Durante décadas, el sistema de reservas de agua de Barcelona y la región metropolitana —así como el del resto del territorio catalán— han dependido en buena parte de un factor que los humanos no pueden controlar: la lluvia. Cuando llovía, los embalses —como el de los ríos Ter y Llobregat que abastecen el área metropolitana— acumulaban el agua que después permitía garantizar el suministro durante los periodos más secos. Pero los episodios de sequía extrema de los últimos años han demostrado que no basta con esperar a que vuelvan las lluvias para recuperar las reservas.
Por este motivo, el Área Metropolitana de Barcelona está impulsando la construcción de nuevas infraestructuras para obtener agua de diferentes fuentes y reducir la dependencia de los embalses. La nueva Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) Estrella, inaugurada este viernes en Sant Feliu de Llobregat, es una de las primeras grandes piezas de este cambio de sistema.
La planta, construida por Veolia y operada por Aigües de Barcelona, permitirá incorporar al sistema de abastecimiento de la región metropolitana hasta 1.000 litros por segundo de agua procedente de los pozos del Llobregat después de un proceso avanzado de potabilización con ósmosis inversa y carbón activo, un sistema que la hace apta para el consumo. El proyecto ha supuesto una inversión de 45,9 millones de euros, aprobada por el Govern de la Generalitat y financiada a través de la tarifa aprobada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).
Más allá de su función hidráulica, la nueva planta también incorpora criterios ambientales en su diseño. La fachada contará con un jardín vertical con especies mediterráneas autóctonas de bajo consumo de agua, así como elementos para favorecer la biodiversidad, como bebederos y comederos para aves.
La relevancia de esta nueva infraestructura se ha reflejado también en la presencia institucional durante el acto de inauguración de esta nueva planta, que ha reunido a representantes de las principales administraciones implicadas, como el president de la Generalitat, Salvador Illa; la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque; el vicepresidente ejecutivo del AMB, Antonio Balmón, o la alcaldesa de Sant Feliu de Llobregat, Lourdes Borrell. Por parte de las empresas impulsoras del proyecto, también han asistido la CEO de Veolia, Estelle Brachlianoff, y el consejero delegado de Aigües de Barcelona, Felipe Campos.
Más fuentes de agua para prepararse para las futuras sequías
Más allá de su capacidad concreta, la ETAP Estrella representa una de las primeras piezas de una estrategia más amplia para reforzar el sistema de abastecimiento metropolitano y reducir la dependencia de los recursos condicionados por la lluvia. El sistema de agua de Barcelona ya combina diferentes fuentes: el agua de los ríos Ter y Llobregat, los recursos subterráneos de los acuíferos, la desalación de agua del mar y, cada vez más, la regeneración de agua depurada.
Detrás de este modelo hay infraestructuras como la desalinizadora del Llobregat, en El Prat de Llobregat, que permite obtener agua potable a partir del agua del mar; la Estación de Regeneración de Agua (ERA) de Sant Feliu, que trata agua depurada para darle nuevos usos; y ahora también la ETAP Estrella, que recupera el potencial del agua de los pozos del Llobregat.
Pero esta nueva planta es solo una de las actuaciones previstas para reforzar el sistema. Los planes del Área Metropolitana de Barcelona también incluyen la ampliación del tratamiento de ósmosis inversa de la ETAP de Sant Joan Despí y de la ETAP Besòs-Trinitat, que incrementará la capacidad de tratamiento en 800 litros por segundo.
Una transformación que no afecta solo al área metropolitana de Barcelona, sino que forma parte de una estrategia más amplia del Govern de la Generalitat para avanzar hacia un nuevo modelo de gestión de agua en todo el territorio. La hoja de ruta prevé que, en 2030, siete de cada diez litros de agua destinados al abastecimiento doméstico y a las actividades económicas provengan de procesos que no dependan directamente de la lluvia, como la regeneración, la desalación o el aprovechamiento de nuevas fuentes de agua.
