Cecot, la locura y el reconocimiento en la mirada del otro

Guardonats i representants d'entitats a la 30 Nit de l'Empresa de Cecot
Guardonats i representants d'entitats a la 30 Nit de l'Empresa de Cecot

La 30a Nit de l’Empresa de Cecot se ve marcada por el valor al reconocimiento, la dignidad del trabajo y la alerta sobre el futuro de la sociedad del bienestar.

27 de octubre de 2025 a las 18:43h

Somos quienes somos cuando existimos en la mirada del otro. “Todos tenemos una necesidad fundamental en la vida: ser reconocidos. Necesitamos la mirada del otro para reconocernos a nosotros mismos”. La reflexión la hizo este lunes 13 de octubre en el Teatre Principal de Terrassa el fundador y actual presidente de honor de La Fageda, Cristóbal Colón, mientras era reconocido por la patronal Cecot como Personalidad del 2025, en una de las noches más importantes del año para el tejido empresarial catalán: la Nit de l’Empresa de Cecot. Una velada en la que la patronal, directivos y representantes institucionales se reunieron para reconocer (y mirar) el esfuerzo de muchos empresarios y empresarias: “Hacer empresa nunca es un camino fácil”. Por supuesto, no faltaron las reprimendas de Xavier Panés, empresario y presidente de la patronal.

Estas palabras de Colón, sobre la mirada del otro y el reconocimiento, tienen un sentido especial en noches como las de Cecot —que, por cierto, celebraba su 30ª edición—: los premiados, los representantes institucionales y algunos patrocinadores están sentados en el escenario, esperando su turno, durante toda la gala. Y el público, los mira. Los reconoce. Entre el público, hay dos expresidentes de Catalunya: Artur Mas y Pere Aragonès.

En el escenario, formando parte de la puesta en escena, están Xavier Panés y Cristóbal Colón, así como el presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull; el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper; Jordi Ballart, alcalde de Terrassa; Pere Navarro, delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona; José Alberto Carbonell, presidente del Puerto de Barcelona; Marta Raventós, presidenta del Cercle Cecot de Joves Empresaris; y otros directivos, representantes de entidades y de las empresas premiadas. En el escenario hay más de 28 personas.

¿Y quién no está, pero debería haber estado? El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y Salvador Illa, presidente de la Generalitat, quien se excusó por motivos de la DANA en las Terres de l’Ebre.

La recuperación de la dignidad perdida

En un teatro que “se les ha quedado pequeño”, tan lleno que se habilitaron dos salas anexas para seguir el evento, los asistentes reconocieron con un aplauso especialmente largo —y emotivo— la trayectoria de Cristóbal Colón al frente de La Fageda y su labor por dignificar la vida de personas en situación de vulnerabilidad a través de un trabajo digno y con sentido. Porque para Colón, “el sentido del trabajo es un trabajo con sentido”, y eso se basa en tres condiciones: “que nos permita ganarnos la vida, que nos ayude a desarrollar nuestras capacidades y que nos haga sentir que formamos parte de algo superior a nosotros mismos”.

Psicólogo de formación, Colón impulsó hace más de cuarenta años un proyecto que revolucionó la integración social y laboral de personas con discapacidad intelectual y enfermedad mental en la Garrotxa. Ahora lo vemos en forma de yogures, helados y mermeladas, pero los inicios de La Fageda, “un proyecto de locos”, comenzaron en 1982 con trabajos encargados por otras empresas y tareas de jardinería. Convencido de que el trabajo podía ser una herramienta transformadora, Colón creó La Fageda con 15 personas, la mayoría procedentes del hospital psiquiátrico de Salt. “Quería que recuperaran, a través del trabajo, la dignidad que habían perdido”, afirmó Colón. Hoy, la cooperativa de referencia de la economía social cuenta con más de 600 trabajadores.

Cristóbal Colon, fundador de La Fageda, recibe el Reconocimiento a la Personalidad 2025 © ACN

“La aventura puede ser loca, pero los que deben estar cuerdos son los aventureros”. O dicho de otra manera, por el propio Colón: “Veníamos de la locura y lo único que podía salvarnos era la cordura”, y una premisa muy clara: no volver al manicomio.

Su historia al frente de La Fageda es un caso de éxito empresarial y humano, que nos recuerda que el éxito no puede reducirse a beneficios económicos y cuotas de mercado, “que no se mide en euros, sino en la mejora de la vida de las personas”. Y un recordatorio para los empresarios presentes: “La empresa debe seguir siendo una de las grandes constructoras de la sociedad”.

La sociedad del bienestar, en riesgo

Bien alineado con esta filosofía, Panés ha destacado el camino de “hacer empresa” y puesto en valor “la comunidad”, pero ha querido aprovechar el altavoz para compartir —como es habitual— su “receta para generar progreso y riqueza compartida”, con un mensaje de responsabilidad y alerta: “La sociedad del bienestar está en riesgo. En Catalunya, en España y en Europa”.

Xavier Panés: "Aquí no hay ideología. Es pura aritmética"

El envejecimiento de la población, las jubilaciones masivas y el aumento de la tasa de dependencia ponen en duda, según Panés, la viabilidad del modelo actual. En España, de hecho, el grupo de personas que se jubila cada año es mayor que el de jóvenes de 25 años que entra en el mercado laboral. Y esta “trampa demográfica” de no renovación se acentuará aún más en los próximos años.

De hecho, la tasa de dependencia (que calcula la proporción de población mayor de 65 años respecto a la de 25-64 años) es actualmente del 36%, lo que significa que por cada jubilado hay 2,6 personas en edad de trabajar. Y las previsiones demográficas apuntan a que llegará al 61% en 2050, es decir, solo 1,6 personas. ¿Qué provocará este escenario? Una caída de los ingresos fiscales del Estado y un aumento del gasto público. Es decir, “una situación de insostenibilidad de las finanzas públicas, si no hacemos nada”.

“Aquí no hay ideología —afirma con contundencia Panés—. Es pura aritmética”, aunque sí deja caer algún reproche político en su discurso: “Este debería ser el orden: mejorar la productividad y la capacidad de generar riqueza de las pequeñas y medianas empresas para poderla repartir, y no como pretende la ministra de Trabajo, que está decidida a ahogar a las empresas con medidas que dificultan nuestra viabilidad y fomentan la cultura del no trabajo”. Y, de nuevo, estalla un aplauso no protocolario y sincero entre el público.

Xavier Panés, presidente de Cecot, en la 30 Nit de l'Empresa de la patronal

De hecho, Panés ha criticado “medidas unilaterales que invaden el diálogo social, como el intento fallido de reducción de la jornada laboral por la puerta de atrás”, y ha aportado su receta: mejorar la productividad; “activar trabajadores cotizantes”; luchar contra “el absentismo desbocado”, la economía sumergida y la picaresca de algunos que abusan de un sistema de prestaciones sociales; crear un marco fiscal y de incentivos a la inversión; reducir la burocracia, simplificar la administración y modernizar la administración pública; mejorar la política migratoria y ampliar y modernizar las infraestructuras de servicios para asumir el crecimiento de la población.

Para lograrlo, instó a la acción y lanzó un mensaje contundente: “Las empresas somos parte indispensable de la solución, y no el enemigo a combatir como proclaman algunos desorientados radicales”.

Sin responder directamente a cada una de las cuestiones, el conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, tendió su mano, admitiendo la veracidad de la fotografía expuesta sobre “la situación que viven Catalunya, España y Europa”, y poniéndose “a disposición” de la patronal y de la empresa. ¿Cómo? “Con colaboración público-privada, en mayúsculas”.

Ahora sí, el reconocimiento en la mirada del otro

Y, efectivamente, esta era la noche para reconocerlos a ellos: los Reconocimientos al Progreso Empresarial se los llevaron, en el ámbito de la sostenibilidad, la histórica empresa barcelonesa Piera Ecoceràmica; en la categoría de transformación digital para la industria, el galardón fue para Siverus, con sede en Vallirana; y en el ámbito de los servicios, Cecot reconoció a Dexeus Dona, tras impulsar un proceso de digitalización para mejorar la atención y la relación con sus pacientes. La creatividad también tuvo premio, con GrandesZapatos; y la mirada puesta en el futuro la representó la spin-off barcelonesa Lumiris Spectral Solutions.

Además, el equipo de atención primaria EAP Sardenya fue distinguido como pyme responsable, y Silgan Dispensing Systems Barcelona fue premiada por sus políticas de prevención y bienestar laboral. Más allá de las empresas premiadas, Cecot quiso poner en valor el asociacionismo con el reconocimiento al Gremi de Ferreteria de Catalunya y a la Unió de Botiguers de Reus.

Y el reconocimiento a las empresas centenarias fue para el Il·lustre Col·legi de Graduats Socials, Vicente Torns, Coma y Ribas y GuinotPrunera; historias empresariales que nos recuerdan —como bien mencionó el presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull, en su discurso— que “juntos podemos conseguir aquello que parece imposible”. Y más aún si contamos con ejemplos como los de La Fageda.