LA SEMANA DEL TURISMO

El 22@ como puerta de entrada del turismo de negocios

Visita guiada a través de l’arquitectura del Districte 22@
Visita guiada a través de l’arquitectura del Districte 22@

Barcelona lleva años siendo una de las grandes capitales turísticas del mundo. Su capacidad de atracción la situó como el destino más visitado del mundo el año pasado.

06 de mayo de 2026 a las 23:40h

Barcelona es una de las grandes capitales turísticas del mundo desde hace años. Su capacidad de atracción —basada en la cultura, la arquitectura, la gastronomía y el clima— la situó como el destino más visitado del mundo el pasado año. Pero, hoy en día, este posicionamiento ha evolucionado hacia una nueva realidad: la ciudad no solo recibe turistas, sino que acoge a profesionales innovadores y empresas que llegan atraídos por los grandes eventos internacionales y por el dinamismo de su ecosistema.

En este sentido, el turismo de negocios ha adquirido un protagonismo creciente. Barcelona se ha consolidado como un escenario de grandes congresos y eventos empresariales internacionales, que atraen a miles de profesionales y empresas de todo el mundo. Pero más allá de las ferias y congresos, la ciudad ofrece otros escenarios donde esta actividad se despliega y se vive de manera más directa.

El turista de negocios se mueve de manera diferente al turista que visita la ciudad; tiene una agenda más cerrada, pero también ratos muertos o espacios informales. En estos pequeños momentos más libres, la ciudad se despliega de otra forma. Restaurantes, calles, hoteles y otras zonas entran en juego. El turismo de negocios no se limita a consumir ciudad: la recorre, la conecta y, en cierto modo, la pone en funcionamiento desde otra lógica.

El 22@ no solo ofrece un turismo empresarial de congresos y ferias, sino también una reconfiguración de los atractivos de la ciudad

El distrito 22@ acoge oficinas, espacios de trabajo compartido, auditorios, cafeterías, calles amplias, edificios nuevos y restos de una antigua ciudad industrial reconvertida. El entorno adquiere un valor en particular, puesto que permite salir de la rigidez del viaje de negocios. Además, este tipo de entornos conectan con un perfil de visitante cada vez más habitual: profesionales que no buscan únicamente servicios, sino contexto. Personas interesadas en entender cómo son las dinámicas de cada ciudad, cómo se trabaja o qué negocios se llevan a cabo. El 22@ da respuesta a esta curiosidad.

 

Barcelona, poco a poco, ha ido asumiendo este cambio. La alta densidad turística en los puntos más icónicos ---Ciutat Vella, Ruta Gaudí o la Vila de Gracia--- ha provocado que el turismo se esparza por la ciudad con la intención de tener una experiencia diferenciada y auténtica de lo que es y lo que puede ofrecer Barcelona. Y esto hace que zonas que tradicionalmente no formaban parte del imaginario turístico empiecen a tener un papel dentro de esta experiencia.

En este mapa más amplio de la ciudad, se encuentra el distrito 22@. La arquitectura del 22@, formada principalmente por antiguas fábricas reconvertidas, nuevos edificios innovadores o los espacios aún en transformación, dan la idea de una ciudad en movimiento, que no deja de evolucionar. En esta línea, el distrito también contribuye a ampliar la imagen de Barcelona. Una imagen que se proyecta hacia el futuro, con un 22@ que representa el papel de la ciudad en la revolución tecnológica actual.

Vista de los rascacielos del 22@. © Laura Piqué

 

Así pues, el 22@ no solo ofrece un turismo empresarial de congresos y ferias, sino también una reconfiguración de los atractivos de la ciudad. En la zona se pueden ver edificios que ya representan parte de la iconografía urbana de Barcelona, como puede ser la Torre Glòries. Pero también muestras de la arquitectura contemporánea de la ciudad, como por ejemplo el Disseny Hub Barcelona o el edificio MediaTic, así como equipaciones culturales, como Can Framis.

En un momento en que Barcelona se plantea cómo gestionar mejor el turismo, el 22@ tiene un papel clave en esta redefinición del sector. No únicamente en la redistribución de los visitantes, sino en la construcción de un modelo diferente. Un modelo que apuesta por el turismo de negocios y una diversificación de zonas de la marca Barcelona, un modelo que quiere que la ciudad se viva y no únicamente se consuma.

Porque si algo define a Barcelona hoy, es precisamente esta capacidad de salir de los recorridos previsibles. Y en este desplazamiento, el 22@ ya hace tiempo que tiene un lugar.