El fomento de la lectura es uno de los principales objetivos de la red de bibliotecas públicas. Una tarea que la Federación de Gremios de Editores de España reconoce anualmente a través del Premio Liber, que este año ha distinguido a la biblioteca Jaume Fuster de Gràcia como la mejor iniciativa de fomento de la lectura en bibliotecas abiertas al público.
El equipamiento situado en Gràcia, inaugurado en noviembre de 2005 coincidiendo con la celebración del año del Libro y la Literatura en la ciudad, fue la vigesimonovena biblioteca pública de la ciudad. Además, representó un hito para la ciudad ya que supuso el último paso de la estratégica renovación de la plaza de Lesseps de Barcelona, concebida a través de un proceso participativo con los vecinos. La biblioteca toma el nombre del escritor, guionista y traductor Jaume Fuster (Barcelona, 1945-1998), miembro activo de l'Associació d'Escritpros en Llengua Catalana.
El equipamiento, construido sobre unas antiguas cocheras, fue proyectado por Josep Llinàs que, con este edificio, ganó el premio FAD de arquitectura. Actualmente está considerada como una de las joyas del distrito, no solo por su valor arquitectónico, sino también por su fondo documental, uno de los más extensos y completos de toda la red de bibliotecas públicas. La Jaume Fuster es la biblioteca central del distrito de Gràcia, y heredó parte del fondo del antiguo equipamiento Antoni Julià de Capmany, también situada en el distrito de Gràcia hasta los años 70.
Con más de 100.000 documentos disponibles, el fondo documental también tiene una gran vinculación con el distrito de Gràcia, ya que reúne documentos históricos que hacen referencia a este distrito además de obras de autores que viven o han vivido en él. Asimismo, también cuenta con un fondo especializado en viajes, donde también se pueden encontrar guías de países, regiones o ciudades.
Además, fue la primera biblioteca pública que disponía de un auditorio con capacidad para 250 personas y una sala de exposiciones propia. Con una relación profunda con el tejido literario barcelonés, la biblioteca Jaume Fuster acoge a menudo presentaciones literarias y ha albergado distintas exposiciones dedicadas a la historia editorial barcelonesa en su sala de exposiciones.
Con casi 2.000 usuarios diarios, la biblioteca se ha convertido en un punto neurálgico no solo para el distrito sino para toda la ciudad, al estar bien conectada con transporte público. Con esta distinción, el galardón Liber 2025 reconoce su compromiso constante con el fomento de la lectura, así como su capacidad para sumar esfuerzos y establecer sinergias con instituciones y centros educativos.
La entrega del premio se realizará el próximo 9 de octubre, en un acto en el Centro Cultural Conde Duque en el marco de las actividades de la Feria Internacional del Libro, Liber, 2025, que volverá a IFEMA (Madrid), tras su paso en 2024 por la capital catalana.
