Eclipso: revivir experiencias del pasado con tecnología del futuro

Personas en Eclipso Barcelona
Personas en Eclipso Barcelona

La multinacional francesa recrea episodios históricos como el Titanic o las luchas de gladiadores en el Coliseo con rigor documental y vocación cultural, en la frontera entre el ocio y el aprendizaje desde la cúpula del Arenas

12 de marzo de 2026 a las 00:21h

Sentirse intimidado por una pantera ante miles de ojos expectantes antes de sobrevolar la Roma más legendaria, y de ahí respirar la tranquilidad helada de la cubierta del Titanic antes de la colisión, y explorar sus tesoros y recuerdos que siguen yaciendo en el fondo del mar. Son experiencias que solo están en la imaginación o, ahora, en la cúpula del Arenas. La multinacional francesa Eclipso se instaló en septiembre en lo más alto del centro comercial, con el fin de ofrecer expediciones del pasado mediante realidad virtual, como una experiencia cultural basada en la precisión de los detalles históricos.

Ahí, personas que pasean lentamente se distribuyen a lo largo y ancho de una sala, mientras algunos estiran la mano hacia la nada, otros sonríen y otros incluso parecen retroceder con miedo. Será la pantera. ¿O quizás el iceberg? Y es que la sala está preparada para acoger más de una experiencia de forma simultánea.

Ahora, son el Titanic y el Coliseo: pronto se sumará también el ascenso al Everest, con la expedición que lo coronó por primera vez en 1953. No se necesita más que una sala preparada y ponerse las gafas para sumergirse en el Titanic, en las masas del Coliseo o en cualquier experiencia que se programe en el centro. En la primera, junto a pasajeros del transatlántico, explorando sus conversaciones y entretenimientos; en la segunda, siguiendo los pasos del gladiador Flama, entre paseos por el mercado hasta lo más oscuro del Coliseo y la esclava gloria de la arena.

El camino de estos episodios históricos para llegar hasta los ojos del espectador no es rápido ni simple. “Con el Titanic, estuvimos dos años con la investigación, y diez meses con la producción, con 30 programadores”, explica Alirio Padeiro, general manager de Eclipso Barcelona. “Todas las experiencias que programamos son nuestras, y están muy trabajadas. Siempre priorizan la realidad: no es una película, es información cultural”, reivindica Padeiro.

El caso del Titanic es paradigmático: “La idea que se queda es la de la película de James Cameron, pero es una película de Hollywood; aquí vamos a la realidad de lo que ocurrió”. Y lo hace en un viaje de media hora sin recurrir al dramatismo y sin recrearse en el hundimiento, sino poniendo el acento en la exploración de sus restos y en los momentos de cotidianidad que se vivieron en el transatlántico. “Nuestro objetivo es ofrecer una actividad cultural, conectando la tecnología disponible con la capacidad que tenemos de aprender”, remarca Padeiro desde el centro, abierto en septiembre.

El hecho de que las producciones sean de Eclipso permite que no tengan fecha de cierre: se pueden alargan hasta que lo consideren oportuno, sin que reste espacio para incorporar nuevas propuestas, como la del Everest. “La intención es ir sumando experiencias”, que circulan por una red internacional de centros de Eclipso, que roza una decena de espacios en ciudades como París, Londres, Nueva York, Burdeos y Sevilla, mientras se prepara para nuevas aperturas también en Asia y América Latina.

Experiencia 'Coliseo' en Eclipso Barcelona.

Un eje cultural de nuevas tecnologías

Dentro de este circuito internacional, “Barcelona no podía faltar”. “A nivel cultural, Barcelona es una ciudad europea que es difícil dejar de lado. Nos parecía imposible no estar”, subraya Padeiro. Además, Eclipso no ha desembarcado en cualquier lugar de la ciudad: lo ha hecho en una cúpula del Arenas que aspira a convertirse en un eje cultural vinculado a las nuevas tecnologías.

Eclipso suma en esta dirección junto al espacio de ocio multisensorial Ikono, y al centro expositivo inmersivo Giga, que ahora invita a viajar a la Antártida a través de la tecnología. “El objetivo es crear un polo cultural potente”, con experiencias que se complementan.

Equipo de Eclipso en Barcelona.

Más allá de la sala

Pero los planes de Eclipso en Barcelona no se quedan en ese polo cultural, sino que quieren trascenderlo y llevar sus experiencias más allá. Además de crecer en el centro sumando nuevas experiencias, se proponen desarrollar un concepto pop-up con el que llevarlas a espacios como empresas, escuelas o centros para personas mayores.

La versatilidad de la tecnología lo permite, aunque no sea tan sencillo como llevar las gafas y darle al play: “Tenemos que dibujar de forma virtual la sala en la que se hará la experiencia y calibrarla al formato del espacio, y preparar la sala”. Entonces, sí: solo hace falta ponerse las gafas y dejarse llevar hasta momentos del pasado por la tecnología del futuro.

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