Fundació Caixa Enginyers: 15 años transformando realidades

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09 de marzo de 2026 a las 09:45h

Cooperar es construir futuro. Pero, con el tiempo, he entendido que también es una manera de estar en el mundo. Es creer que cuando sumamos capacidades y compartimos responsabilidades, los retos se convierten en oportunidades colectivas. Ahora que la Fundació Caixa Enginyers celebra su 15º aniversario, siento que no solo conmemoramos una trayectoria, sino que reafirmamos una manera de hacer: poner a las personas en el centro y generar valor compartido de forma real y sostenida.

Y también es momento de agradecer la solidaridad y el compromiso de los más de 220.000 socios y socias de nuestra entidad, que han hecho posibles estos 15 años. A lo largo de este tiempo, la Fundació Caixa Enginyers ha crecido y evolucionado, culminando en un nuevo posicionamiento, “El valor de Cooperar”, que es una clara declaración de intenciones. Estamos comprometidos con la economía social y cooperativa, con la salud y la cultura financiera, y con una ingeniería al servicio del desarrollo social. Creemos, y así lo demostramos cada día, que otra manera de hacer finanzas es posible: más humana, más sostenible y más conectada con el impacto positivo.

Al mirar atrás, las cifras impresionan: más de 7,5 millones de euros destinados a 850 proyectos desde 2011; más de 12.000 personas participando en programas de inserción sociolaboral; 1.000 estudiantes becados; 2.500 iniciativas emprendedoras apoyadas; 2.000 niños y niñas acercándose a las disciplinas STEM. Pero, sinceramente, lo que más pesa no son los números. Son las historias. Las oportunidades que se abren. Las trayectorias que cambian. Y nada de esto habría sido posible sin una red de alianzas sólidas con entidades como Càritas, Fundació Arrels o Cruz Roja; o universidades de referencia como la Universitat Politècnica de Catalunya, la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universidad Politécnica de Madrid, la Universitat Oberta de Catalunya o el TecnoCampus, entre muchas otras.

Por los orígenes de nuestra entidad, ligada al mundo de la ingeniería, y como mujer, el programa “Mujer e Ingeniería”, impulsado junto con la Real Academia de Ingeniería y que ha llegado por primera vez a Catalunya en su décimo aniversario, me enorgullece especialmente. Ver cómo jóvenes talentos femeninos encuentran referentes, seguridad y oportunidades en el ámbito STEM es entender que la transformación cultural también se construye desde el acompañamiento, y eso me llena de satisfacción. Reducir la brecha de género no es solo una cuestión de equidad, es ampliar miradas y enriquecer el futuro de la propia ingeniería.

También recuerdo momentos muy sensibles, especialmente uno que ocurrió cuando me uní a la Fundació Caixa Enginyers hace cuatro años, cuando nos movilizamos con la Cruz Roja para dar apoyo a las personas afectadas por el conflicto en Ucrania. Otros momentos también han sido clave, como cuando, ante la COVID-19 y la DANA de Valencia, activamos mecanismos de apoyo con rapidez, canalizando la solidaridad de nuestros socios y socias. Es en estos instantes cuando una fundación pone a prueba su esencia. Y creo honestamente que, gracias a todos nuestros socios y socias, hemos estado a la altura.

Llegar a los quince años es un punto de inflexión. El reto ahora es crecer sin perder el alma, innovando, generando nuevas alianzas, adaptándonos a los cambios sociales y económicos, y hacerlo con la misma convicción del primer día. Estos años me han confirmado que, cuando la cooperación se convierte en motor, el impacto se expande de manera exponencial.

Celebrar este aniversario no es mirar atrás con nostalgia, es mirar hacia adelante con determinación. El valor de cooperar no es solo un posicionamiento estratégico; es un compromiso vivo con una sociedad más justa, cohesionada y preparada para afrontar los retos que vendrán. Y si algo he aprendido en este camino es que, cuando las personas están en el centro, el futuro no solo se imagina, se construye.