Antes de que un objeto se materialice y llegue a una tienda, ha pasado por muchas manos, pruebas y cambios. Una idea que se dibuja, se construye, se pone a prueba y, a veces, vuelve a empezar. Es en este momento, cuando todavía nada está del todo decidido, donde pone la mirada la nueva edición de la Barcelona Design Week, que este año toma el lema PRO-TEST para reivindicar el diseño como un proceso vivo, hecho de preguntas, ensayos y reformulaciones.
Durante doce días, la ciudad permitirá entrar en algunos de estos momentos en que las ideas todavía están tomando forma. En Kave y Mentalitat Atelier, por ejemplo, se podrá seguir el rastro de un producto desde el primer esbozo hasta el prototipo y los últimos retoques, mientras que Inside the Collection, de Coordonné, abrirá las puertas al proceso que hay detrás de una colección antes de que llegue al resultado final. El recorrido también mirará atrás, con una propuesta que repasa los 65 años de historia de Elisava, y saldrá a la calle con un proyecto que lleva el diseño hasta los comercios de proximidad: 11 artistas intervendrán 185 persianas de 10 distritos de Barcelona.
