Las flores de nuestras baldosas no conocen la primavera. No las riega nadie. No se marchitan ni huelen. Y, a pesar de todo, florecen cada día bajo nuestros pies.
Hasta que llega el otoño y las hojas de los plátanos de sombra empiezan a caer. Y ahora sí, conocen una estación: se visten de otoño.
—¿Y decís que esto os pasa cada año? —preguntan las flores.
A pie de calle, hay cosas que no se acaban de entender nunca. Ni siquiera cuando hace años que las tienes bajo los pies.
INFORMACIÓN
Ilustración: Kota
Texto: Elena Busquets
Título: Barcelona a pie de calle
Contacto: https://kotafaces.com/
