El Cirque du Soleil instala de nuevo su carpa en el Distrito Cultural de L'Hospitalet y lo hace con uno de los espectáculos más aclamados de su historia: KURIOS – Gabinete de Curiosidades, un espectáculo que es pura fantasía, adrenalina y talento circense. Del 3 de septiembre al 18 de octubre de 2026, el recinto se transformará en un universo de magia, estética steampunk y acrobacias imposibles que demuestran que, cuando se le da rienda suelta a la imaginación, todo es posible.
El universo KURIOS y la fantasía steampunk
Michel Laprise es el escritor y director de KURIOS, la producción número 35 del Cirque du Soleil que, tras estrenarse en Montreal, ya ha sido vista por más de 6 millones de espectadores en más de 40 ciudades de todo el mundo.
La idea del espectáculo nació de una manera muy curiosa: Laprise observó la carpa desde fuera y la imaginó como una gigantesca antena de radio primitiva. Junto al escenógrafo Stéphane Roy, se imaginó una realidad alternativa inspirada en el París de la Revolución Industrial del siglo XIX, un tiempo dominado por las máquinas de vapor, el gramófono y la fe en el progreso. Pero se alejó del estilo victoriano para darle un toque retrofuturista de lo más personal.
La trama de KURIOS nos invita a ponernos bajo la piel del Buscador, un inventor chiflado y entrañable que está convencido de que existe un mundo oculto e invisible justo debajo de la superficie, el lugar donde se encuentran las ideas más locas y los sueños más grandiosos. Al abrir su gabinete mecánico, una colección de personajes extravagantes irrumpe en su taller para poner su universo patas arriba a base de poesía y humor. De todos ellos, destaca el Señor Microcosmos, una persona-máquina que, en su propio torso, tiene una diminuta habitación habitada por personajes en rotación como Mademoiselle Lili o Cosmolito.
Tampoco pasa desapercibido Nico el hombre del acordeón, cuyo traje arrugado en forma de origami imita el fuelle de un instrumento y las cámaras fotográficas de antaño, o Klara la Telégrafa de lo Invisible, equipada con una falda de aros que gira captando ondas electromagnéticas. Todo ello acompñado por un vestuario detallista y lleno de simbolismo: cuenta con más de 8.000 prendas confeccionadas y un récord de 464 accesorios de atrezo (la cifra más alta en toda la trayectoria de la compañía).
Circo, acrobacias y música en directo
En el escenario de KURIOS hay un grupo de música en directo que tocará jazz y electro swing (compuesto por Bob & Bill y Raphaël Beau) y que será la banda sonora de los números acrobáticos. El espectáculo comienza con la fiesta de bienvenida en una estación de tren vintage (Chaos Synchro 1900) para, luego, llevarnos al Mundo al revés, donde una cena formal se convierte en un reto de equilibrio apilando sillas hasta el techo para llegar hasta una lámpara que flota en el aire.
También hay espacio para las contorsionistas haciendo figuras imposibles sobre una mano metálica gigante, o la energía de la Red Acro, con acróbatas vestidos de criaturas marinas volando por los aires.
Tampoco se quedan los números acrobáticos más puros. Un claro ejemplo es el show de contorsión, donde cuatro artistas vestidas como criaturas marinas giran, se entrecruzan y dibujan figuras imposibles sobre una estructura impresionante: una mano metálica gigante de 340 kilos al más puro estilo steampunk que se mueve por el escenario. La adrenalina se dispara por completo con la Red Acro, una de las escenas más potentes del espectáculo. Aquí, un grupo de acróbatas se propulsa sobre una red de trampolín para hacer volteretas, giros y saltos mortales a una altura vertiginosa.
Pero aún hay más: una acróbata pedalea y realiza piruetas sobre una bicicleta suspendida en el aire, dos artistas se deslizan con una elegancia hipnótica entre correas aéreas y el trapecio, y el riesgo roza el límite en el Rola Bola, donde un piloto intenta mantenerse en pie sobre una torre inestable de cilindros y tablas en constante movimiento.
La ingeniería humana tras la Gran Carpa
Antes de que las luces se enciendan y la música empiece a sonar, hay una historia que merece ser contada. Un espectáculo de estas dimensiones implica levantar una ciudad efímera, cuyo centro neurálgico es la Gran Carpa.
Para su instalación, se necesitan 8 días y el esfuerzo de un equipo de más de 100 personas. El momento más espectacular del proceso llega con la elevación de la lona principal: una maniobra donde se utilizan más de 120 postes de soporte laterales empujados a mano hasta guiar la estructura a su posición final. La carpa principal alcanza los 19 metros de altura y 52 metros de diámetro para poder acoger a unos 2.500 espectadores por función.
KURIOS es el nuevo espectáculo del Circo del Sol que nos recordará que nuestra capacidad de asombrarnos sigue intacta. Y es que, a veces, solo basta con cerrar los ojos y dejar volar la imaginación para abrir la puerta a un mundo de maravillas.
