Daniel López es director de la asesoría jurídica corporativa de VidaCaixa, la aseguradora líder del mercado español, integrada en el grupo CaixaBank. López es, además, uno de los jóvenes que participan en el programa de liderazgo y ciudad que imparte Barcelona Global, Barcelona 2040.
El objetivo de esta serie de entrevistas es que esta nueva generación de líderes compartan su visión sobre la Barcelona del futuro a la que aspiran, así como sus propuestas de impacto para la mejora de la ciudad.
--- ¿Qué esperas de la Barcelona del año 2040?
--- Me encantaría que en el año 2040 Barcelona siguiera evocando el concepto de vanguardia que, en sentido amplio, viene asociado a la ciudad al menos desde las exposiciones universales. Barcelona es una ciudad especial con una capacidad única para generar y atraer talento y una marca propia muy diferencial. Durante los últimos años se ha extendido un discurso algo pesimista sobre el futuro pero, por otra parte, creo que ese espíritu de autocrítica es algo muy barcelonés y que nos ayudará a mantener el apetito por seguir siendo referencia.
--- ¿Con qué ciudad compararías Barcelona?
--- Precisamente, creo que uno de los elementos que hacen de Barcelona una ciudad especial es su singularidad y lo difícil que es compararla con otras. Por la calidad de vida que se respira, la describiría como una Viena mediterránea. Por su espíritu emprendedor, podría evocar a San Francisco. A la vez, sin embargo, tiene un punto de ciudad pequeña, casi provinciano, que se percibe especialmente después de haber pasado tiempo en cualquier gran urbe europea como Londres, París o incluso Madrid, y que le aporta un encanto particular.
--- ¿A qué modelo de ciudad crees que debería buscar parecerse Barcelona?
--- Barcelona no debería tratar de emular a nadie, sino que debería apostar por reforzar sus fortalezas y valerse de ellas para dar respuesta a los desafíos que existen ahora mismo y que se atisban a medio y largo plazo. Una ciudad es un ecosistema muy complejo. Sí creo, no obstante, que sería bueno explorar fórmulas de éxito e importar quirúrgicamente aquellos elementos que tengan sentido para Barcelona.
"Los grandes logros de la ciudad han sido el resultado de esfuerzos colectivos impulsados desde una sociedad civil de base muy heterogénea"--- ¿Cuál es reto principal que debe resolver Barcelona en los próximos años?
--- El principal reto que tiene Barcelona es aprender a hacerse grande manteniendo la calidad de vida de sus habitantes. Esto pasa por superar las fronteras municipales y converger hacia la Barcelona metropolitana. Para ello es imprescindible mejorar la movilidad y hacer atractivo residir en zonas con capacidad física de crecimiento. Barcelona, además, no puede dejar de ser una ciudad para sus residentes y, en ese sentido, creo que tenemos siempre muy presentes a los jóvenes, pero a veces nos olvidamos del contexto demográfico que vivimos y los desafíos que la longevidad traerá para todos. Barcelona tiene la capacidad de posicionarse también como una ciudad referente en la que jubilarse, pero ello requiere de planificación estratégica.
--- ¿Cuál crees que debe ser el papel de las nuevas generaciones y su implicación en el desarrollo de la ciudad?
--- Todas las generaciones debemos tomar parte activa en resolver los problemas del hoy, pero los más jóvenes somos los primeros interesados en pelear por el futuro que nos tocará vivir. En eso Barcelona también ha sido referente, y no me cabe duda de que lo seguirá siendo. Los grandes logros de la ciudad han sido el resultado de esfuerzos colectivos impulsados desde una sociedad civil de base muy heterogénea, en la que los jóvenes siempre han tenido un papel relevante.
--- ¿Por qué sectores empresariales crees que debe apostar Barcelona?
--- Sectores estratégicos con visión de largo plazo, que se comprometan con la ciudad y con generar valor para la sociedad y los residentes de la ciudad. Barcelona ya es un referente en industrias como la vinculada a las ciencias de la salud en sentido amplio, y se está posicionando bien en el ámbito de la tecnología. Sería bueno tratar de ganar relevancia en sectores antes referentes como el financiero y apostar también por los servicios asistenciales orientados a la longevidad. Para ello, Barcelona debería alinearse con la dirección marcada por el informe Draghi y simplificar todos aquellos trámites y exigencias regulatorias que dependan de la esfera municipal para impulsar el dinamismo y ser percibida como business friendly.
