Erigir un espacio para preservar y proyectar la canción de autor catalana. Este es el objetivo que persigue Barnasants desde hace años, y que se concreta mediante la demanda de un equipamiento: el Ateneu de la Cançó d’Autor. Ahora, el festival ha dado un paso más en este camino de reivindicación: ha reunido el apoyo de seis de los ocho consellers de Cultura que la Generalitat ha tenido en las dos últimas décadas. Ferran Mascarell, Joan Manel Tresserras, Santi Vila, Lluís Puig, Laura Borràs y Àngels Ponsa han hecho oficial su apoyo a la propuesta mediante una carta abierta, a la que no descartan sumar más adhesiones.
Así, el objetivo está claro: impulsar un equipamiento de referencia dedicado a preservar, estudiar, desarrollar y proyectar la canción de autor. Y es que los impulsores conciben este espacio como una infraestructura clave para cuidar la memoria musical, impulsar la creación contemporánea y apoyar el talento emergente, así como reforzar la proyección internacional de la canción de autor, especialmente catalana y occitana.
Ante este objetivo, el equipamiento debe ser “la casa grande de los cantautores y cantautoras”, que pueda combinar el estudio con la preservación, la creación y también una programación regular y estable, según el fundador y director de Barnasants durante 30 años, Pere Camps. El ciclo de canción de autor barcelonés —ahora bajo la dirección de Marçal Girbau— lidera la iniciativa ante lo que considera un equipamiento imprescindible: “Es una absoluta anomalía nacional que la ciudad de Barcelona no cuente con un centro de estudio, creación y exhibición de la canción de autor, probablemente el género artístico más genuino de nuestro país”, remarca Girbau.
Y es que los orígenes de la canción de autor catalana enraizan profundo, con un valor histórico que enlaza la tradición trovadoresca hasta la actualidad, pasando por la Nova Cançó durante el franquismo. Con esta propuesta, los impulsores están determinados a poner todos los elementos para garantizar la continuidad de este patrimonio cultural. ¿Cómo? Con un espacio que incluya documentación, investigación, creación, exhibición y que ejerza a la vez como punto de encuentro, con mirada también internacional.
Todo ello, en un proyecto largamente reivindicado por el sector cultural y musical, y que empezó a tomar forma en 2020, mediante un estudio de la socióloga y especialista en gestión cultural Gemma Ponsa, bajo la tutorización del exconcejal y doctor en Ciencia Política Ricard Gomà. La apuesta por poner en marcha el equipamiento ya reunió entonces el apoyo de 260 músicos, mediante un manifiesto que ha seguido acumulando adhesiones hasta superar los 350 cantautores.
1.800 metros cuadrados y 1,2 millones
La apuesta por este nuevo equipamiento no se hace en abstracto, sino en base a una propuesta ya concreta, mediante el estudio de Ponsa. En concreto, los impulsores defienden poner en marcha un equipamiento de 1.800 metros cuadrados con un presupuesto anual de 1,2 millones de euros, con una aportación pública de 64%, y con una gestión cívica.Para convertirlo en una realidad, es imprescindible el compromiso institucional, como destacan los impulsores. Así, instan a Ayuntamiento, Generalitat, Diputación de Barcelona e incluso al Ministerio de Cultura a trabajar de forma coordinada con el conjunto del tejido cultural para construir este proyecto, como bastión de la canción de autor y su futuro, y como altavoz del papel de Barcelona, y de su canción de autor, como capital cultural de referencia internacional.
