Durante años, Barcelona ha vivido con una ausencia difícil de explicar: Salvador Dalí, uno de los artistas catalanes más universales, no tenía ningún espacio propio ni ningún homenaje. Ahora, casi un siglo después de su primera exposición individual, precisamente en Barcelona y en las Galerías Dalmau, el artista vuelve al paseo de Gràcia. Lo hace no muy lejos de aquellas galerías: en la Casa Amatller, donde desde el 16 de septiembre se instala Dalí Cibernético, un espacio permanente que recupera una faceta menos conocida del creador de Figueres: la del Dalí fascinado por las máquinas, la ciencia, la tecnología y los futuros que imaginaba mucho antes de que llegaran.
La experiencia ocupa los 1.200 metros cuadrados del Centro de Artes Digitales de la Casa Amatller, que ya había sido escenario de propuestas inmersivas dedicadas a artistas como Sorolla o Goya. A diferencia de estas, sin embargo, la de Dalí no está pensada como una exposición temporal, sino un espacio vivo que puede ir incorporando piezas y transformándose —y, por lo tanto, que de momento no tiene fecha de caducidad—. Partiendo de la experiencia que Layers of Reality creó en 2022 sobre Dalí, convertida en un éxito internacional, actualiza y amplía los contenidos. La muestra pone así el foco en un Dalí visionario, especialmente interesado en la tecnología, la moda y la posibilidad de imaginar un futuro que todavía no existía.
