ENTREVISTA A MARINA RIGAU Y EVA COLÁS

“Invertir en salud femenina no es apostar por un nicho, es una necesidad urgente"

Eva Colás i Marina Rigau, fundadores de MiMARK
Eva Colás i Marina Rigau, fundadores de MiMARK

13 de marzo de 2026 a las 15:26h

"El talento no tiene género, pero las oportunidades a menudo sí lo tienen". Con este mensaje se resumía una realidad incómoda durante el acto de entrega de los premios Top 10 Mujeres Emprendedoras de Catalunya de EAE Business School Barcelona con Barcelona Activa. Las oportunidades no son las mismas para todo el mundo: las mujeres emprendedoras siguen teniendo más dificultades para acceder al capital y a las redes de inversión, con menor presencia en espacios de decisión y menos referentes visibles en sectores estratégicos. De hecho, las mujeres solo representan un 20% de los fundadores de startups en Catalunya, España e incluso en Europa, una proporción que prácticamente no ha variado en la última década, y las startups fundadas por mujeres solo reciben el 2% de la inversión de capital privado.

Por este motivo, reconocimientos como el Top 10 de Mujeres Emprendedoras de Catalunya siguen siendo necesarios. No solo para visibilizar el talento femenino, sino también para generar referentes que inspiren a la próxima generación de emprendedoras. Lo mismo ocurre con los referentes científicos, porque en la investigación también persisten las desigualdades: en España, las mujeres representan el 39,6% del personal investigador, apenas un punto porcentual más que en 2014, según el informe Científicas en cifras, elaborado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Por este motivo, muchas de las premiadas del Top 10 Mujeres Emprendedoras proceden del ámbito de la salud, un campo en el que la investigación y el emprendimiento suelen ir de la mano. Son ejemplos de liderazgo femenino Patricia Villagrasa (cofundadora de Reveal Genomics), Carla Maté (fundadora de D-SIGHT), Laura Lizama y Sofía Ferreira (fundadoras de Heecap) o Silvia Raga (fundadora de Dycare), que ocupan algunas de las primeras posiciones de estos reconocimientos. A la cabeza del ranking se encuentran Marina Rigau y Eva Colás, que, junto con Antonio Gil, fundaron hace cinco años MiMARK, una spin-off del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) que desarrolla nuevas herramientas de diagnóstico basadas en el análisis de fluidos ginecológicos para detectar enfermedades de forma más precoz y menos invasiva.

Muchas de las premiadas del Top 10 Mujeres Emprendedoras, de EAE Business School y Barcelona Activa, provienen del ámbito de la salud.

Actualmente, MiMARK prepara el lanzamiento al mercado de su primer producto: GyLDEC, un test para detectar el cáncer de endometrio a partir de la detección de proteínas en el fluido uterino, que ya se ha validado en 28 hospitales de la mano de la Sociedad Española de Ginecología Oncológica. Con un equipo de 14 personas, la compañía abre ahora una ronda de financiación de ocho millones de euros para avanzar en este producto, que podría ver la luz dentro de dos años.

Pero el objetivo de la spin-off es todavía más ambicioso: explorar todas las posibilidades del análisis de los fluidos ginecológicos también para otras enfermedades, como la endometriosis. Un campo en el que, aseguran, todavía hay mucho terreno por recorrer. Aunque las mujeres representan la mitad de la población, muchas patologías específicas siguen siendo poco estudiadas y con menor inversión que otros campos de la medicina, como es el caso de las enfermedades ginecológicas.

— ¿Científicas o emprendedoras? ¿Con qué término os sentís más identificadas?

— Eva Colás: Me definiría como científica-emprendedora, pero sobre todo científica. Personalmente, defiendo que ser emprendedor no es solo crear una empresa; es una manera de pensar, una inquietud constante por mejorar y resolver retos aún no abordados.

— Marina Rigau: Cuando me preguntan la profesión, suelo decir bióloga. MiMARK nació, precisamente, en un entorno científico y, a partir de ahí, ha evolucionado hasta convertirse en empresa.

Marina Rigau y Eva Colás lideran, junto con Antonio Gil, MiMARK.
— ¿Cómo fue ese salto del entorno científico al empresarial?— M. R.: El proyecto estuvo incubado durante muchos años en el VHIR en un entorno estrictamente académico, pero llegó un punto en el que o lo impulsábamos ya o probablemente nunca lo haríamos. El impulso definitivo fue la ayuda económica de un millón y medio de euros de EIT Health, que nos permitió superar el llamado “death valley”, ese momento crítico en el que los proyectos se quedan sin recursos antes de poder llegar al mercado.Sin esta ayuda europea, probablemente MiMARK no existiría hoy, porque muchos otros inversores consideraban la salud femenina como un “mercado nicho”. Pero invertir en salud femenina no es apostar por un nicho, es una necesidad urgente: hablamos de la salud del 50% de la población.

“Las mujeres tendemos a cuestionarnos si somos capaces de asumir responsabilidades o liderar proyectos. Debemos aprender a ser menos prudentes”

— ¿Cómo gestionasteis la inseguridad o las dudas internas a la hora de convertir el proyecto en empresa?

E. C.: Más que miedo, lo vivimos como un reto. Nos dimos cuenta de que no hace falta saberlo todo para empezar; lo más importante es ser consciente de tus limitaciones y rodearte de personas que te ayuden a seguir adelante.

M. R.: Eva es el alma mater del proyecto; estudiamos el doctorado en Biomedicina juntas, pero yo opté por un perfil más orientado al management de la investigación, con un MBA, mientras Eva continuaba su carrera en el ámbito de la investigación académica. Cuando constituimos MiMARK, algunos sugerían buscar un CEO externo con más experiencia, mientras que mi entorno me decía: “tienes la formación, conoces el proyecto y puedes hacerlo”. Al final pensé: ¿por qué no? 

Entrega de premios Top 10 Mujeres Emprendedoras en el 4YFN del Mobile World Congress.

Creo que este tipo de dudas es muy habitual entre las mujeres: tendemos a cuestionarnos si somos capaces de asumir responsabilidades o liderar proyectos. Mientras tanto, a menudo vemos proyectos liderados por hombres que no se lo plantean tanto. Cuestionarse es saludable, incluso dos veces si hace falta, pero también debemos aprender a ser menos prudentes. De hecho, muchas veces las mujeres estamos incluso mejor preparadas o formadas.

— Hablemos del proyecto. ¿Qué diferencia a MiMARK de otras pruebas diagnósticas para enfermedades ginecológicas?

E. C.: La principal diferencia es la muestra que utilizamos: los fluidos ginecológicos, casi inexplorados en la práctica clínica. Es, en definitiva, una prueba más rápida y menos invasiva que la biopsia que se utiliza actualmente.

Hemos empezado por la detección del cáncer de endometrio, pero el objetivo es ir más allá. Si conseguimos demostrar que los fluidos ginecológicos pueden servir para diagnosticar esta enfermedad, abrimos la puerta a otras patologías ginecológicas, como por ejemplo la endometriosis, que afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva, pero sigue siendo una enfermedad muy poco estudiada. Nuestro objetivo es que, algún día, estas pruebas de fluidos ginecológicos sean tan habituales como un test de colesterol.

Laboratorio del Parc Científic de Barcelona. © Àngel Bravo

— Antes hablábais de la prudencia que a menudo tienen las mujeres a la hora de iniciar proyectos. Más allá de este aspecto, ¿habéis notado otras diferencias en el liderazgo femenino?

E. C.: Un valor que intentamos que defina a nuestro equipo es el hecho de cuidarnos. Esto significa pedir ayuda cuando se necesita y fomentar una cultura de apoyo mutuo dentro de MiMARK, y quizás es un valor que se asocia más con equipos liderados por mujeres. Priorizamos la humanidad y el bienestar, incluso por delante de ciertas obligaciones laborales.

— ¿Habéis percibido alguna barrera, por ejemplo, en términos de financiación?

M. C.: Obtener financiación es complicado para cualquier proyecto, pero especialmente en investigaciones en salud femenina: tardamos trece meses en cerrar nuestra primera ronda de financiación. Es esencial que los inversores, mayoritariamente hombres, comprendan la importancia de invertir en proyectos de impacto, también en el ámbito de la salud femenina.

"La endometriosis es una enfermedad comparable a la diabetes o a la migraña, pero como solo afecta a mujeres recibe mucha menos inversión"

— ¿Estamos avanzando lo suficiente en salud femenina?

M. R.: Históricamente, las mujeres han estado infrarrepresentadas en los estudios clínicos. Todavía hoy existen ciertas limitaciones: por ejemplo, es lógico que no se quiera poner en riesgo a una mujer embarazada con un medicamento experimental. Ahora estamos iniciando un proyecto sobre endometriosis y vemos que es una patología muy compleja, con muchas variables hormonales y clínicas —como la menstruación o los tratamientos hormonales— que pueden afectar los biomarcadores. Esta variabilidad explica parte de la infrarrepresentación histórica, pero la solución no es excluir a las mujeres de los estudios solo por su complejidad, sino invertir más recursos para poder tener en cuenta todas estas variables.

Con sede en el Parc Científic de Barcelona, MiMARK cuenta actualmente con 14 empleados.

E. C.: Se está avanzando, pero todavía queda camino por recorrer. La endometriosis es una enfermedad comparable a la diabetes o a la migraña, pero como solo afecta a mujeres, que representan la mitad de la población, recibe mucha menos inversión y atención mediática.

M. R.: Todo está relacionado: hace 50 años, la mayoría de los líderes académicos eran hombres y no se planteaban investigar enfermedades como la endometriosis. Hoy, con más mujeres en posiciones de liderazgo, mayor concienciación y más conocimiento, estamos abordando estas necesidades. También hay hombres comprometidos con esta causa, y la suma de todos estos factores es clave.

“Si la mayoría de las posiciones de liderazgo están ocupadas por hombres, es más probable que tiendan a reconocer e impulsar a otros hombres. Las cuotas ayudan a crear una base más igualitaria”
— Habéis sido reconocidas como Top 1 Mujeres Emprendedoras de Catalunya. ¿Consideráis que los premios y rankings siguen siendo necesarios para visibilizar referentes femeninos?— M. R.: La visibilidad es clave mientras las mujeres sigamos siendo minoría, por ejemplo al frente de startups. Personalmente, también soy partidaria de establecer cuotas para avanzar hacia la paridad. Si la mayoría de las posiciones de liderazgo están ocupadas por hombres, es más probable que tiendan a reconocer e impulsar a otros hombres. Las cuotas ayudan a crear una base más igualitaria. No son una solución definitiva y probablemente en el futuro ya no serán necesarias, pero ahora nos permiten empezar desde un punto más justo. Además, se ha demostrado que incorporar diversas perspectivas, no solo de género, sino también de origen o cultura, aporta más valor a gobiernos, empresas o entornos académicos.Recibir un premio también implica asumir cierta responsabilidad: devolver ese apoyo, referenciarse y ayudarse mutuamente, tal como otras mujeres hicieron con nosotras cuando empezábamos. Crear esta red de apoyo es clave para construir un ecosistema donde las mujeres se impulsen entre sí.— ¿Cómo os imagináis MiMARK dentro de cinco años?

M. R.: Nos gustaría ver nuestro primer producto ya funcionando en el mercado y el segundo muy cerca de salir, confirmando que las biopsias líquidas basadas en fluidos ginecológicos tienen sentido y funcionan.

El equipo de MiMARK prepara ahora una ronda de ocho millones de euros para avanzar en su primer producto, que podría ver la luz dentro de dos años. ©Miquel Coll

E. C.: Más allá de la empresa, queremos que el campo crezca y que otros grupos y empresas trabajen con fluidos ginecológicos. Hay enfermedades que nosotras no podremos abordar, y es positivo que haya más actores investigando en salud femenina: ojalá haya más empresas, más fármacos en el mercado y más inversión en este ámbito.

Ideas tenemos muchas, pero en una startup los recursos y el tiempo son limitados y hay que priorizar. Aun así, vemos mucho potencial: desde entender mejor procesos como la menopausia hasta detectar antes patologías como el cáncer de ovario. Ahora nos centramos en introducir nuestro primer test de cáncer de endometrio en el entorno clínico, pero imaginamos un futuro en el que las mujeres puedan monitorizar su salud incluso desde casa.

“Todavía hoy la salud femenina a menudo se percibe como un nicho, y eso se traduce en menos inversión y menos fondos implicados”

— ¿Y cómo veis la investigación en salud femenina dentro de cinco años? ¿Creéis que todavía se percibirá como un nicho?

E. C.: Debemos ser optimistas. Hace cinco años, cuando fundamos MiMARK, tampoco estábamos donde estamos ahora. Necesitamos más inversión, proyectos más grandes y casos de éxito de empresas que lleguen al mercado. Todavía hoy, la salud femenina a menudo se percibe como un nicho, y eso se traduce en menos inversión y menos fondos implicados.

M. R.: A nivel internacional ya existen iniciativas e inversores centrados en salud femenina. El reto es que ese impulso también llegue aquí, con más apoyo institucional y financiero para proyectos en este ámbito.