Los cinco equipos que competirán por diseñar el futuro Liceu Mar en el Port Vell

Ubicación del futuro Liceu Mar en el Port Vell
Ubicación del futuro Liceu Mar en el Port Vell

El proyecto del Liceu y el Port de Barcelona entra en fase decisiva con cinco equipos finalistas que definirán un nuevo polo cultural abierto al mar

07 de abril de 2026 a las 13:26h

Barcelona vuelve a mirar al mar —y esta vez lo hace a través de la ópera, la danza y la creación contemporánea. El futuro Liceu Mar, la segunda sede del Gran Teatre del Liceu en el Port Vell, ya ha superado su primera gran prueba: atraer talento global. Y lo ha hecho con una contundencia inesperada.

Hasta 55 equipos de arquitectura y urbanismo de todo el mundo han respondido a la convocatoria para imaginar este nuevo nodo cultural. Una cifra que, en palabras de los impulsores del proyecto, supera con creces las expectativas iniciales —“esperábamos una veintena de candidaturas”, admiten—. El resultado: cinco equipos finalistas que ahora competirán por dibujar el futuro de un espacio que aspira a redefinir la relación entre ciudad, puerto y cultura.

Los cinco equipos seleccionados comparten una característica clave: la combinación de estudios internacionales de primer nivel con despachos locales. Una fórmula que no es casual, sino estructural. “El Liceu Mar nace como un proyecto coral” —en palabras de la arquitecta en jefe de Barcelona, Maria Buhigas—, y esta lógica colaborativa se ha trasladado también al concurso.

“El calendario prevé que las obras puedan comenzar entre finales de 2029 y 2030”

Los equipos finalistas son:

  • SANAA + Camps Felip Arquitectura
  • Batlle i Roig + Snøhetta
  • Barozzi Veiga + Maio + Burgos & Garrido
  • Sou Fujimoto + GRAS + AldayJover
  • David Chipperfield Architects + b720 + CreuSeCarrasco

Más allá de los nombres, el jurado ha valorado la capacidad de estos equipos para integrar disciplinas diversas: arquitectura, urbanismo, acústica, diseño y tecnologías audiovisuales. No se trata solo de construir un contenedor cultural, sino de diseñar una experiencia completa.

Ámbito de ordenación del futuro Liceu Mar - Gráfico 1 © Cedida

Los equipos han sido seleccionados por su capacidad de equilibrio entre cinco perfiles clave: los autores arquitectónicos y urbanísticos, y tres especialistas —en acústica, diseño y tecnologías audiovisuales—, con el objetivo de que estos elementos queden plenamente integrados en el edificio y su entorno.

Valentí Oviedo: "Como espacio mediterráneo, el entorno jugará un papel esencial"

De hecho, el entorno del edificio adquiere una gran relevancia en el proyecto: “como espacio mediterráneo, el entorno jugará un papel esencial”, assegura el director general del Liceu, Valentí Oviedo. Es más, la voluntad es que “el entorno y el edificio jueguen un mismo rol”, reforzando la idea de un espacio donde arquitectura y urbanismo se conciben como una sola pieza.

Según Valentí Oviedo, el proyecto deberá resolverse en tres escalas simultáneas: la presencia lejana, como nuevo icono del paisaje; la escala humana, en la aproximación de ciudadanos y visitantes; y la confortabilidad interior. Esta triple dimensión resume la ambición del Liceu Mar: ser al mismo tiempo un edificio emblemático y un espacio cotidiano.

Con una inversión prevista de unos 50 millones de euros para el edificio, el Liceu Mar quiere convertirse en mucho más que una extensión del teatro de La Rambla. Aspira a ser un polo creativo y un motor de dinamización cultural del siglo XXI: un equipamiento vivo, flexible y sostenible, de referencia para todos los públicos, que garantice el acceso universal a la cultura. Impulsará la creación contemporánea —con el Centro Internacional de Ópera de Nueva Creación—, reforzará la actividad educativa y familiar, el Petit Liceu, una temporada estable de danza y una programación operística diversa en formatos y escalas múltiples.

Valentí Oviedo © A Bofill

Al proyecto cultural se suma la transformación de 46.000 metros cuadrados del Moll d’Espanya, con la voluntad de generar un gran espacio público abierto al mar. La reurbanización —que supondrá una inversión adicional de unos 20 millones de euros— soterrará el tráfico rodado y redefinirá completamente esta pieza del Port Vell.

El Port de Barcelona será el responsable de la urbanización de los entornos del futuro equipamiento, mientras que la empresa municipal Barcelona d’Infraestructures Municipals (BIMSA) se encarga de la gestión integral de la construcción del nuevo Liceu Mar.

Ámbito de ordenación del futuro Liceu Mar - Gráfico 2 © Cedida

Barcelona, laboratorio de arquitectura cultural

La selección de los cinco finalistas abre ahora una segunda fase remunerada en la que los equipos dispondrán de cuatro meses para presentar sus propuestas. Las maquetas se harán públicas en el marco de la Capital Mundial de la Arquitectura 2026 y el jurado las recibirá y valorará de forma anónima —sin saber cuál de los cinco equipos ha diseñado cada una—. Hasta entonces, el futuro Liceu Mar sigue siendo una idea en construcción. Nadie lo ha dibujado todavía.

El calendario prevé que las obras puedan comenzar entre finales de 2029 y 2030, si se cumplen los plazos previstos. Hasta entonces, el proyecto entrará en una fase clave de definición arquitectónica que determinará no solo la forma del nuevo equipamiento, sino también la relación de Barcelona con el mar que la rodea.