Barcelona y Madrid: dos ciudades, una misma pregunta de fondo

Madrid © Julius Silver
Madrid © Julius Silver

El Pla Estratègic Metropolità de Barcelona impulsa el ciclo 'Barcelona/Madrid 2050' para analizar los retos compartidos de ambas metrópolis

23 de marzo de 2026 a las 15:53h

Esta semana, A Coruña ha tomado una decisión poco habitual: renunciar a ser sede del Mundial de fútbol de 2030. “Estábamos plenamente capacitados, pero esto implica exigencias organizativas y de inversión”, ha explicado su alcaldesa, para dejar claro que la ciudad no está dispuesta a serlo “a cualquier precio”. No es, por tanto, una cuestión de capacidades, sino de modelo. De qué tipo de ciudad se quiere ser. Una pregunta que, a otra escala, ha sobrevolado el arranque del ciclo Barcelona/Madrid 2050. Un ciclo impulsado por el Pla Estratègic Metropolità de Barcelona que busca reflexionar sobre el futuro de ambas ciudades en el horizonte 2050.

¿Hasta qué punto Barcelona y Madrid son diferentes? El debate entre estas dos ciudades es siempre vigente, pero pocas veces se ha abordado de manera estructurada y desde una perspectiva metropolitana. Con la aparición del libro de Fernando Caballero, Madrid DF, el debate se ha reactivado, y el nuevo libro de Oriol Nel·lo y Agustín Hernández Aja, Barcellona / Madrid. Un dialogo critico tra due città, es una nueva contribución. Editado por Angelo Mazza y publicado por CLEAN Edizioni, de Nápoles, el libro reproduce, en formato conversación, las reflexiones de ambos autores sobre la evolución reciente de sus respectivas ciudades.

¿Es posible, entonces, mantener un diálogo crítico, pero constructivo, entre ambas ciudades? El PEMB lo ha intentado con la primera sesión del ciclo, celebrada este viernes en el Canòdrom de Barcelona, que ha servido sobre todo para abrir preguntas más que para cerrar respuestas.

Carol Recio: “A veces contraponemos Madrid y Barcelona como si fueran rivales, pero tienen retos compartidos”

Desde el inicio, la voluntad ha sido huir del marco de la competencia. “A veces contraponemos Madrid y Barcelona como si fueran rivales, pero tienen retos compartidos”, ha señalado Carol Recio, presidenta de la Comisión Ejecutiva del PEMB. En la misma línea, el coordinador general, Oriol Estela, ha subrayado la “permeabilidad” existente entre ambas metrópolis, con profesionales, proyectos e intereses que atraviesan constantemente las dos ciudades.

El diálogo central, conducido por la periodista Clara Blanchar, ha girado en torno al libro de Nel·lo y Hernández Aja. Ambos han insistido en desmarcarse de la confrontación. “No es un libro para contraponer ciudades, sino una conversación entre dos paseantes”, ha explicado Hernández Aja. Nel·lo, por su parte, ha destacado la voluntad de analizar “elementos comunes” como la desigualdad, la mercantilización de la vivienda o el papel de las metrópolis en la globalización.

A partir de ahí, el debate se ha estructurado en cuatro grandes ámbitos —territorio, modelo económico, posicionamiento global y retos— con el apoyo de infografías del libro comentadas por el geógrafo Joan López, que, según ha explicado, buscaban “aportar una base numérica” y “explicar historias a partir de datos”.

Diálogo entre Oriol Nel·lo y Agustín Hernández Aja sobre el libro 'Barcellona / Madrid. Un dialogo critico tra due città'

El territorio ha marcado a lo largo de la historia grandes diferencias en las formas de crecimiento de ambas regiones —más intensivo en Barcelona y más extensivo en Madrid, según López—. Pero también han influido el peso de las decisiones políticas en el modelo económico, que Maria Buhigas ha situado en el caso madrileño en una “voluntad de Estado” de convertirla en capital económica.

Creciendo de maneras distintas, coinciden sin embargo las advertencias sobre ese crecimiento: los límites, el equilibrio y los efectos de la globalización. “Hay que preguntarse por qué y para quién crecemos”, ha señalado Isabel González García, mientras que Nel·lo ha recordado que, pese a las dinámicas globales, “las políticas urbanas pueden lograr cambios tangibles en el corto plazo”.

El debate se ha cerrado con una idea compartida, aunque formulada desde perspectivas distintas: los grandes retos —vivienda, desigualdad o cohesión social— son comunes a ambas ciudades, aunque las estrategias para afrontarlos diverjan.

Esta primera sesión no ha buscado tanto establecer conclusiones como sentar las bases de una conversación que continuará a lo largo de 2026. La pregunta de fondo queda abierta: más allá de compararse, ¿serán capaces Barcelona y Madrid de pensarse conjuntamente?