencia se citan en la Terraza del Claris en Navidad. Derby Hoteles Collection enciende el espíritu navideño a su exclusivo Claris Hotel & Spa con una propuesta que combina producto de excepción, cocina de raíz catalana y un toque de exotismo asiático, en un espacio que se ha consolidado como referente de la restauración y como punto de encuentro de alto nivel de la ciudad, con el arte como hilo conductor de la cadena barcelonesa.
Así, el Claris propone una Navidad gourmet de lujo para disfrutar en pareja, en grupo o en familia desde su rooftop, a un paso de Paseo de Gracia, y con toques de innovación y tradición. El bogavante, la anguila o el rodaballo serán algunos de los ingredientes de excepción que convivirán con platos tradicionales imprescindibles, como la escudella, los canelones, el meloso de ternera y el tronco de Navidad.
Cada menú está diseñado para convertir la comida o la cena en una experiencia sensorial, donde se entrelaza la cocina de tradición con producto de alta calidad. El resultado: una celebración festiva que mantiene la esencia de Navidad, y la viste con sofisticación y personalidad propia, en una propuesta con un precio de 109 euros en Navidad, y 99 euros por Sant Esteve.
“El Claris es un referente como terraza-restaurante abierta todo el año, con fuerte compromiso con la gastronomía autóctona”, destaca Joaquim Clos, director general de Derby Hotels Collection. Precisamente esta gastronomía local es protagonista de la propuesta del hotel para esta Navidad, pero no está sola: se hibrida con el exotismo en Os-kuro, donde se busca “la excelencia de aquello que es exótico, con marcada raíz japonesa, pero con guiño al pescado y marisco de nuestras costas”, añade Clos.
Un Fin de año de sofisticación gastronómica
La última noche del año se vivirá con especial intensidad en La Terraza del Claris. Para despedir el año, el restaurante presenta un mosaico de sabores y texturas protagonizado por los mejores productos del mar y de la tierra: bivalvos de las Rías de Galicia, cangrejo real, gamba roja de Palamós, carabinero onubense y filete de Wagyu. Una propuesta pensada para sorprender paladares exigentes y brindar por el año nuevo con la mejor gastronomía.Paralelamente, Os-kuro —la segunda apuesta gastronómica del Claris— ofrece una cena de Fin de año de inspiración nipona, con hasta 12 especies diferentes de pescado y marisco y un final apoteósico con Wagyu de la prefectura de Miyazaki. En un espacio íntimo y casi teatral, desde la barra de sushi, el chef ofrecerá un auténtico espectáculo gastronómico con marcado carácter japonés y sutiles guiños al producto local, en una experiencia con un precio de 375 euros.
Esta propuesta hace honor a la designación de Hotel Gastronómico del Claris, otorgada por el Gremi d'Hotels de Barcelona, que reconoce aquellos establecimientos que contribuyen a dimensionar el prestigio gastronómico de Barcelona tanto a nivel local como internacional, a través de una propuesta de calidad, espacios excepcionales y la apuesta por el producto local.
Coctelería de Navidad con sello propio
La apuesta del Claris, sin embargo, va más allá de la comida. Para acompañar las diversas opciones culinarias, la Terraza del Claris hace una apuesta clara por un nuevo cóctel navideño: el Rudolf. De un llamativo rojo, el combinado es cítrico, aterciopelado y con toques de acidez. El toque rojo lo pone la grosella fusionada con Bombay Sapphire, zumo de pomelo y zumo de limón, acabado con espuma de Aperol, ralladura de chocolate y grosella fresca.La cadena también acerca el arte al ciudadano y al visitante desde otros lugares de Barcelona, como el Hotel Bagués, con una colección modernista de joyas y jarrones de Émile Gallé en la Rambla, el Hotel Granados y sus piezas de arte asiático y mosaicos romanos, y el Hotel Derby, con litografías de artistas como Joan Miró, Wilfredo Lam, Antoni Tàpies, Xavier Mariscal o Ràfols Casamada. Arte y gastronomía de lujo se dan la mano para elevar la experiencia navideña en pleno centro de Barcelona.
