El deporte femenino vive un momento de expansión sin precedentes. Los nombres de Aitana Bonmatí, Alexia Putellas o Berta Abellán ya no son solo referentes deportivos, sino que han traspasado la frontera estrictamente deportiva para convertirse en referentes culturales y mediáticos. Llenan portadas, lideran audiencias y redefinen el imaginario colectivo del éxito deportivo.
Aun así, si viramos la mirada hacia los palcos o los despachos —ahí donde se deciden presupuestos, calendarios y estrategias—, la fotografía cambia drásticamente. Mientras las atletas conquistan el mundo, el poder de decisión continúa siendo, en gran parte, un territorio masculino. Con la voluntad de corregir esta asimetría nace Dones en Joc, un proyecto que se ha presentado oficialmente en el Club Natació Atlètic-Barceloneta y que no llega solo para reclamar un espacio, sino para transformar las estructuras de poder del deporte desde dentro. Cómo afirma su presidenta, Berta Arandes, la entidad surge para hacer visibles unas directivas que, a pesar de su preparación, todavía hoy resultan invisibles para el gran sistema.
El análisis de la situación actual requiere una observación profunda que vaya más allá de las apariencias. Según los datos del III Estudio sobre mujeres directivas y profesionales en el deporte federado español, presentado hace pocos días por la Asociación del Deporte Español (ADESP), las mujeres ya ocupan el 42% de los cargos en las Juntas Directivas nacionales, un incremento de cuatro puntos más sobre el análisis anterior. Un indicador que podría invitar al optimismo, pero que esconde una realidad menos equilibrada.
El liderazgo femenino continúa concentrado en áreas de gestión operativa y administrativa; de hecho, cerca del 51% de las federaciones autonómicas tienen una mujer como Secretaria General o Gerente. Esto implica que las mujeres hacen funcionar la maquinaria, pero raramente definen el rumbo. El dato más sobrecogedor se encuentra en la cúspide, donde solo el 1,5% de las Federaciones Nacionales están presididas por una mujer. Es en este punto —el del liderazgo estratégico y la toma de decisiones finales— donde se abre la brecha que Dones en Joc quiere abordar. No se trata tanto de acceder al sistema como de transformarlo para que el talento ya existente pueda llegar, también, a los espacios de máxima responsabilidad.
Este proyecto no es una iniciativa abstracta, sino que nace de una necesidad compartida alrededor de una mesa donde varias directivas pusieron nombre a una sensación recurrente: la soledad profesional y la dificultad de avanzar en entornos aún fuertemente masculinizados. Desde su génesis el pasado mes de marzo, el núcleo impulsor —formado por 13 mujeres referentes de disciplinas tan diversas como la vela, el voleibol, el fútbol, el ajedrez o el ciclismo— ha apostado por un enfoque pragmático. Aquí el empoderamiento no es un eslogan, sino una práctica basada en la conexión.
La necesidad de estar conectadas es, precisamente, el motor que las ha llevado a estructurarse alrededor de tres ejes claros: tejer red para evitar el aislamiento, visibilizar el talento femenino para crear referentes y, sobre todo, pasar a la acción. La asociación quiere huir de la retórica e intervenir de manera directa en la dirección deportiva y la formación de futuras líderes. El objetivo es romper con estereotipos de género e impulsar un modelo de liderazgo inclusivo, pero también estratégico y competitivo.
Dones en Joc adopta una actitud proactiva y desvictimizada, enfocando todos sus esfuerzos en la hoja de ruta para los próximos años. El objetivo es que cualquier mujer, independientemente de su condición, tenga voz, voto y oportunidades igualitarias en clubes, federaciones e instituciones, tanto públicas como privadas. La formación será una pieza clave: talleres, programas y alianzas orientadas a dotar a las profesionales de las competencias necesarias para acceder a las presidencias y a los espacios donde se toman las grandes decisiones. El talento ya existe y está preparado; el reto es desbloquear un sistema que todavía dificulta que este talento llegue arriba de todo.
La presencia en el acto de presentación de la deportista Berta Abellán, campeona del mundo de trial, como embajadora del proyecto, refuerza esta visión transversal. En un entorno tan masculinizado como el del motor, el éxito del Abellán demuestra que las barreras se pueden superar, pero también es un recordatorio de que detrás de cada título mundial tiene que haber una gestión sólida que crea en el proyecto. La asociación quiere que las niñas que hoy miren a sus referentes no solo puedan imaginarse compitiendo, sino también decidiendo el futuro de un club o de una federación. Se trata, en definitiva, de generar un nuevo imaginario donde la mujer no sea la excepción en los órganos de poder, sino la norma.
El acto también fue un punto de encuentro de mujeres referentes del sector. Entre las asistentes destacaron figuras clave como Mireia Cammany, vicepresidenta de PIMEC y directora general adjunta de EPI Industries; Isabel Pérez, secretaria general de la UFEC, o Raquel Albiol, diputada de Feminismo e igualdad de la Diputación de Barcelona, entre otras representantes de instituciones y federaciones deportivas catalanas. Su presencia arrecia que la transformación del liderazgo deportivo es un compromiso compartido por toda la industria.
Más que una asociación, Dones en Joc es un indicador de cambio. Un cambio social imparable que reclama que la revolución vivida en el campo de juego se traslade también a los despachos. Con el apoyo de figuras relevantes del sector y una cúpula directiva comprometida, el proyecto aspira a convertirse en un agente transformador del sistema deportivo catalán. El camino que se inicia ahora no solo busca el beneficio de las mujeres directivas, sino la mejora de la industria del deporte, haciéndola más diversa, profesionalizada y, por encima de todo, liderada con una visión de futuro donde el género no sea un límite, sino un valor añadido.
