EL BAR DEL POST

Félix Martín Garrido: Nada importa más que lo que pasa ahora mismo

El escritor Félix Martín Garrido_
El escritor Félix Martín Garrido_

04 de febrero de 2026 a las 22:20h

“El de la corrupción es un tema recurrente en lo que escribo, porque es algo que existe, que está ahí, aunque yo nunca lo haya vivido en mi trabajo”. El escritor Félix Martín Garrido degusta a pie de barra una caña de cerveza tostada. Es mediodía y las notas suaves de Café Montmartre blues de Stan Getz acompasan la atmósfera del Bar. El parroquiano sonríe, disfrutando del momento, viviéndolo a fondo. Haberse dado cuenta de que lo más importante es siempre lo que se está haciendo, ni el antes, ni el después, parece ser la mayor enseñanza que la vida le ha dado. La que él más agradece.

Criminólogo, policía y formador en seguridad pública y privada de larguísimo recorrido, confiesa que, más a menudo de lo que le gustaría, los profesionales de este ámbito que escriben ficción se amoldan a la percepción y tópicos a los que el público está acostumbrado a base de series, películas y thrillers. “Si se contaran muchos procesos tal y como funcionan de verdad, el lector o el espectador no se los creería, ¡aunque sean mucho más ciertos que lo que están acostumbrados a ver o leer!”.

Metódico, meditativo, centrado en un ahora que se podría haber truncado cuando, a los veintitrés años, un tipo lo atropelló con un coche robado para evitar que lo detuviera, Félix cultiva un desaforado amor por la lectura y una pasión por la filosofía, tanto en su vertiente histórica, como en la obra de pensadores como el coreano Byung-Chul Han. Arañando de su tiempo libre, escribe libros y relatos y visita bibliotecas, “aunque ya no sean los lugares de lectura y silencio que eran antaño”.

Un viaje que dio comienzo durante otro viaje

Como buen lector impenitente, lo de escribir era algo que Félix Martín Garrido llevaba muy dentro, como un atributo de serie. “Hace unos treinta años me dio por ponerme con ello, una tarde en que llené cuatro folios a los que no di continuidad”. Aquellas hojas se quedaron ahí, en un cajón de su escritorio y, también, importante, en otro de su mente.

--- Entonces, ¿cuándo te pusiste en serio con el asunto literario?

El escritor echa la vista atrás. “Fue hace unos doce años, yo volvía de Santiago de Chile de impartir un seminario sobre seguridad a la policía local. Durante aquel trayecto retomé aquellas cuatro páginas, me puse a escribir en el avión”. Casi acabado el viaje a Chile, había empezado otro que lleva durando desde entonces, el de la escritura. “En poco tiempo tenía un primer borrador de cuatrocientas páginas, a partir de ahí fue un largo trabajo de relectura, poda y reescritura”. Después de este proceso, veía la luz su novela de debut, El efecto dominó, “que trata sobre las venganzas y revanchas tan habituales después de la Guerra Civil”.

Su siguiente novela, No queda lugar para la poesía, aborda la corrupción urbanística. La tercera, No merecemos nada mejor, ambientada entre Barcelona y Santiago de Chile, trata de la corrupción política y policial, inspirándose en el caso Bárcenas. Y, de forma muy reciente, ha visto la luz la cuarta obra del escritor, Quiero que nunca dejes de hablar conmigo (Octubre Negro), inspirada en aquel informe Navajas que, en 1989, vinculaba a guardias civiles del cuartel de Intxaurrondo con narcotraficantes. “El protagonista, Marcos Aranda, es un personaje desdoblado en dos, dentro del que cada una de las dos personalidades va asumiendo el control según lo va requiriendo cada situación”. Y lo explica con la sonrisa de quien se lo ha pasado bomba trazando una historia de podredumbre moral y sangre, con un generoso aliño de humor negro.

Félix Martín Garrido acaba de publicar su nueva novela.

Con todos sus secretos a la vista

El escritor Félix Martin Garrido siempre ha vivido en los márgenes de la ciudad ---“Mataró, Argentona, Badalona, Tiana…”--- y confiesa que su relación con Barcelona es “casi la de un turista al que le gusta venir, pasear, descubrir nuevos rincones como el hall del Hotel Oriente o el emplazamiento de la antigua comisaría de Conde de Asalto, donde el Méndez de Francisco González Ledesma resolvía sus fregaos”.

Observar los paisajes y paisanajes de la urbe, descubriendo siempre alguno nuevo de sus incontables secretos a la vista, en una ciudad que “se está poniendo muy cara y que, quizás, no sé si por ella misma o si es que yo lo percibo así, ha perdido un poco del regusto de culturalidad que tenía antes”. Liquida la caña de cerveza. “Ese espíritu europeísta y abierto de mil etnias y colores que se complementaba con su inspiradora canallesca autóctona”, añade, con la mirada en largas noches pretéritas surcando calles donde todo era posible y sobre las que jamás parecía que fuera a amanecer.

--- Lo que tiene mil sabores y merece la pena descubrir es la oferta gastronómica de nuestro Bar. ¿Te podemos tentar con algo de comer?

Lonesome boulevard de Gerry Mulligan suena y, fiel a su filosofía, Félix Martín Garrido disfruta y degusta el instante. Nada importa más que lo que ocurre en este momento.

“Pues una caña más, y creo que voy a optar por unas tapas variadas”, replica, mirando con apetito el aparador donde se exhiben algunos bocados suculentos.